Animales que se alimentan de leche materna: Un vistazo al reino animal

En el vasto y diverso reino animal, la lactancia materna es un proceso fundamental para el desarrollo y supervivencia de las crías de mamíferos. A medida que se acerca el día de las madres, es una ocasión fantástica para hablar un poco sobre las del reino animal.

Los mamíferos constituyen un grupo de vertebrados que han evolucionado durante más de 200 millones de años, dando lugar a una elevada variedad de formas y tamaños como respuesta adaptativa a los diferentes estilos de vida y ambientes donde se han desarrollado. Los mamíferos son aquellos animales que alimentan a su crías a través de leche materna, que emana en la mayoría de los casos de las mamas de la madre. Se dividen en tres grandes grupos: los Metatheria (marsupiales), donde encontramos a los canguros entre los distintos tipos de marsupiales, los Protothheria (monotremas), grupo al que pertenece el ornitorrinco y otros mamíferos que ponen huevos, y los Placentalia (placentarios). En conjunto, actualmente estos tres grupos alcanzan más de 5.100 especies.

Tras el parto, es primordial que la cría reciba de su madre tanto el calostro como la leche. La duración de la lactancia varía en función de la especie de la que hablemos. Algunas mamás proporcionan leche a sus crías durante 4 o 5 días (como es el caso de diversos roedores) mientras que otras las amamantan hasta 4 años (tratándose de especies de gran tamaño, como el elefante).

A medida que el tiempo pasa y la cría crece, la composición de la leche varía adaptándose a las necesidades cambiantes del pequeño. Por lo general, conforme el cachorro va creciendo, el porcentaje de lactosa disminuye a la vez que aumenta el de proteínas y ácidos grasos. No obstante, en animales que tienen un periodo prolongado de lactancia el contenido en grasa es mayor que en animales de lactancia más breve.

Pero no sólo influye el tiempo, sino también el carácter migratorio de la especie. En general, las especies migratorias suelen tener una lactancia más corta y producen leche con mayor contenido en grasa, algo comprensible teniendo en cuenta el gran gasto de energía que conlleva el desplazamiento. En especies no migratorias, ocurre al contrario.

La ciencia de la leche materna

La Lactancia en Diferentes Especies

La lactancia es un proceso fundamental en el desarrollo de las crías de mamíferos. La duración y la composición de la leche varían significativamente entre las diferentes especies. A continuación, se presenta una tabla con ejemplos de la duración de la lactancia y el contenido de grasa en la leche de diferentes animales:

Especie Duración de la Lactancia Contenido de Grasa en la Leche
Roedores 4-5 días Variable
Elefante Hasta 4 años Alto
Odontocetos (delfines, orcas, etc.) Hasta 2 años Bajo
Fócidos (focas, elefantes marinos) Hasta que la cría deja de mamar Alto

En fócidos, por ejemplo focas y elefantes marinos, generalmente la madre no se aleja de la cría hasta que ésta deja de mamar, periodo durante el cual no come. En el caso de odontocetos (delfines, orcas, etc.) la lactancia puede durar incluso dos años y el contenido en grasa de la leche es más bien bajo.

Elefante marino amamantando a su cría

El Enigmático Equidna

En el vasto y diverso reino animal, pocos seres son tan enigmáticos y fascinantes como el equidna. Este mamífero, que comparte su categoría con el ornitorrinco, es uno de los pocos que pone huevos, un rasgo que lo conecta con un pasado prehistórico. Los equidnas, con su apariencia espinosa y hábitos nocturnos, han capturado la imaginación de científicos y amantes de la naturaleza por igual.

Originarios de Australia y Nueva Guinea, los equidnas son criaturas solitarias y tímidas. Su nombre proviene de la mitología griega, en la que Equidna era una criatura mitad mujer y mitad serpiente, reflejando la naturaleza dual de estos animales que parecen una mezcla de varios seres. A pesar de su aspecto primitivo, los equidnas son mamíferos altamente adaptados, con características únicas que los han ayudado a sobrevivir durante millones de años.

Características y Adaptaciones del Equidna

Los equidnas pertenecen al orden Monotremata, que incluye solo a cinco especies vivientes: cuatro especies de equidnas y el ornitorrinco. Estos animales son conocidos por su capacidad de poner huevos, una característica que comparten con sus ancestros reptiles. Las hembras de equidna ponen un solo huevo, que incuban en una bolsa abdominal durante unos diez días. Al eclosionar, la cría, conocida como puggle, se alimenta de leche materna que se secreta a través de glándulas especializadas, ya que las equidnas carecen de pezones.

El cuerpo del equidna está cubierto de espinas, similares a las de un puercoespín, que les sirven como defensa contra depredadores. Además, poseen un hocico alargado y flexible, que utilizan para buscar alimento en el suelo. Su dieta se compone principalmente de hormigas y termitas, que capturan con su lengua pegajosa y rápida. Los equidnas tienen una baja tasa metabólica y pueden entrar en un estado de torpor para conservar energía durante períodos de frío o escasez de alimentos.

Equidna alimentándose

Reproducción y Conservación del Equidna

Uno de los aspectos más intrigantes del equidna es su sistema reproductivo. Los machos poseen un pene de cuatro cabezas, aunque solo dos de ellas se utilizan durante la cópula. Este peculiar órgano ha sido objeto de numerosos estudios, ya que ofrece pistas sobre la evolución de los sistemas reproductivos en los mamíferos. Además, los equidnas tienen una larga vida útil, con algunos individuos viviendo más de 50 años en cautiverio.

Para aquellos interesados en estudiar o proteger a los equidnas, existen varios trámites y procedimientos a seguir. En Australia, donde los equidnas están protegidos por leyes de conservación, es necesario obtener permisos especiales para realizar investigaciones o interactuar con estos animales en su hábitat natural. Estos permisos son emitidos por el Departamento de Medio Ambiente y Energía, y requieren una justificación detallada del propósito del estudio, así como un plan de manejo que minimice el impacto en las poblaciones locales de equidnas.

Además, los investigadores deben cumplir con estrictas normas éticas y de bienestar animal, asegurando que cualquier manipulación de los equidnas se realice de manera humanitaria y con el menor estrés posible para los animales. Los estudios de campo a menudo implican la captura y liberación de equidnas, lo que requiere habilidades especializadas y un conocimiento profundo de su comportamiento y ecología.

En términos de conservación, los equidnas enfrentan varias amenazas, incluyendo la pérdida de hábitat, la depredación por especies introducidas como los zorros y los gatos, y el cambio climático.

La Leche y los Mamíferos Placentarios

Los mamíferos placentarios son mamíferos vivíparos y, a diferencia de los marsupiales, no poseen una bolsa o marsupio donde se desarrolla el embrión, sino que permanece dentro del útero donde se desarrolla y se nutre a través de una placenta corioalantoidea.

El tiempo de la gestación varía en cada especie, siendo generalmente más larga en los mamíferos de mayor tamaño, aunque pueden existir excepciones. La gestación puede ir desde varios días, como en el caso de los ratones, que su gestación dura unos 21 días, hasta casi dos años como sucede en elefantes, por ejemplo.

Aunque los mamíferos placentarios conforman grupos muy diversos, comparten ciertas características además de la placenta en la que se desarrolla el feto. Así, las características de los mamíferos placentarios son:

  • El cráneo es sinápsido, es decir, que posee un par de aberturas en el techo, donde se insertan los músculos de la mandíbula.
  • Posee una dentición de leche en las crías y primera parte de la vida, para luego ser reemplazada por la dentición definitiva del adulto.
  • Tienen pelos en alguna etapa de su desarrollo y pueden ser de dos tipos: como una borra, que son pelos aislantes, suaves y densos, o cerdas, que son pelos de protección, gruesos y más largos. El pelo en los mamíferos es de origen epidérmico y está constituido por una proteína denominada queratina. Pueden estar adaptados como bigotes o vibrisas, que son pelos sensoriales que les proporcionan sentido táctil, o en el puercoespín que está adaptado para protección.
  • Poseen una piel con diferentes modificaciones, ya que están adaptadas para cada tipo de vida que lleva. Al igual que el pelo que está compuesto por la quitina, las uñas, garras y pezuñas también lo están. O como las astas o cuernos de los rumiantes, que son vainas huecas de epidermis, cubiertas por queratina. Estos no se cambian ni mudan, no están ramificados y están presentes en ambos sexos. Por otro lado, las astas presentes en la familia de los ciervos son totalmente óseas cuando están completamente formadas. Cada año crecen debajo de una cobertura de piel muy suave y vascularizada que se denomina terciopelo. En la época del celo se mudan, rascándose contra árboles y se pierden después de cada estación de cría.
  • Las glándulas mamarias producen leche para alimentar a las crías y dan nombre a este grupo. La leche está compuesta por grasas y proteínas que permite desarrollarse y crecer a la progenie en la etapa inicial de sus vidas. Están presentes en todas las hembras y de manera rudimentaria en los machos.

También existen glándulas sudoríparas en varias partes del cuerpo y solo presentes en mamíferos. Pueden ser ecrinas, que secretan un sudor acuoso que absorbe el calor de la piel y la enfría y generalmente se encuentran en zonas carentes de pelo, o apocrinas, presentes en zonas con pelo y su secreción es más blanquecina.

Su alimentación es muy variada dependiendo del grupo al que pertenecen, de manera que pueden ser carnívoros, con dientes adaptados pare desgarrar carne y con garras para atrapar a sus presas, herbívoros, que se alimentan de la vegetación, insectívoros, que comen pequeños invertebrados como caracoles, lombrices u hormigas, o animales omnívoros y alimentarse tanto de animales como vegetales.

Poseen un ciclo estral (o celo) en el caso de las hembras, es decir, un ciclo periódico en el cual se encuentran aptas para fecundar, ya que muchos machos son capaces de una cópula fértil en cualquier momento del año.

Clasificación de los Mamíferos Placentarios

Los placentarios o euterios son una infraclase de mamíferos y es el grupo más diverso de los tres grupos de mamíferos que existen. Los euteria (Eutherios) son un clado (agrupación) que incluye a los placentarios, más todos los mamíferos marsupiales (Metatheria). Este grupo se divide en 18 órdenes de mamíferos placentarios, todos ellos muy diversos en cuanto a características físicas y costumbres. A continuación, veremos cómo se clasifican los mamíferos placentarios y algunos ejemplos de cada uno de ellos:

  • Xenarthra (29 especies): son exclusivamente americanos. Aquí encontramos a los osos hormigueros, armadillos y perezosos. Poseen morfologías muy variadas, como cuerpos alargados en el caso del oso hormiguero (Tamandua mexicana), que además posee un hocico alargado y una lengua larga que le permite cazar hormigas y termitas, así como garras fuertes con las que romper los termiteros u hormigueros. Por otro lado, los perezosos (Choloepus didactylus) también poseen garras para trepar y cuentan con un metabolismo muy lento. Están presentes en todo el continente americano.
  • Pholidota (7 especies): Estos animales se caracterizan por tener el cuerpo recubierto por grandes escamas. Poseen garras poderosas, cola prensil y una gran lengua pegajosa. Su representante es el pangolín (Manis crassicaudata), que habita África y Asia y se alimenta de termitas y hormigas. Aunque existe solo un género de pangolines, hay siete especies diferentes. Todos ellos tienen hábitos nocturnos y son animales solitarios.
  • Lagomorpha (80 especies): aquí se encuentran liebres y conejos. Se asemejan a los roedores solo por los incisivos largos y de crecimiento continuo, que los obligan a roer constantemente. La diferencia entre unos y otros está en que los lagomorfos tienen dos hileras de incisivos. Habitan Europa, África y Norteamérica, pero fueron introducidos en otros continentes, siendo en la actualidad casi cosmopolitas.
  • Rodentia (2024 especies): constituyen el orden más amplio de los mamíferos placentarios, ya que comprenden más de la mitad de las especies de mamíferos. Su tamaño por lo general es pequeño y habitan en toda la tierra, sobre todo los ratones domésticos, que son cosmopolitas. Son especies que se adaptan muy fácil a los alimentos disponibles y a los ambientes.
  • Macroscelidea (15 especies): son las musarañas elefantes como Elephantulus brachyrhynchus. Son animales pequeños con hocico largo y patas traseras alargadas. Habitan solo el continente africano.
  • Primates (236 especies): se clasifican en dos grandes grupos, por un lado están los Strepsirrhini con lémures de Madagascar, los gálagos de África y los loris de India y el sudeste asiático, y por otro lado están los Haplorrhini, con társidos, monos y simios, entre ellos el humano. Están ampliamente distribuidos en todo el mundo, de manera que tenemos los monos de América Central y del Sur (Plathyrrhini), como el mono tití Saimiri oerstedii o el mono aullador Aloutta caraya, y los monos y simios de África, Europa y Asia, como el macaco Macaca mulatta, el chimpancé Pan troglodytes o el humano Homo sapiens.
  • Scandentia (19 especies): son las musarañas arborícolas, presentes en las selvas del sudeste asiático. Estos mamíferos placentarios están adaptados para la vida en los árboles, ya que poseen una cola larga y pequeñas uñas para trepar, como Anathana ellioti.
  • Dermoptera (2 especies): tienen membranas parecidas a las de los murciélagos, pero su anatomía es distinta a la de estos. Son planeadores arborícolas de tamaño relativamente grande, se alimentan de brotes, frutos, hojas y flores, como el kaguang o colugo (Cynocephalus variegatus).
  • Chiroptera (928 especies): los murciélagos son los únicos mamíferos que poseen un vuelo activo, ya que tienen verdaderas alas. Están presentes en todos los continentes, excepto en la Antártida. Poseen ecolocalización, lo que les permite moverse en la oscuridad. Algunos son polinizadores de las plantas que visitan, otras especies son insectívoras, frugívoras y algunas pueden consumir sangre, son lo llamados murciélagos vampiros, como Desmodus rotundus, que lame la sangre de animales como vacas o cerdos.
  • Carnivora (271 especies): son animales presentes en todo el planeta. Aquí se encuentran las focas, elefantes marinos, las morsas y leones marinos. Estas especies se hallan en casi todos los mares, pero están especialmente agrupados en las aguas frías próximas a los polos, debido a la alta concentración de peces y crustáceos que conforman su dieta. Por lo general, poseen un cuerpo torpe y pesado en tierra firme, pero de una gran agilidad en el agua. Por otro lado, aquí se encuentran los félidos,como los gatos, panteras, leones y chitas, y los cánidos, como los zorros, perros y lobos, que se caracterizan por poseer un cuerpo ágil, columna vertebral flexible y extremidades especializadas para la carrera, esto debido a que deben capturar a su presa para conseguir alimento. También aquí se encuentra a los mustélidos, como las nutrias, visones, zorrillos y similares, los úrsidos, donde están los osos, los prociónidos, como mapaches, coatís y pandas, los vivérridos, que son las ginetas, civetas, mangostas, suricatas, y los hiénidos, que son las hienas. Dentro de este grupo, sin embargo, existe una especie principalmente vegetariana: el panda.
  • Insectivora (429 especies): son el orden más primitivo de los mamíferos placentarios, ya que conservan muchas características de los antiguos insectívoros que habitaban junto a los dinosaurios. Se encuentran representados por animales como la musaraña (Crocidura leucodon) presente en Asia, el erizo (Erinaceus europaeus) de Europa, Asia, África y que han sido introducidos en Nueva Zelanda, y el topo Talpa europaea presente en América del Norte, Europa y Asia.
  • Artiodactyla (220 especies): posee un número par de dedos (2 o 4) que están cubiertos por una capa córnea llamada pezuña. Se pueden encontrar artiodáctilos rumiantes, como los bueyes, alces, búfalos, gacelas y jirafas, que se caracterizan por poseer un estómago con varias cámaras, por rumiar y por la presencia de cornamentas que utilizan como medios de defensa. Entre los artiodáctilos no rumiantes se encuentran los hipopótamos y los cerdos. Por otro lado, los camélidos (camellos, dromedarios, vicuñas, alpacas, guanacos y llamas), por ejemplo, se han adaptado a ambientes extremos, como grandes altitudes o climas áridos. Están presentes en América y África.
  • Cetacea (78 especies): los cetáceos son los únicos mamíferos que desarrollan su vida exclusivamente en el agua. Aquí encontramos a los delfines, cachalotes y las ballenas. El cuerpo de los cetáceos es sumamente voluminoso y logran su propulsión gracias a la musculatura de la aleta caudal, que es grande y carnosa. Están desprovistos de pelo, solo poseen unos pocos táctiles en las cercanías de la boca, por lo que, como método de aislamiento térmico, tienen una capa de grasa de varios centímetros de espesor.
  • Tubulidentata (1 especie): Aquí se encuentra el cerdo hormiguero (Orycteropus afer). Se alimenta casi exclusivamente de insectos como las termitas. Posee una saliva pegajosa y una larga lengua con la que las atrapan. Habita en las praderas o en los bosques. Es nativo de África.
  • Perissodactyla (18 especies): este orden incluye animales de gran tamaño cuyas patas poseen un número impar de dedos (1), que está recubierto por una pezuña córnea. El representante más conocido es el caballo. Otras especies de este orden son los asnos, cebras, tapires y rinocerontes. Habitan América, África, Asia y Europa.
  • Hyracoidea (6 especies): tienen similaridades con los elefantes y otros grupos de mamíferos placentarios, sin embargo, su forma y costumbres son similares a las de los roedores. Aquí se encuentran los damanes (Procavia capensis), que habitan en África y están adaptados a cualquier tipo de ambiente y poseen una alimentación herbívora.
  • Proboscidea (2 especies): aquí tenemos al elefante, con una probóscide o trompa que se origina de la fusión de la nariz con el labio superior y es utilizada para respirar, olfatear y como órgano prensil. En la actualidad están representados por dos especies: el elefante asiático y el elefante africano. La hembra del elefante asiático no tiene colmillos y el macho los tiene menos desarrollados que el africano. Sus orejas son pequeñas y triangulares. El elefante africano, en cambio, posee grandes orejas. Todos los elefantes son exclusivamente herbívoros.
  • Sirenia (5 especies): son los mamíferos placentarios que, junto con los cetáceos y los pinnípedos, han poblado el ambiente acuático. Habitan junto a las costas o en ríos con abundantes plantas acuáticas, ya que su alimentación es exclusivamente herbívora. Debido a la desaparición de sus extremidades posteriores nadan valiéndose de su enorme cola y de las extremidades anteriores, que se han transformado en aletas.

El Consumo de Leche Después de la Lactancia

Desde hace unos años existe una corriente en entornos pseudo-científicos, redes sociales y medios de comunicación que está cuestionando el consumo de leche después de la lactancia argumentando que el hombre es el único mamífero que sigue consumiéndola después de esta etapa. En base a estas afirmaciones podríamos preguntarnos, ¿tiene alguna base científica esta afirmación?

Desde el Neolítico (hace más de 10.000 años) el hombre ha consumido y utilizado leche de diferentes especies de rumiantes con la aparición de la ganadería y el asentamiento de las poblaciones nómadas. Somos capaces de digerir la leche y los productos lácteos gracias a un proceso evolutivo de miles de años atrás, donde adquirimos la capacidad de poder tomarla durante todas las etapas de la vida después de la etapa de lactancia materna. Y es esta capacidad de digestión de la lactosa adquirida por la evolución humana la que hoy en día nos hace poder aprovechar los beneficios de este grupo de alimentos, existiendo hoy en día más de 2.000 millones de personas que son tolerantes a la lactosa.

Es a partir del año 1958, fecha en que se establece la obligatoriedad de la producción y comercialización de la leche higienizada (primero la pasteurización y después la esterilización), cuando el consumo de leche aumenta de forma progresiva paralelamente al nivel de formación y poder adquisitivo de la población española. La leche está presente en el 95% de los hogares españoles (según el estudio de la consultora Kantar de 2014) y cada año se comercializan más de 3.200 millones de litros de leche.

Actualmente en el mundo científico se reconoce a la leche y los derivados como alimentos de un elevado valor nutritivo ya que en su composición están presentes prácticamente todos los nutrientes en cantidades relativamente altas, aunque no es un alimento totalmente completo, como no lo es ningún otro alimento, ya que su contenido en algunos nutrientes como hierro y vitamina C es muy pobre. No en vano varios expertos en el tema han reconocido que “no existe ningún vaso de nada que aporte todos los nutrientes que aporta un vaso de leche”. Por este motivo, la leche y los derivados lácteos son alimentos básicos, que muy difícilmente se pueden sustituir en el marco de una alimentación equilibrada y que juegan un papel muy importante durante todas las etapas de la vida gracias a su aporte de proteínas, energía, grasas, minerales y vitaminas.

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