Astigmatismo en Niños de 6 Años: Causas, Síntomas y Tratamientos

El astigmatismo infantil es un trastorno ocular común en el cual la córnea o el cristalino tienen una forma irregular, en lugar de esférico. Se calcula que alrededor del 25 % de la población española sufre de esta afección ocular, y que en la mayoría de casos, la enfermedad se desarrolla debido a causas congénitas.

Un niño con astigmatismo tiene una percepción distorsionada de las imágenes y debe realizar un gran esfuerzo para intentar compensar el defecto visual, lo que le provoca dolor de cabeza y molestias oculares. Los niños con astigmatismo ven los objetos distorsionados desde cualquier distancia.

La detección temprana durante la infancia es clave para frenar su crecimiento y mejorar las condiciones a lo largo de toda la vida. Suele ser detectado durante la infancia, y puede ser tratado con gafas, lentes de contacto o cirugía.

Astigmatismo Infantil

¿Qué es el Astigmatismo?

En la definición de astigmatismo es importante recalcar que se trata de un defecto refractivo común y por tanto no de una enfermedad ni de un problema de salud visual. El astigmatismo se produce por una anomalía en la curvatura de la córnea la cual impide enfocar correctamente los objetos desde cualquier distancia.

Un ojo tiene astigmatismo cuando la córnea no tiene la misma curvatura en todos sus ejes, es decir, existen diferentes focos o por delante o por detrás de la retina y se produce borrosidad tanto de lejos como de cerca. La córnea adopta una forma elíptica u ovalada.

El astigmatismo es el tercer problema de visión más frecuente en los españoles, por detrás de la miopía y la presbicia. Junto a la miopía y la hipermetropía, el astigmatismo es una de las ametropías refractivas más comunes durante la etapa infantil.

El astigmatismo puede surgir en diferentes momentos de la vida de una persona, en algunas ocasiones, debido a una lesión, enfermedad o cirugía ocular. Este fenómeno distorsionado de la visión puede surgir en la etapa de crecimiento ocular y se conoce como emetropización.

Lo que sí se sabe con certeza, es que la causa del astigmatismo no es el uso excesivo de pantallas (ordenador, tablets, televisión), ni tampoco forzar la vista en espacios con poca luz.

Representación de cómo la luz se enfoca en un ojo con astigmatismo.

Causas del Astigmatismo Infantil

En la mayoría de los casos, el astigmatismo es congénito, es decir, el niño ya nace con este problema visual. La principal causa de aparición del astigmatismo infantiles, por tanto, es genética, por lo que es muchas veces hereditario.

De manera muy habitual los niños heredan genéticamente los problemas de astigmatismo. De ahí que haya que poner mayor atención cuando uno o los dos padres lo sufren, puesto que sus hijos tienen más posibilidades de padecer también este defecto visual.

No obstante, existen otros factores que pueden incrementar la probabilidad de tener astigmatismo infantil:

  • Miopía.
  • Hipermetropía.
  • Fumar en el embarazo.

El 50% de los niños presenta esta deficiencia visual durante su primer año de vida. Sin embargo, si el crecimiento ocular es el adecuado durante los primeros 3 años de vida, este suele desaparecer sin mayor consecuencia. No obstante, cuando la afección es congénita, ésta suele ir en aumento debido a una mayor curvatura ocular en el eje vertical. Si el defecto refractivo sigue aumentando su incidencia hasta los 5 o 6 años, éste se vuelve permanente.

Síntomas del Astigmatismo en Niños

En ocasiones los síntomas del astigmatismo infantil son imperceptibles, de hecho, muchas personas tienen un pequeño grado de astigmatismo y su visión no se ve afectada. Es en los casos más severos, donde las señales del astigmatismo son más claras, como, por ejemplo, ver borrosos los objetos, tanto en visión de lejos como de cerca.

En los niños con la edad necesaria para intentar sus propias técnicas de corrección de la visión, es común que se tapen un ojo para intentar enfocar.

Otros síntomas incluyen:

  • Sensibilidad a la luz.
  • Cerrar un ojo o entrecerrar los ojos y movimientos de cabeza.
  • Frotarse los ojos.
  • Colocarse demasiado cerca de la pantalla o del libro.
  • Dolor de cabeza.
  • Parpadeo constante.

Sentir los ojos cansados o tener dolores de cabeza al intentar concentrarse en la lectura u otras tareas intelectuales, pueden ser también signos de astigmatismo. Además, los estudios han demostrado que los niños con astigmatismo no diagnosticado ni tratado tienen bajo rendimiento escolar.

De todos modos, debemos tener muy en cuenta que los niños no tienen consciencia de tener un problema, ya que han convivido desde siempre con esto. Es por ello de vital importancia que padres y educadores estén atentos a la evolución del sistema visual del niño y que sepan valorar a tiempo los primeros signos de que algo no va bien.

En los casos más severos, la detección temprana es muy importante, pues es la forma de evitar un desarrollo más agresivo y que pueda provocar mayores problemas oculares a lo largo de la vida del pequeño. Si el astigmatismo en niños no se corrige, puede producir Ambliopía u ojo vago.

Diagnóstico del Astigmatismo Infantil

El astigmatismo en niños se puede diagnosticar mediante un examen ocular completo realizado por un oftalmólogo. Pese a que es común que el astigmatismo desparezca por sí solo en el primer año del niño, es importante revisar la visión del menor desde que se detecten los primeros síntomas. El diagnóstico de los defectos de refracción siempre debe realizarlo un especialista en oftalmología pediátrica.

Una de estas pruebas se denominada retinoscopia y consiste en la colocación de varias lentes entre el ojo y la luz que alumbra. Por tanto, se aconsejan las revisiones periódicas con el oftalmólogo para la detección precoz del astigmatismo y su posterior tratamiento.

Deben realizarse con la dilatación de la pupila con el fin de asegurar que el niño posee una visión adecuada. Con este tipo de pruebas, es más fácil comprobar que el niño no tenga problemas de vista.

Un oftalmólogo realizando un examen ocular a un niño.

Tratamientos para el Astigmatismo en Niños

El tratamiento para los defectos refractivos en la infancia, ya sea hipermetropía, miopía y/o astigmatismo, es el uso de gafas. El astigmatismo en niños se suele corregir con el uso de gafas graduadas, siendo esta la opción más económica y tradicional. El astigmatismo en niños se puede corregir con el uso de gafas con lentes o cristales tóricos o cilíndricos, los cuales tienen la capacidad de contrarrestar la forma achatada de la córnea que provoca la visión borrosa.

Dependiendo de si existe o no ojo vago (ambliopía) se indicará o no terapia de oclusión, con un parche normalmente. En el mercado existen monturas especiales de goma y cristales irrompibles.

En el caso de niños más mayores o adolescentes, es posible también el uso de lentes de contacto. La corrección óptica en niños se puede realizar con gafas (lentes cilíndricas) o lentes de contacto y, en función de la edad, con cirugía.

El astigmatismo se corrige con gafas, lentes de contacto o cirugía refractiva. Hoy en día, gracias a las técnicas láser, que están muy muy avanzadas y son muy seguras, la mayoría de las personas pueden corregir su astigmatismo (incluso si va asociado con miopía o hipermetropía) de forma eficaz y rápida.

En los niños hasta los dos años no se corrigen los astigmatismos menores a 1 dioptría, pero sí se corregirá el astigmatismo superior a media dioptría cuando se asocia a miopía o hipermetropía.

En algunos casos, la cirugía refractiva, como la cirugía de láser o la cirugía de implante de lente, puede ser una opción para corregir el astigmatismo.

Otros Defectos Refractivos Comunes en Niños

Aunque puede presentarse de forma aislada, este defecto refractivo se asocia generalmente a otros como la miopía o la hipermetropía, pudiendo afectar a uno de los meridianos principales (astigmatismo miópico o hipermetrópico simple) o a los dos meridianos (astigmatismo miópico o hipermetrópico compuesto).

Miopía

La miopía escolar aparece a partir de los 5 años y suele coincidir con el aumento de trabajo de cerca. Ésta miopía suele ser progresiva y puede aumentar de forma brusca durante la adolescencia. Los miopes no ven bien los objetos que se encuentran lejos. Los niños suelen guiñar los ojos para ver mejor, se acercan mucho al libro para leer, o para ver la televisión, etc. La miopía es hereditaria en la mayoría de los casos. En estos casos es aconsejable una revisión del niño antes de los 4 años y después repetirla cada año. En la adolescencia, coincidiendo con el estirón, la miopía sufre los mayores cambios.

Hipermetropía

Los hipermétropes ven borroso de cerca. Los niños hipermétropes son capaces de forzar el gran poder de acomodación o de enfoque del cristalino para compensar este defecto y conseguir ver bien de cerca, pero este sobreesfuerzo visual puede provocar estrabismo o simplemente cansancio en las tareas escolares, bajo rendimiento escolar y dolores de cabeza.

Para detectar problemas visuales en los niños, como la hipermetropía infantil, es fundamental dilatar la pupila con un cicloplégico, y esto sólo puede hacerlo el médico oftalmólogo. Con la pupila dilatada la medición de la graduación es más fiable.

La hipermetropía es un error de la refracción que se produce porque las imágenes captadas por el ojo se enfocan detrás de la retina en lugar de sobre ella. Esto puede deberse a que el ojo del hipermétrope es más pequeño de lo normal o porque tiene menos potencia de la habitual.

Defecto Refractivo Descripción Síntomas Comunes Tratamiento
Miopía Dificultad para ver objetos lejanos con claridad. Guiñar los ojos, acercarse a la televisión o libros. Gafas, lentes de contacto, cirugía refractiva.
Hipermetropía Dificultad para ver objetos cercanos con claridad. Fatiga visual, dolores de cabeza, estrabismo. Gafas, lentes de contacto, cirugía refractiva.
Astigmatismo Visión borrosa o distorsionada a todas las distancias. Visión borrosa, dolores de cabeza, sensibilidad a la luz. Gafas, lentes de contacto, cirugía refractiva.

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