El cabrito lechal, también llamado chivo, es un animal de carne tierna y sabor delicado. Aunque se puede cocinar de distintas formas, preparar el cabrito asado permite poner en valor sus piernas o paletillas. La receta de paletilla de cabrito asado es muy sencilla y consiste en aderezar la carne y dejar que se hornee durante un par de horas o algo más, dándole la vuelta cada media hora para que su cocción sea uniforme y quede un bonito color dorado.
Es un plato perfecto para las comidas o cenas de Navidad o para ocasiones especiales. ¿Te animas a probar esta receta de cabrito lechal al horno?
Cabrito asado con patatas ( Facil y espectacular)
Ingredientes para 4 personas
- 4 paletillas de cabrito
- 4 patatas medianas (o 2 grandes)
- 2 cebollas
- 1 cabeza de ajos
- Aceite de oliva
- 2 cucharadas de vinagre de Jerez
- 125 ml de vino blanco
- Sal
- Romero
- Tomillo
Elaboración paso a paso
- Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo, sin aire.
- Unta una fuente de horno con aceite de oliva.
- Pela las patatas y corta en rodajas de medio centímetro, aproximadamente.
- Reparte sobre la bandeja, pon a punto de sal y añade romero y tomillo.
- Pela la cabeza de ajos y reparte los ajos en dos. Haz un corte en la mitad de los dientes de ajo, sin pelar y reparte sobre la patata.
- Pela las cebollas y corta en rodajas. Separa los aros y reparte sobre la patata. Añade sal, tomillo y romero. Reserva.
- Coloca el resto de los dientes de ajo en un mortero junto con tomillo y romero. Machaca hasta formar una pasta.
- Coloca las paletillas sobre una rejilla puesta encima de una bandeja, pon la carne a punto de sal y unta con la mezcla de ajo y especias. Echa un poco de agua sobre la bandeja y una cucharada de vinagre de Jerez. Mete en el horno a media altura. Necesitará unas 2 horas de horneado total.
- Pasada la primera media hora, da la vuelta a las paletillas, echa un poco de su jugo por encima y sube un poco la bandeja para introducir debajo la bandeja con la patata y la cebolla.
- Pasada otra media hora, vuelve a dar la vuelta a la carne y echa de nuevo su jugo por encima.
- Da la vuelta de nuevo a la carne, riega con su jugo y comprueba si la guarnición está lista, pinchando la patata. Si lo está, saca la bandeja y reserva tapada.
- Baja un poco la bandeja de la carne, sube la temperatura a 200ºC y hornea media hora más, añadiendo el vino blanco y otra cucharada de vinagre de Jerez.
- Cuando el cabrito esté tierno (si son paletillas lechales tardarán entre 2 horas y 2:30) y dorado (si no lo está, pon el grill durante 3-5 minutos), saca.
- Emplata con la patata y la cebolla en la base y la paletilla y el jugo por encima.
Trucos y consejos para una paletilla de cabrito asada perfecta
- El cabrito requiere tiempo, ten paciencia y procura no abrir el horno más que cuando sea necesario para regar la carne.
- Para esta receta, te recomiendo usar cabrito lechal, es el más pequeño y de sabor más suave. Si son más grandes, calcula una paletilla para dos personas.
- Ajusta el tiempo de horno en función del tamaño de las paletillas. Si pesan en torno a 1 kilo, necesitarán entre 2:00 y 2:30 horas de horno (en total).
- Elige las hierbas aromáticas que más te gusten para dar sabor al cabrito. Yo he elegido tomillo y romero, pero puedes poner orégano, perejil... También puedes combinar ramas frescas con hierbas secas para conseguir un resultado óptimo.
- Si quieres que el cabrito esté espectacular, usa ingredientes de calidad. Yo he utilizado: ajo morado de Las Pedroñeras, cebolla de La Mancha, aceite de oliva virgen extra D.O. Montes de Toledo y un vino blanco D.O. La Mancha (como siempre digo, elige uno del que te puedas beber una copa).
- Lo ideal es tomar estas paletillas recién hechas. Si vas a tardar 2-3 horas en servir el cabrito, espera a que se enfríe un poco el horno y deja la carne dentro, tapada, con el horno apagado. Cuando lo vayas a servir, caliéntalo en el horno durante unos minutos a 50ºC.
- Por supuesto, si sobra, puedes conservar la carne y su guarnición en la nevera, dentro de un recipiente hermético con el jugo, para que no se reseque.
Información nutricional
El cabrito es una de las carnes más grasas, por lo que cocinado al horno es un acierto dietético y gastronómico, con el fin de obtener un plato exquisito y no tan graso, ya que no precisa apenas grasa de adicción para su cocinado. La mayor parte de la grasa es visible por lo que se puede retirar fácilmente antes o después del cocinado. De esta manera, se reduce considerablemente el aporte de grasa saturada, colesterol y calorías. Su acompañamiento de patatas asadas enriquece al plato en hidratos de carbono complejos sin aumentar apenas el valor calórico del plato por su forma de cocinado.
Se aconseja consumir este tipo de platos de forma esporádica y acompañado de un primer plato de ensalada o verdura y una fruta como postre, para obtener un menú más equilibrado. A pesar de ser un plato más calórico, consumido esporádicamente y siendo comedido en la cantidad, no representa mayor inconveniente en cualquier caso, salvo para quienes padecen trastornos digestivos (hernia de hiato, dispepsia, gastritis, úlcera), pues la carne grasa suele resultar indigesta.
Semáforo nutricional por ración
El semáforo nutricional es un sistema de colores que permite entender los valores nutricionales de una forma clara, rápida y completa.
| Nutriente | Cantidad por ración | % de la Ingesta de Referencia (IR) para un adulto |
|---|---|---|
| Calorías | 469 | 23% |
| Grasa | 30,7g | 44% |
| Grasa saturada | 5,9g | 29% |
| Azúcares | 0,9g | 1% |
| Sal | 0,9g | 15% |
Los porcentajes de Ingesta de Referencia (IR) están calculados para una mujer adulta con una ingesta diaria de 2000 Kcal. Las necesidades nutricionales individuales pueden ser más altas o más bajas, en función de sexo, edad, nivel de actividad física y otros factores.
Ingesta de referencia diaria
| Nutriente | Cantidad Diaria Orientativa |
|---|---|
| Calorías | 2.000 Kcal |
| Grasa | 70 g |
| Grasa saturada | 20 g |
| Azúcares | 90 g |
| Sal | 6 g |
Recomendaciones de consumo
- Enfermedades recomendadas: Alergia a la caseína, alergia al huevo, alergia al pescado, anemia ferropénica (falta de hierro), anemia perniciosa (carencia de vitamina B12), anemia por carencia de ácido fólico, cálculos en la vesícula biliar, cálculos renales, diabetes mellitus, estreñimiento, gastritis, hipertensión arterial, intolerancia a la lactosa, intolerancia al gluten (celiaquía), meteorismo, osteoporosis.
- Enfermedades no recomendadas: Ácido úrico y gota, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, obesidad o sobrepeso.
