El Apuñalamiento de Mateo en Mocejón, Toledo: Investigación, Detención y Reacciones

Los vecinos de Mocejón (Toledo) vivieron un escalofriante suceso que ha dejado a toda la localidad conmocionada. Un niño de 11 años fallecía tras ser agredido con un objeto punzante mientras jugaba al fútbol con sus amigos en el campo de fútbol del polideportivo 'Ángel Tardío' de la localidad toledana.

Ayuntamiento de Mocejón.

La Guardia Civil ha detenido a un joven español de 20 años como sospechoso de la muerte de Mateo, el niño de 11 años apuñalado en Mocejón (Toledo), según han confirmado fuentes de la investigación desplegadas en el municipio. La detención se ha producido en el propio Mocejón tras una larga operación de búsqueda. El supuesto autor del asesinato ha sido detenido en el número 19 de la calle Dalí, justo en el otro extremo del pueblo respecto a donde se encuentra el polideportivo. A primera hora de la tarde, varios coches policiales han cortando la zona.

Tras registrar la vivienda en busca del arma del crimen sin éxito e interrogar al sospechoso, los agentes han continuado buscando el objeto en el Canal del Jarama.

Agentes de la Guardia Civil buscan el arma del crimen en el Canal del Jarama. ALBERTO DI LOLLI

El presunto asesino de Mateo ha confesado el crimen en su primera declaración prestada tras ser detenido en casa de su padre, han informado a EFE fuentes próximas a la investigación. Las fuentes consultadas han indicado que el detenido deliraba al hablar y no mantenía un discurso coherente, lo que podría indicar que sufra algún trastorno.

El arrestado tiene familiares en el pueblo y estaba pasando unos días con su padre y su abuela. Allí precisamente fue detenido, en casa de su padre. Los investigadores registraron la casa del padre y de la abuela, donde el sospechoso se habría cambiado de ropa. Los registros policiales se centraron tanto en esa vivienda como en el domicilio de la abuela, adonde los agentes de la Guardia Civil han acudido con el detenido para llevar a cabo la inspección.

Diversas dotaciones de la Guardia Civil se han centrado esta tarde en rastrear el canal de riego de Mocejón, que a primera hora del lunes discurría con caudal y fue vaciado para poder buscar el arma del crimen. Dos agentes han inspeccionado el canal con sus manos y además se ha utilizado una máquina que extrae el barro del fondo (el cauce era de un palmo de agua embarrada) y tiene un imán para detectar objetos metálicos. Esta es ahora la principal preocupación, el hallazgo del artefacto que acabó con la vida del joven Mateo.

El dispositivo de búsqueda del autor de los hechos ha estado compuesto por agentes de la unidad orgánica de policía judicial, de laboratorio y de unidades de investigación de Illescas y del grupo de información de la comandancia de Toledo, informa la Guardia Civil. El domingo, recién sucedidos los hechos, participó en la operación de búsqueda del sospechoso un helicóptero.

Los investigadores han seguido un ritmo frenético desde las 10.00 del pasado domingo, cuando se produjo el apuñalamiento mortal del niño, cuando jugaba al fútbol con unos amigos en el polideportivo municipal. Todavía queda por conocer el resultado de los análisis del cuchillo “con restos biológicos humanos” hallado este miércoles en un descampado del municipio, cerca de la casa del padre del arrestado. El arma no tenía restos aparentes de sangre, pero puede ser compatible con las lesiones que presentaba el niño, añaden fuentes de la Guardia Civil. El cuchillo fue trasladado al Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil para ser analizado en busca de restos biológicos tanto del supuesto autor del crimen como de la víctima.

El suceso se produjo a las diez de la mañana del pasado domingo, cuando la víctima jugaba con otros dos menores en la instalación deportiva Ángel Tardío, ubicada en una colina a las afueras del pueblo, junto a una zona de chalés residenciales. En ese momento, un joven con el rostro cubierto accedió a las instalaciones, se dirigió hacia el grupo de menores y atacó al chico.

Reacciones y Consecuencias

Al saber de la detención, amigos de Mateo se han acercado al polideportivo, donde han depositado flores, velas y mensajes. "Te vamos a echar mucho de menos"... "Nos vas a hacer mucha falta"... "Siempre estarás en mi corazón"... "Nunca te olvidaremos": son algunos de los mensajes escritos por los niños a mano en papeles de colores y con muchos dibujos de corazones. Varios niños lloraban abrazados por sus padres.

Este lunes, Mocejón ha amanecido aún entre el shock y la incredulidad. Decenas de agentes uniformados y de paisano registraron distintos puntos de la localidad en busca del objeto punzante con el que el agresor propinó una decena de puñaladas al menor cuando jugaba con unos amigos al fútbol en el polideportivo Ángel Tardío. El atacante pudo desprenderse del arma en su huida.

El atacante accedió al polideportivo, relataba el portavoz de la familia, por un agujero que hay en un lateral de la valla de unos tres metros de altura que rodea el recinto. "Hay que ser de la zona para saber dónde está ese agujero", apuntaba.

"Sabíamos que tenía que ser de aquí, por el simple hecho de que el agujero por el que ha entrado lo conocemos los de aquí", ha apuntado tras conocerse la detención una vecina de la localidad en referencia al agujero en el vallado del polideportivo por el que accedió el agresor. "¡Qué alegría, que alegría!", que se pudra en la cárcel", gritaba otra vecina.

Este lunes se ha guardado un minuto de silencio frente a la Diputación provincial de Toledo por el crimen de Mateo y el de una joven de 17 años asesinada por la pareja sentimental de su madre.

La familia del pequeño de 11 años apuñalado y fallecido durante la mañana de este domingo cuando se encontraba jugando a fútbol en las instalaciones deportivas municipales ha pedido "prudencia" y "respeto" para que no se creen rumores falsos. De hecho, se han decretado el secreto de las actuaciones.

El Ayuntamiento de Mocejón ha decretado tres días de luto oficial por el asesinato del menor. "Estamos consternados ante este hecho, y sobre todo queremos transmitir nuestro apoyo a la familia y amigos del pequeño", ha señalado la alcaldesa del a localidad, Conchu Cedillo, quien ha agregado que se ha convocado para la tarde de este domingo un minuto de silencio, previsto a las 19.30 horas en la puerta del Consistorio.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha mostrado "conmocionado" por el crimen. A través de la red social 'X', el titular del Ejecutivo regional ha expresado su pésame y su cercanía a la familia del menor. "También deseo que se dé pronto con el autor de los hechos y se le ponga a disposición judicial lo antes posible. Estas situaciones son inaceptables y deben tener como consecuencia un justo castigo", ha añadido.

Por su parte, la delegada del Gobierno ha enviado su cariño a la familia y amigos del pequeño, así como al pueblo de Mocejón. "Con mucha tristeza recibo la noticia del asesinato de un menor", ha asegurado Tolón, quien ha recordado que la Guardia Civil ha desplegado "un amplio dispositivo para detener al autor".

El joven de 20 años detenido por el crimen de Mateo, el niño de 11 años que murió apuñalado el pasado domingo en Mocejón (Toledo, 5.000 habitantes), ha sido enviado a prisión provisional comunicada y sin fianza por orden del juzgado de instrucción número 3 de Toledo, según han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla La-Mancha. El magistrado instructor imputa al joven Juan P. C. un delito de asesinato y le pide a instituciones penitenciarias que lo traslade a un “centro, unidad, o departamento adecuado” a su “situación de discapacidad”. El juez, asimismo, ha levantado el secreto de la causa, que sigue investigándose.

Antes de la toma de declaración, el juez instructor ha solicitado un informe al médico forense, cuyo resultado ha determinado la necesidad de realizar el interrogatorio al investigado con adaptaciones a su situación de discapacidad, tal y como recoge el artículo 109 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim).

Los tribunales son los encargados de acordar el envío de un preso a un centro psiquiátrico penitenciario, tal y como recoge el reglamento penitenciario, que enumera las circunstancias en las que se puede adoptar esta decisión y que dependen de la emisión de los informes forenses.

El Perfil del Detenido

Un joven que es residente en Madrid, de nacionalidad española, y que estaba de vacaciones unos días en esta localidad toledana. Allí reside su padre, en una vivienda próxima al polideportivo donde ocurrió todo, y sus abuelos paternos. Ambas viviendas han sido registradas por la Guardia Civil durante la tarde del lunes, de donde se han llevado diferentes enseres del joven detenido para conocer la motivación del ataque.

En concreto, este joven, según apuntaban a algunos medios de comunicación familiares del detenido, tendría una discapacidad psíquica de entre el 60 y 70%. De hecho, al acudir los agentes a su detención, este confesaba los hechos e indicaba en donde podría encontrarse la navaja con la que apuñaló al pequeño Mateo. Ese lugar es un canal de riego, próximo a las instalaciones deportivas donde asesinó al niño de 11 años. Un canal de riego que se ha vaciado para buscar el arma homicida.

El padre del detenido ha asegurado que su hijo tiene una discapacidad intelectual del 75% y que no toma medicación. Según su testimonio, el joven no tiene habilidades sociales y fue respondiendo afirmativamente a lo que le planteaban los agentes. También añadió que había hablado con él y decía “cosas que no tenían sentido”, como que “veía máscaras”. Fuentes cercanas a la investigación manifiestan que mostró un comportamiento poco coherente y enajenado. Otra fuente añade que habló de sí mismo en tercera persona y que manifestó que se había sentido “como en un videojuego”.

Fernando es el padre del joven de 20 años detenido por el asesinato a puñaladas de Mateo, un niño de 11 años que jugaba tranquilamente con sus amigos el pasado domingo en un polideportivo del pueblo. El padre no ha cambiado su rutina desde que sucedió el trágico suceso. Tras pasar por la Comandancia de Toledo junto a su abogada de oficio para visitar a su hijo Juan ―presunto autor del crimen― en el calabozo, el hombre ha acudido como cada día a comer a la casa de su madre, en la calle Juan XIII del pueblo.

El interior del domicilio en el que se llevó a cabo la detención de Juan el lunes al mediodía, situado en el mismo municipio en el que ocurrió el crimen, es un lugar en penumbra, con todas las persianas bajadas, y desordenado tras el registro de la Guardia Civil. Fernando había acudido esa mañana a su puesto de trabajo como vigilante de seguridad sin que nada le hiciera sospechar del acto que Juan había cometido 24 horas antes.

El progenitor define a Juan como un chico con su propio universo. “Es callado, sin amigos, necesita salir a la calle para estar bien, casi sin hambre ni sueño”, lo define. “Desde hace un tiempo ha dejado de hacerme caso. Se ha vuelto un niño contra su padre”, se lamenta al tiempo que actualiza las noticias en su smartphone. Reconoce que padece una discapacidad del 75%, que no toma medicación y que durante el último curso siguió matriculado en el Colegio Público de Educación Especial Severo Ochoa de Alcorcón (Madrid).

Hace siete u ocho días, el presunto autor del crimen llegó a Mocejón para quedarse con Fernando después de unas vacaciones. El muchacho se mostraba igual de huraño que siempre, y seguía unas rutinas muy marcadas. Se levantaba a eso de las nueve, su padre le daba el desayuno, un vaso de leche con colacao, unas galletas y una pieza de fruta, normalmente plátano. Después salía a pasear por el campo y acudía a la casa de la abuela, quien le cambiaba de ropa tal y como hizo la mañana del domingo 18 de agosto.

El sábado 17 de agosto Juan se fue a la cama como cualquier otro día y el domingo, día en el que ocurrió el crimen, padre e hijo desayunaron a primera hora juntos en la cocina, donde un reloj de pared se quedó parado algún día a eso de las ocho y cuarto. Juan se vistió y se fue a la calle.

En torno a las once de la mañana el padre llamó al hijo. Juan ya estaba junto a la abuela, duchándose y cambiándose de ropa -la Guardia Civil, según relata Fernando, encontraría el lunes las dos camisetas que habría usado en el crimen-. A las 12.00 se encontraron en la iglesia para escuchar una homilía más breve de lo habitual. El párroco, don Rodrigo, se dirigió en un momento dado a los feligreses para dar la noticia:

Juan no se inmutó desde su asiento y Fernando, por su parte, se quedó un poco más inquieto, “desconcertado como el resto”. Juntos llegaron en el Opel Zafira azul oscuro hasta la calle Juan XXIII, comieron hígado, huevos y patatas fritas. Por la tarde, en el patio trasero de la vivienda, estuvieron en la piscina hinchable para combatir el calor. Fernando consultaba compulsivamente las noticias que iban llegando. Juan se acercó a su padre para ver qué se decía, aunque no mostraba especial interés.

En la mañana de este martes, cuando ya se había producido la detención, el padre pudo intercambiar unas palabras con Juan en el calabozo. Le llevó algo de ropa. Fernando sostiene que su hijo dijo sí a todo lo que le preguntó la Guardia Civil igual que “admite cualquier cosa cuando se siente presionado”.

Desinformación y Reacciones Sociales

Desde las primeras horas tras el crimen, comenzaron a circular numerosos contenidos y afirmaciones sin pruebas sobre el supuesto origen del autor o la nacionalidad de sus padres. También se intentó vincular el delito con una mezquita en el pueblo y la llegada de “50 africanos al Hotel Pattaya”. Además se publicó que el ataque era una supuesta “prueba de acceso a una banda latina”. El autor del crimen, detenido por la Guardia Civil, es un hombre español de 20 años.

A raíz del apuñalamiento de un niño de 11 años en Mocejón (Toledo) han circulado contenidos en las redes sociales que señalaban el origen racial del autor del crimen ya detenido por la Guardia Civil. Los contenidos afirmaron sin ningún tipo de pruebas que se trataba de “un magrebí” o “un mena”. Según la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha, el detenido es un joven de 20 años de nacionalidad española. También se ha dicho sin pruebas que se trata de “un gitano”.

El mismo día del asesinato, el 18 de agosto, se publicó en redes sociales una captura de pantalla del mapa del pueblo de Mocejón, señalando la distancia entre el lugar del crimen y la mezquita de Alfateh que aparece en el mapa. También ese mismo día, se empezó a señalar que “el pasado lunes 5 de agosto llegaron al pueblo 50 menores africanos en un autobús que los dejó en el Hotel Pattaya”.

Asimismo, se había publicado que el suceso estaría relacionado con una supuesta prueba de acceso a una banda latina. Otra narrativa afirma que la detención del autor del apuñalamiento de Mocejón está orquestada por el Gobierno, que está protegiendo al verdadero autor.

Las afirmaciones que acusaron a migrantes y menores llevaron al portavoz de la familia de la víctima, el periodista Asell Sánchez-Vicente, a pedir a que “no se criminaliza a nadie por su raza”, según anunció en su cuenta de X. Vicente fue objeto de una campaña de acoso en redes sociales por estos comentarios.

Según la delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, se ha aprovechado este suceso para "culpar a todos quienes se diferencian por el color de piel" o "religión".

La familia cree que fue "premeditado" Previo a la detención, la familia del menor ha asegurado que estaba convencida de que el ataque era "premeditado" y que el agresor conocía perfectamente la zona, ya que entró por la parte trasera del recinto polideportivo por un agujero que había en la valla. Un supuesto que se ha confirmado tras la detención. La familia de la víctima también ha relatado que el encapuchado que acabó con la vida de Mateo intentó a agredir a un grupo de jóvenes que estaban en las pistas deportivas, pero lograron escapar, por lo que el agresor se dirigió hacia donde estaba el menor al que asestó diez puñaladas.

El niño Mateo fue enterrado ayer en su pueblo en un emotivo acto en el que los vecinos arroparon a la familia y conocidos. La familia agradeció el apoyo y cobertura de los medios y el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la Diputación de Toledo y la Delegación de Gobierno. Los familiares mostraron su condena por el “cruel ataque” al que ha sido sometido su familiar y portavoz Asell Sánchez por pedir que no se criminalizara a nadie “por la etnia, por la raza, por el color, por su creencia” y que se dejara trabajar a la Guardia Civil para atrapar al agresor. “Ha sido nuestro escudo en estos momentos difíciles que nos ha tocado vivir”. También pidieron tranquilidad a los vecinos y respeto para la familia del detenido por el caso.

Asesinan a un menor de 11 años en Mocejón, Toledo

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