Ausencia de Saco Gestacional: Causas, Diagnóstico y Tratamiento del Embarazo Anembrionario

El embarazo anembrionario, también conocido como huevo huero, es un tipo específico de aborto en el que el huevo fertilizado se implanta en el útero, pero no se desarrolla el embrión. Es un problema relativamente frecuente, representando alrededor del 50% de los abortos espontáneos en el primer trimestre.

¿Qué es un huevo huero o embarazo anembrionario?

¿Qué es el Embarazo Anembrionario?

Tras la fecundación, comienzan una serie de divisiones celulares que dan lugar a la formación del saco gestacional, rodeado de una cubierta denominada trofoblasto, que dará lugar a la futura placenta. En el interior del saco gestacional se desarrollará el embrión. En el caso del embarazo anembrionario, se forma el saco gestacional con su cubierta trofoblástica, pero no se visualiza el embrión, debido a que éste ha detenido su desarrollo en una etapa muy precoz, antes de alcanzar un milímetro de tamaño.

Desarrollo embrionario normal

Formación del Saco Gestacional

El saco embrionario se forma como parte del proceso de implantación del embrión en el útero materno:

  1. Fertilización del óvulo: Un óvulo es fertilizado por un espermatozoide en las trompas de Falopio, formando el cigoto.
  2. Viaje hacia el útero: El cigoto se divide rápidamente mientras se desplaza hacia el útero, formando el blastocisto.
  3. Formación del blastocisto: El blastocisto consta del trofoblasto (futura placenta) y el embrioblasto (futuro embrión).
  4. Implantación en el útero: El blastocisto se adhiere a la pared uterina, permitiendo el suministro de nutrientes y oxígeno al embrión.
  5. Formación del saco gestacional: El trofoblasto crece y forma una cavidad llena de líquido, el saco gestacional, que proporciona un ambiente protegido para el embrión.

Su función principal es proporcionar un ambiente protegido y óptimo para el desarrollo temprano del embrión en el útero materno.

  • Protección del embrión: Actúa como una especie de «capullo» que envuelve y protege al embrión en desarrollo.
  • Nutrición inicial: Desempeña un papel importante en la nutrición inicial del embrión.
  • Producción de hormonas: Durante las primeras semanas del embarazo secreta hormonas, como la gonadotropina coriónica humana (hCG).
  • Formación de la cavidad amniótica: Dentro del saco se forma la conocida como cavidad amniótica.

Causas del Embarazo Anembrionario

La causa exacta de los embarazos anembrionarios es difícil de determinar. Sin embargo, la causa más frecuente de un embarazo anembrionado son las anomalías cromosómicas o genéticas que ocurren en el momento de la fecundación. Estos errores pueden estar presentes en el óvulo o en el espermatozoide y pueden llevar a la detención del desarrollo embrionario. Algunas de las alteraciones cromosómicas más comunes incluyen las trisomías, monosomías o poliploidías.

Otras posibles causas incluyen:

  • Alteraciones hormonales: Los desequilibrios hormonales también pueden jugar un papel crucial en la aparición de una gestación anembrionada.
  • Edad: A medida que las mujeres envejecen, la calidad de sus óvulos tiende a disminuir, lo que aumenta la probabilidad de problemas genéticos y, en consecuencia, de sufrir un embarazo anembrionado.
  • Implantación deficiente: Otra causa potencial del embarazo anembrionado es una alteración en la implantación del óvulo fecundado en el útero.
Causas del embarazo anembrionario

Síntomas del Embarazo Anembrionario

Al inicio de la gestación pueden estar presentes los síntomas típicos del embarazo: ausencia de la menstruación, prueba de gestación positiva, aumento de la sensibilidad mamaria, náuseas, etc. Sin embargo, estos síntomas pueden desaparecer repentinamente, cuando el embrión deja de crecer y los niveles hormonales disminuyen.

Los principales síntomas por los que se suele consultar son el sangrado vaginal y/o dolor leve tipo calambre. Otros posibles síntomas pueden ser la pérdida o disminución de los síntomas de embarazo como la disminución de la sensibilidad mamaria o las náuseas-vómitos.

Diagnóstico del Embarazo Anembrionario

Mediante la realización de una ecografía en etapas tempranas de la gestación, en la actualidad, podemos detectar estos embarazos anembrionarios, incluso antes de que se produzca el sangrado vaginal. Mediante ecografía transvaginal, podemos detectar el embrión tan pronto como a las 6 semanas de gestación.

El diagnóstico de embarazo anembrionario se establecerá ante el hallazgo de un saco gestacional, rodeado por el trofoblasto, mayor de dos centímetros y en cuyo interior no se visualice un embrión. En caso de dudas respecto a la fecha de la última regla, es preferible repetir la ecografía a los 7-10 días, antes de precipitarnos en establecer el diagnóstico de huevo huero.

La detección de una gestación anembrionada generalmente se realiza durante las primeras etapas del embarazo, casi siempre en el primer trimestre.

  • Ecografía transvaginal: Permite obtener imágenes detalladas del interior del útero. Durante la ecografía el ginecólogo buscará el saco gestacional. En un embarazo normal, el embrión debería ser visible en el interior del saco gestacional a partir de las 6-7 semanas de gestación.
  • Análisis de los niveles de hCG: En un embarazo evolutivo normal, los niveles de hCG aumentan de manera constante durante el primer trimestre. Sin embargo, en una gestación anembrionada, los niveles de hCG pueden no aumentar tal y como se esperaría.
  • Síntomas físicos: A pesar de la ausencia de un embrión en desarrollo, el cuerpo de una mujer puede continuar mostrando signos de embarazo debido a la presencia del saco gestacional y a la producción de hCG. Estos síntomas pueden incluir la falta de menstruación, náuseas, sensibilidad y cansancio.
  • Historial médico y exploración física: Factores como antecedentes de abortos espontáneos, edad materna avanzada, y problemas de salud subyacentes pueden aumentar la sospecha de una gestación anembrionada.

Evaluación del Saco Gestacional

El seguimiento médico regular y los exámenes ecográficos son fundamentales para evaluar la correcta evolución del embrión:

  • Medidas del saco: Se mide el diámetro del saco gestacional y se compara con las semanas de gestación para verificar que esté creciendo de manera adecuada.
  • Presencia de embrión: Se busca la presencia de un embrión dentro del saco. En general, se espera que se pueda visualizar el embrión mediante ecografía a partir de las 6 semanas de gestación. La ausencia de embrión puede indicar un problema, como un embarazo anembrionario.
  • Latido cardíaco fetal: A partir de las 6 semanas de gestación, se busca el latido cardíaco fetal.
  • Crecimiento adecuado: Se analiza el crecimiento adecuado del embrión en comparación con las semanas de gestación.
  • Ausencia de complicaciones: Se busca descartar la presencia de complicaciones, como un embarazo ectópico o un crecimiento anormal del saco.

Tratamiento del Embarazo Anembrionario

Como la de cualquier tipo de aborto, la evolución de estos embarazos finaliza con su expulsión. La mujer puede notar que los síntomas del embarazo disminuyen o desaparecen. Después se produce un sangrado vaginal que va aumentando de intensidad y que, cuando se acompaña de dolor pélvico, indica que la expulsión es inminente.

Tras el diagnóstico del embarazo anembrionado habrá que conseguir la expulsión vía vaginal de este embarazo no viable.

Una vez realizado el diagnóstico, si no se expulsa naturalmente, se procederá a la evacuación uterina. Mediante tratamiento médico o la realización de un legrado.

  • Observación y espera: En determinados casos, el médico puede recomendar esperar para ver si el cuerpo es capaz de expulsar el saco gestacional por sí mismo.
  • Tratamiento médico: El uso de determinados medicamentos, siendo algunos de los más comunes el misoprostol y la mifepristona, puede facilitar la expulsión del saco gestacional.
  • Cirugía: Si el tratamiento médico fracasa, o si se prefiere una resolución más inmediata, puede llevarse a cabo un legrado uterino. Este procedimiento quirúrgico consiste en raspar las paredes del útero para extraer y evacuar el saco gestacional.

Riesgos y Complicaciones del Saco Gestacional

El saco gestacional puede estar expuesto a varios riesgos o complicaciones durante el desarrollo temprano del embarazo:

  • Embarazo ectópico: El saco se implanta fuera del útero, generalmente en las trompas de Falopio.
  • Aborto espontáneo: Puede verse comprometido y llevar a un aborto espontáneo en las primeras semanas del embarazo.
  • Desarrollo anormal del saco: Puede indicar un embarazo anembrionario o molar, donde no se desarrolla un embrión adecuado o se forma un crecimiento anormal en el saco.
  • Retraso en el crecimiento del saco: Un crecimiento lento o retrasado del propio saco puede ser un indicio de un embarazo no viable o en desarrollo insuficiente.

Implicaciones Futuras

Si se presenta con una evolución normal, un aborto de estas características no tiene implicaciones reproductivas futuras. En caso de que se sucedan dos o más abortos consecutivos, es aconsejable realizar un estudio para diagnosticar cual es el problema que impide la evolución normal de la gestación. Si se ha producido en embarazo anembrionado, no significa que la mujer presente problemas de fertilidad porque la gran mayoría podrá conseguir un embarazo normal, pero aumenta el riesgo de un segundo aborto.

Si estás planeando un embarazo (tanto si has sufrido un embarazo anembrionario como si no) es importante llevar una alimentación saludable, realizar ejercicio físico adecuado y evitar el tabaco y el alcohol.

Apoyo Emocional

El embarazo anembrionario tiene un impacto emocional que no debe subestimarse. Muchas mujeres no hablan de sus pérdidas gestacionales. Sin embargo, todas lo experimentan con un mayor o menor grado de ansiedad y estrés. Un embarazo anembrionario acaba en un aborto espontáneo, lo cual puede tener un impacto emocional significativo.

Si estás embarazada, o crees que puedes estarlo, debes acudir al médico si experimentas cualquier cambio inusual.

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