Hace pocos meses, un pequeño animal desató el furor en las redes. Se trataba de Moo Deng, una cría de hipopótamo pigmeo nacida en el zoológico de Khao Kheow, en Tailandia, que se hizo viral por su aspecto adorable y su comportamiento rebelde. Moo Deng no es una excepción: por lo general los animales bebés nos despiertan sentimientos de ternura, incluso cuando se trata de especies que, una vez adultas, nos infundirían respeto o temor. Y no es casualidad, ya que la ciencia ha descubierto que los humanos - y los mamíferos en general - estamos “programados” para sentirnos así ante un animal de corta edad.
Un hipopótamo bebé en el zoológico de Cincinnati.
Y existen razones evolutivas para ello. Dentro de la clasificación tradicional de los reinos animales (peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos), estos últimos son los que establecen una relación de cuidado más prolongada y estrecha con su descendencia, junto con algunas aves como los pingüinos. Esto implica que los progenitores deben proporcionarles alimento y protección, lo cual implica ceder parte de su propio alimento o ponerse en situaciones de peligro para protegerlos.
La Infancia Prolongada en Humanos
Los humanos somos un caso muy particular porque somos la especie que cuida durante más tiempo a su descendencia. Muy pocas especies se nos acercan en términos de cuidado prolongado, como los elefantes, las orcas y algunos primates, que pueden llegar a los 10 años de “infancia”. Incluso otros mamíferos, aunque pueden permanecer dentro del núcleo familiar o social toda la vida, son adultos capaces de sobrevivir por sí solos a los pocos años de vida.
En nuestro caso, esta infancia prolongada se debe no solo a nuestro ritmo de crecimiento más lento, sino también a la complejidad del desarrollo cerebral y a la adquisición de las habilidades sociales necesarias para la supervivencia en la sociedad, que hacen que las “crías” humanas sean totalmente dependientes de sus progenitores de un modo que no sucede en ninguna otra especie. Y a consecuencia de ello, hemos desarrollado un instinto de cuidado que no solo se extiende a nuestra especie, sino también a otras.
El Patrón del Bebé
En biología evolutiva, esto responde a un fenómeno llamado “patrón del bebé” (baby schema) que está enraizado en nuestro cerebro y hace que estemos “programados” para que nos parezcan adorables los animales con rasgos tiernos. Según los investigadores, las características que conforman el “patrón del bebé” son estas:
- Una cabeza grande en relación con el tamaño del cuerpo.
- Una frente prominente.
- Ojos grandes situados en la parte baja de la cabeza.
- Nariz y boca pequeñas y muy juntas.
- Mejillas y cuerpo redondos y regordetes.
- Extremidades cortas y gruesas, y movimientos tambaleantes.
Los bebés humanos y muchos mamíferos cumplen estos parámetros; en cambio, en los otros reinos animales no son tan habituales salvo en algunas aves. Sin embargo, pensemos en las especies que requieren un cuidado parental largo, como los pingüinos: ¿Verdad que sus crías también nos parecen adorables?
Un polluelo de pingüino emperador.
La explicación es muy sencilla: este aspecto infantil despierta sentimientos de protección y a la vez es una señal de indefensión. Es la manera que tiene la naturaleza de decir: “Te necesito, cuida de mí”. Un artículo titulado, muy elocuentemente, Irresistible: Cómo la ternura programó nuestros cerebros y conquistó el mundo, lo desarrolla y da la siguiente explicación científica:
“La percepción de ternura atrae nuestra atención muy rápidamente (en 1/7 de segundo) al desencadenar una respuesta en la corteza orbitofrontal, la red de placer y recompensa del cerebro. Esta rápida actividad neuronal parece estar seguida de procesos de valoración más lentos que provocan conductas de cuidado, disminuyen la agresión y activan redes implicadas en el juego, la empatía y la compasión”.
Por Qué los Animales se Vuelven Virales
Dicho de una forma más simple, “buscamos la ternura porque nos hace sentir bien”, explica Joshua Paul Dale, autor del estudio. Cuando vemos algo que nos parece tierno o adorable, nuestro cerebro activa los mecanismos que nos hacen sentir placer. Y una reacción inmediata es querer compartir esa fuente de placer con otros, lo cual en la era de las redes sociales se traduce en compartirlo con nuestros amigos y seguidores.
Las fotos, pero especialmente los vídeos de animales bebés, tienen un gran potencial para volverse virales porque cumplen todos los requisitos del “esquema del bebé”. Los vídeos en particular suman el último factor, el movimiento, junto con la certeza de que el animal puede hacer algo divertido. Moo Deng, por ejemplo, se hizo viral en parte gracias a un vídeo en el que mordía las botas de su cuidador. Algo similar pasa con los vídeos de cachorros haciendo travesuras que se comparten en las redes sociales.
Algunos de estos vídeos son tan honestos que se titulan “Cosas que son adorables cuando las hacen los perros pero molestas cuando las hacen las personas” y muestran a estos animales haciendo sus necesidades, invadiendo nuestro espacio personal o robando zapatos y calcetines. Es probable incluso que, si viéramos a un bebé humano hacer muchas de estas cosas molestas, le corrigiéramos. ¿Por qué esa incongruencia?
La razón principal es que sabemos que los animales no actúan con malicia ni intención consciente de molestar y, además, muchas veces no suponen un perjuicio real. Esto hace que sus travesuras sean vistas más como encantadoras que como verdaderamente molestasy no generen en nosotros una frustración como la que sí sentimos con un bebé, ya que en este caso lo percibimos como una carencia de educación que hay que corregir. Al no percibir una intención maliciosa, nuestras reacciones suelen ser indulgentes, ya que vemos estas acciones como inocentes o espontáneas.
Finalmente, el humor muchas veces actúa como una válvula de escape para el estrés o las frustraciones de la vida cotidiana. !Lo admitimos! Hasta el peor día parece distinto cuando los encontramos. Son cachorros o recién nacidos que crean en tus viajes esos momentos inolvidables que guardas toda la vida, capaces de deterretir al mismisimo Gargamel obsesionado con sus pitufos.
Ejemplos de Animales Bebés Adorables
Aquí hay algunos ejemplos de animales bebés que derriten nuestros corazones:
- Koala bebé: Lo más parecido a un peluche. Si los adultos ya resultan adorables, ¿qué podemos deciros de los pequeños?
- Tortuga bebé: Más pequeñas que la palma de la mano, estos animales bebés tiernos se revolvían asustados, aunque Paula siempre tiene un tacto especial con los animales y con ella se mostraban tranquilas.
- Piquero de patas azules bebé: Las crías de este personaje que es ya en si mismo el pequeño "patas azules" es lo más parecido que hemos visto nunca a la Gallina Caponata que muchos recordamos de niños y que tienen la particularidad de !!ser más grandes que sus padres!!
- León bebé: Tras los matorrales de una acacia cercana aparece una cabecita en actitud juguetona. Tras este pequeño peluche aparece su mamá que frota su cabeza con él en señal de cariño. Hasta en el mundo más salvaje hay lugar al a ternura... Apenas están a unos metros de nosotros pero no se inmutan ante presencia ajena. Son los principitos del descaro...
- Ballena bebé: Todos asociamos las ballenas a uno de los animales más grandes del planeta. Lo que no esperábamos es que al lado de aquellos gigantes del mar pudiéramos presenciar la escena de una mamá con su cría y su particular "canto de sirenas".
- Pingüino bebé: Si ya sus padres son animales que todos querríamos tener en casa, simpáticos, divertidos y con ese peculiar andar, ¿qué contaros de estos animales bebés tiernos que son sus crías?
- Hipopótamo bebé: Aunque suele sonar rato, el hipopótamo es otro de nuestros animales favoritos. Hay que tener mucho cuidado con ellos, pues curiosamente son los que más muertes provocan en África cada año, pero ... !tiene una cara muy simpática!
- Canguro bebé: Este santuario, donde además puedes ver especies desconocidas como el mismo monstruo de Tasmania, es uno de los pocos recintos que hemos visto por el mundo donde los animales no están en estado salvaje pero disfrutan de cuidados, atención e inmensos espacios para su disfrute. Por cierto, en ningún momento se mostraban temerosos del acercamiento de las personas.
Fue en nuestro primer día ya, en la playa La Lobería en la Isla de San Cristobal, aunque también días después en la Isla de Santa Fé cercana a Santa Cruz, cuando "descubriríamos" a los bebés que más ternura han despertado en nosotros. No obstante, tanto en éste como en el resto de casos, hay que preservar la naturaleza de la propia especie, y a pesar de que nuestros instintos nos llevaría a achucharlos, había que separarse un poco de ellos para evitar transferirles nuestro olor y que su madre pudiera rechazarlos... !!y no veáis como nos costaba!!
Muchas veces catalogamos a los animales por su ferocidad, su fuerza o su velocidad, sin pensar que existen otras características que convierten a las especies en únicas e inigualables. Uno de estos rasgos es la ternura, el cual, además, nos hace desear acariciar o abrazar a esos animales por el simple hecho de verlos adorables. Esta particularidad permite que sintamos cierta debilidad por esos seres vivos y sintamos la necesidad de protegerlos, pues, lamentablemente, algunos de ellos se encuentran en peligro de extinción.
35 Animales Adorables del Mundo
Aquí hay una lista de algunos de los animales más tiernos del mundo:
- Conejo de Angora
- Ardilla roja
- Hurón patinegro
- Foca monje
- Canguro arborícola de Bennett
- Leopardo de las nieves
- Ili Pika
- Kiwi
- Colibrí zunzuncito
- Chinchilla de cola larga
- Castor americano
- Cisne vulgar
- Oveja
- Alpaca
- Hámster dorado
- Panda gigante
- Zorro del desierto o fénec
- Loris lento pigmeo
- Wombat común
Como sabemos, en el mundo existe una cantidad inimaginable de animales que, por sus adorables características, han logrado conmover el corazón de muchas personas.
Conejo de Angora.
Y para vosotros, ¿cuál es vuestro animal bebé tierno preferido de esta lista o que hayáis visto en vuestro viajes y dónde lo hicisteis?
