Zaragoza, una ciudad con una rica historia, también ha sido testigo de la evolución del automóvil desde sus inicios. Desde los primeros coches de caballos hasta los vehículos de motor modernos, la capital aragonesa ha seguido de cerca los avances en la movilidad.
Los Primeros Pasos: Del Carruaje al Automóvil
El antecedente inmediato a los vehículos de motor fue el arrastrado por caballerías, un modo de transporte utilizado en Zaragoza para comprar en las tiendas del centro histórico y visitar el templo del Pilar; e igualmente lo era para ir al cine, al teatro o recorrer las calles de la metrópoli. Aparte de esos usos, también se utilizaron los coches de caballos para el traslado de mercancías hasta las torres de campo dispersas por el terruño aragonés; y el agua potable procedente de la Fuente de la Princesa, sita en la actual plaza de España.
Aunque los primeros automóviles a motor arribaron a Zaragoza en 1905, es interesante hacer un poco de historia. El primer antecedente lo tenemos a finales del siglo XV, cuando Leonardo da Vinci diseñó un vehículo con dirección y muelles capaz de desplazarse unos metros. El siguiente paso, dos siglos después, fue cuando Isaac Newton enunció las leyes del movimiento, en particular la tercera ley aplicada al sistema de frenos. No obstante, el salto cualitativo tuvo lugar en la segunda mitad del XIX, cuando el alemán Siegfried Marcus construyó el primer auto con motor de combustión interna el año 1864. Al cabo de dos años, otro alemán, Nikolaus August Otto, fabricó el primer motor de cuatro tiempos. Su evolución técnica continuó con los ingenieros Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach, y más tarde Karl Benz.
En cuanto a la evolución del automóvil en España, el primero que rodó por las calles fue importado de Francia, el Panhard Levassor, que circuló por Gijón en 1891. La capital de Aragón siguió la línea de las ciudades más desarrolladas, cuales eran Madrid y Barcelona, de modo que los primeros circularon en la aurora del nuevo siglo. El primer coche matriculado se remonta al año 1905, un Clement-Bayard a nombre de Fernando Escudero, con la matrícula Z-1; si bien el mismo año se matricularon nueve unidades. Los amantes de los coches todavía añoran los primeros Hispano-Suiza, como el Z-8 de Dámaso Pina, o las marcas Richard Brassier, de Vicente Moforte (con la matrícula Z-2), Ramón Mercier (Z-10) y Emilio Pascasio (Z-12).
La Edad de Oro de la Hispano-Suiza
Entre las distintas marcas que han circulado por Zaragoza sobresale la Hispano-Suiza. Esta empresa española fue fundada en 1904 por Damián Mateu, Francisco Seix y el ingeniero suizo Marc Birkigt, y tuvo gran relevancia en las primeras décadas de dicho siglo. Sus autos eran elegantes, lujosos y de competición, adquiridos por personas relevantes de la sociedad y autoridades. Entre ellas citamos al rey Alfonso XIII, el rey Gustavo V de Suecia y el príncipe de Mónaco, además de Einstein y Pablo Picasso, por ejemplo.
El lujo de la ingeniería española, ¿qué pasó con la Hispano-Suiza?
Un buen indicador de la evolución de ese modo de locomoción es la matriculación de automóviles. Así, traemos a la memoria que el primer cambio de numeración se efectuó en octubre de 1971 y el último tuvo la matrícula Z-107.938. Luego se numeraron con la ‘Z’ de la provincia y la ‘A’ detrás de los números, con un total de 10.000 unidades asignadas a cada letra. Eso permitió conocer que en 1978 la provincia zaragozana alcanzó la letra ‘J’, y, por ende, se matricularon 100.000 autos en los siete años que median desde el comienzo de ese sistema.
Retomando de nuevo la historia, pasada la triste lucha intestina de los españoles, pocos eran los coches útiles para circular. Fue en los años cincuenta cuando llegaron algunos del extranjero, como el Fiat Topolino, los americanos Ford, Lincoln y Buick; mientras tanto, en España se fabricaban, con licencia foránea, el Biscúter, que se ponía en marcha tirando de una cuerda, y el Isetta o ‘Huevo’, con una única puerta. También circularon en esa época algunos Volkswagen, más conocidos por el nombre de ‘Escarabajo’.
Mobility City: Un Museo Tecnológico de la Movilidad en el Siglo XXI
Zaragoza ha encontrado nuevos usos a una de las emblemáticas obras realizadas para la Expo del Agua 2008. Aquella pasarela semicubierta, o semiabierta, obra de la arquitecta Zaha Hadid se ha reinventado, siguiendo fiel a su denominación de Pabellón Puente para albergar exposiciones y eventos relacionados con la movilidad. A cargo de la Fundación Ibercaja, se define como el primer Museo Tecnológico de la Movilidad en el siglo XXI.
Atravesamos el reformado Pabellón Puente de la Expo 2008 de Zaragoza para recorrer una arquitectura futurista y exhibiciones sobre movilidad. Gratuito, aunque con exposiciones de pago. El puente se puede transitar de forma gratuita, pero esconde en su parte superior una zona de pago. En su función de puente, permite cruzar el Ebro y los nuevos cerramientos lo mantienen a salvo de la climatología, especialmente el Cierzo que habría acompañado toda nuestra visita. El recorrido intenta servir de aperitivo para animarnos a continuar por las exposiciones temporales que albergan las plantas superiores del pabellón.
Empresas relacionadas con la movilidad, fabricantes de automóviles, de bicicletas, el tren dentro un tubo al vacío Hyperloop del visionario creador de Tesla, etc., se alinean para mostrar algunos de sus proyectos o productos vanguardistas. En sus expositores podremos aprender que el futuro se asienta muy atrás, con bicicletas pioneras junto a bicicletas en que las ruedas parecen flotar. Aprenderemos que una empresa española pretende incorporar al interior de los automóviles materiales de siempre, como corcho, piedra o bambú, desde su posición de líder mundial en este campo de “vestir” por dentro los vehículos.
Curiosidades sobre Coches Antiguos, Contemporáneos y del Futuro
- De Lorean, como el de ‘Regreso al Futuro’
- Se puede aprender cómo son los coches eléctricos por dentro, coches reales, desnudados de esos revestimientos para dejar a la vista su batería, sus componentes, su motor eléctrico y todas esas entrañas llenas de esos cables eléctricos naranjas que avisan de que nunca tendremos que tocar.
- Tendremos delante coches exóticos de pila de combustible, coches que ya se venden, con apariencia normal, pero que funcionan con hidrógeno, como explican en los vídeos.
La movilidad está en pleno auge, está entre nosotros, y ‘Mobility City’ hace una pausa para reflexionar y seguro que nuestros hijos nos darán lecciones con sus puntos de vista y nuevas maneras de comprender el mundo. Quizá no entiendan que no está permitido cruzar subidos a su patinete, mientras que sí dejan circular a ese robot asistente al que podemos preguntar para que nos guíe. Todo el edificio es accesible, a base de rampas, pero de gran longitud.
Como pabellón, el Pabellón Puente acoge eventos y exposiciones en torno a la movilidad. Cuando lo hemos visitado se podía acceder a dos exposiciones temporales de pago. En ellas sobra espacio, pero una vez dentro puede haber colas en las dos zonas “activas” que serán permanentes. La primera la forman unos simuladores de conducción. Allí tendremos la posibilidad de comprobar de primera mano y sin tapujos lo “entrenados” que están nuestros hijos en esta disciplina. Es un buen momento de acercamiento familiar para conocer sus inclinaciones por ese género de entretenimiento.
Una segunda zona nos transporta al mundo de la realidad virtual mediante gafas 3D. Aunque no nos lo explican, sabemos que algunos fabricantes de coches y de videojuegos están uniendo intereses para que esas gafas sincronicen las sacudidas del coche con lo que ocurre en el juego, para acentuar el realismo. Así, en los coches que vendan en el futuro, pretenden que incorporemos videojuegos a los viajes en familia.
En otras pantallas interactivas podremos interrogarnos sobre lo que esperaríamos de nuestra ciudad, de nuestra manera de vivir y de movernos. Nos devolverá, si existe, qué ciudad del mundo ya se ajustaría más a nuestros intereses.
En el momento de nuestra visita, las exposiciones temporales tenían relación con Marte y con los automóviles emblemáticos. Ambas muestras son cesiones, de ahí su carácter temporal.
Exposiciones Temporales: Marte e Iconos del Automóvil
La exposición de Marte se presume con elevado rigor científico, por venir de la Ciudad de las Ciencias de Valencia. Las partes activas son las que atención se llevan, como la báscula para conocer tu peso en otros planetas del sistema solar, que rivaliza con un realista holograma animado que muestra distintas representaciones de marcianos.
En el caso de la exhibición de iconos del automóvil, se trata en su mayoría de vehículos de coleccionistas privados en estado impecable. Tanto, como para mantener visiblemente la ITV en regla, casi cien años después de haberse fabricado. Se trata de una selección poco numerosa de la historia del automóvil. Bien elegidos para apasionados del automóvil, aunque lejos de ser una muestra convencional. Quizá no era cuestión de repetir la expo Motion del Guggenheim en 2022. Por tanto, no podrás tener un Ford T delante para explicar la fabricación en cadena, pero sí comprobar, con un modelo de Ford anterior, que el invento del primer automóvil iba casi a la par en Alemania y en Estados Unidos. Ese primer automóvil sí está, pero a ver cómo les razonas a los peques que se le llama coche siendo un triciclo… O cómo te quedas tú al ver que un regalo para un niño rico en 1927 era un Bugati eléctrico ajustado a su tamaño.
Mobility City no está en el centro de Zaragoza y de sus focos turísticos, pero en tres meses desde su apertura ya han pasado por allí más de 60.000 personas (sería la décima parte de la población de Zaragoza). Te llevará unos veinte minutos llegar desde el centro, sea andando por la ribera o en transporte público. Si vas en vehículo privado, bajo la superficie de la Expo existe un gigantesco e infrautilizado parking subterráneo que se paga por día, 5,85 euros las 24 horas.
Precios para Visitar Mobility City
Atravesar el puente y sus exhibidores es gratuito.
Para vistar las exposiciones temporales:
- Tarifa general: 10 euros
- Tarifa reducida: 5 euros (De 5 a 18 y más de 65 años. Cliente de Ibercaja, Carné Joven, Personas en desempleo, Miembros de ICOM y Centros educativos).
- Tarifa gratuita: menores de 5 años
- Tarifa para grupos: 8 euros (mínimo 10 personas)
- Tarifa para personas con discapacidad: 1 euro (discapacidad mínima oficialmente reconocida del 33%)
Se pueden comprar las entradas in situ, pero también por adelantado, en la web de Mobility City.
Exposición "La historia tras el mito" en Mobility City
La exposición La historia tras el mito, que cuenta con el apoyo y colaboración del Museo de Coches Clásicos y Antiguos Torreloizaga, estará disponible en Mobility City hasta el 30 de marzo de 2025.
Esta muestra reúne una selección exclusiva de vehículos Rolls-Royce, cada uno representando una época diferente y asociado con un personaje histórico importante con el que guarda relación, lo que supone una experiencia única para los amantes del automóvil y la historia. El recorrido comienza con modelos de principios del siglo XX, cuando la marca Rolls-Royce emergió como sinónimo de lujo y excelencia. A lo largo de la exposición, se pueden apreciar desde los clásicos Silver Ghost de la década de 1920, que marcaron un hito en la industria automotriz, hasta los elegantes Phantom de mediados de siglo, conocidos por su refinamiento y tecnología avanzada para la época. También se incluyen modelos más recientes, como los Dawn y Wraith del siglo XXI, que siguen siendo símbolos de prestigio y sofisticación.
Cada coche en la exposición no solo destaca por su diseño y avances técnicos, sino que también cuenta una historia fascinante relacionada con distintas figuras influyentes en la historia mundial. Por ejemplo, uno de los modelos está relacionado con Lawrence de Arabia quien fue a la Primera Guerra Mundial a bordo de uno de los mejores automóviles de todos los tiempos, el Rolls-Royce Armoured Car, la versión militar del legendario Silver Ghost, reflejando su importancia en la historia moderna. Otro vehículo perteneció a la realeza británica, simbolizando la relación entre la monarquía británica y la marca.
Cada automóvil se presenta con una descripción detallada de su historia y su contexto, incluyendo las hazañas o contribuciones del personaje que lo poseyó o tuvo un papel en su creación. De esta forma, la exposición no solo es un viaje por la evolución del diseño y la tecnología de Rolls-Royce, sino también un recorrido por momentos clave de la historia mundial, donde estos vehículos fueron testigos silenciosos de eventos trascendentales.
Quince Spirit of Ecstasy, o The Flying Lady como prefieran, nos contemplan. Por cierto, que únicamente dos Rolls no han llevado en su origen la legendaria figura de Sykes. Uno fue el primer Phantom IV, destinado a Isabel II, que incorporaba la mascota de las reinas británicas, el San Jorge a caballo derrotando al dragón, obra del artista Edward Seago. Esta mascota es colocada en los Rolls de la flota real cuando eran utilizados por la Reina. Y un caso muy particular. Al propio Henry Royce nunca le entusiasmó la Flying Lady. Incorporada en una ausencia suya de la fábrica por enfermedad, su pragmatismo de ingeniero le llevó a considerar esta figura como un capricho de las modas... Ya ven muchas historias detrás de estos automóviles.
VOLRACE Motorshow Zaragoza
VOLRACE Motorshow Zaragoza será un evento lleno de acción, pasión por el motor y sobre todo buen ambiente y buen rollo, y os invitamos a que colaboréis con la causa.
Algunas personas exponen sus coches por el mero hecho de lucirlo, de mostrarlo al mundo, de demostrar a los demás lo que hemos conseguido. Un VOLRACER de verdad siente la pasión por el automóvil y la comparte. Exponemos el coche para poder acercar al resto una máquina especial, con un estilo propio, que no sigue modas. Exponemos clásicos atemporales para que las nuevas generaciones aprendan sobre la cultura del automóvil. En definitiva, no exponemos el coche de forma egoísta para demostrar lo que hemos conseguido. Exponemos el coche de forma altruista, es decir, lo exponemos para hacer felices a las personas que lo contemplan, sacarles una sonrisa, darles una idea. Porque sabemos que algún día nosotros fuimos aquel niño que recuerda toda su vida la primera vez que le dejaron montar en aquel coche, y también fuimos ese adulto que tomó inspiración de una modificación en concreto.Si exponemos para los demás y no para nosotros, todo cobrará mucho más sentido.
VOLRACE se ha caracterizado siempre por una mezcla de culturas, de disciplinas, de estilos. Lo que sí os pedimos es que vuestro coche esté limpio, cuidado y respetado. Exponed el coche que os hace felices, cuidado como os gustaría que os cuidaran a vosotros, y con las modificaciones que lo hacen único, pero sobre todo, que lo hacen vuestro. Como bien comprenderéis, esto no es el concurso de elegancia de la Villa del Este ni la semana del motor en Monterrey. Es un evento de coches de aficionados, hecho por aficionados y para aficionados. Sí que os recomendamos que le deis a vuestro coche un buen homenaje y le deis un buen lavado y encerado. Los productos de nuestro patrocinador Wash Supreme son óptimos para ello, y si antes de entrar al recinto tenéis las llantas bien limpias, los neumáticos bien brillantes y la carrocería encerada, el público disfrutará más de la visión de vuestro coche, al tiempo que os ayudará a que vosotros mismos os enamoréis un poquito más si cabe de vuestra máquina de generar sonrisas.
Todos hemos pasado por esto. Llega un evento en concreto, y nos volvemos locos porque lo queremos presentar con esto, o con lo otro, modificaciones nuevas, una rotulación, un ajuste… Sabemos todos bien que hay que multiplicar por dos el presupuesto, por tres el tiempo y dividir entre 5 las expectativas. Sin embargo, precisamente como quedan tres meses, tenemos tiempo para que nuestras empresas patrocinadoras te sirvan de los mejores productos. Llantas 59 degrees north en Karwork, un kit de frenos de EBC, unos vinilos en Ed’s Vynils, hay absolutamente de todo, incluso un turbo os daría tiempo a montar. Sólo sed conscientes de que hay una vida alrededor de vuestro coche, no lo dejéis todo para el último momento y todo saldrá bien.
