El cuidado del cordón umbilical es un procedimiento esencial en los primeros días de vida del bebé. Es un procedimiento normal que se realiza a los recién nacidos para garantizar una adecuada cicatrización y evitar infecciones. El cordón umbilical es una estructura vital que conecta al feto con la placenta durante el embarazo.
A través del cordón, el bebé recibe los nutrientes que le permiten crecer y desarrollarse. Va desde el ombligo del feto hasta la placenta y en su interior contiene los vasos sanguíneos que sirven para intercambiar sustancias entre la madre y el feto.
Cuidado del cordón umbilical del recién nacido
¿Cómo se realiza el cuidado del cordón umbilical?
El cuidado del cordón umbilical comienza en el momento del nacimiento. Después del parto, el cordón se pinza y luego se corta con material estéril. Tras el nacimiento, queda un pequeño vestigio en el ombligo del bebé, conocido como el muñón umbilical.
Las recomendaciones para la cura del cordón pueden variar de un ámbito hospitalario a otro, pero esencialmente la regla principal es la siguiente: mantener el área limpia y seca. Con esta premisa evitaremos el contacto con agua excesivo.
En los últimos años uno de los debates relacionados con este procedimiento ha girado en torno al uso, o no, de antisépticos para el muñón umbilical. La cura en seco sigue siendo la mejor opción en entornos con buenas condiciones higiénicas, asegurando que el ombligo de tu bebé sane sin complicaciones. El uso de soluciones antisépticas o antibióticas tópicas se recomienda en aquellas situaciones en las que la atención neonatal y las medidas higiénicas sean deficitarias.
Siempre que el recién nacido esté estable se intenta demorarlo unos segundos para favorecer una llegada mayor volumen de sangre al bebé. No es necesario cortar el cordón umbilical justo después del parto. Sólo es necesario en los casos que el bebé necesita atención médica urgente. Tomarse algo de tiempo antes de cortarlo tiene ventajas porque así puede fluir todavía una cierta cantidad de sangre hasta el recién nacido y eso repercute positivamente en sus niveles de hierro. Por tanto, se puede esperar hasta que el cordón deja de latir para pinzarlo en dos puntos y luego cortarlo entre esos dos puntos. En nuestro país, normalmente se corta inmediatamente después del parto.
Pasos para el cuidado del cordón umbilical:
- Lavarse bien las manos: Asegúrate de haberte lavado las manos antes de tocar el cordón. No olvides lavarte siempre las manos antes de cuidar el ombligo de tu bebé.
- Limpieza diaria: Limpia la zona del cordón umbilical diariamente con agua y jabón neutro, sin miedo a movilizarlo ni a frotarlo. Si se mancha con el pipí o las deposiciones del bebé, limpia la zona cuando le cambies de pañal. Para limpiar el cordón de forma segura, coge un bastoncillo, un cuadradito o una bolita de algodón y limpia la zona alrededor de la base del cordón con aguja corriente. Este procedimiento NO duele! Antes se realizaba la limpieza con antisépticos (alcohol o clorhexidina); ¡actualmente ya no se recomienda! Tal y como han demostrado los últimos estudios, en países desarrollados con buenas condiciones higiénicas, es suficiente el lavado con agua y jabón.
- Secado adecuado: ¡Debe estar bien seco! Tras la higiene se debe dejar al aire bien ventilado. Es importante fomentar la ventilación del área, esto facilitará su secado y cicatrización. En los dos días posteriores al parto los restos del cordón umbilical se secan tanto que se cierran todos los vasos sanguíneos y el conjunto queda duro y rígido al tacto. Una vez que ha ocurrido eso tu matrona puede soltar la pinza umbilical con ayuda de unas tenacillas especiales si, por ejemplo, molesta a la hora de poner el pañal.
- Evitar la humedad: Es recomendable que el bebé no se sumerja en agua (por ejemplo, en una bañera) hasta que el cordón umbilical se haya caído. En su lugar, se pueden dar baños con agua sin sumergir el cordón o baños con paños para evitar que el muñón entre en contacto prolongado con el agua. Para evitar también la humedad es importante no cubrir el muñón con pañales. Uno de los errores comunes es cubrir el muñón umbilical con el pañal. Esto puede generar humedad y favorecer la aparición de infecciones. También se puede hacer un dobladillo en el pañal para que el cordón quede fuera y de esta forma evitar la fricción y que se humedezca. También puedes comprar pañales especiales para recién nacidos que tienen incorporado un corte en la zona del ombligo.
Mantener el área limpia y seca es fundamental
¿Cuándo se cae el cordón umbilical?
El cordón umbilical generalmente se caerá entre los 5 y 15 días después del nacimiento, aunque en algunos casos puede tardar un poco más. Pasan entre cinco y diez días hasta que los restos del cordón se desprenden por completo. No se debe intentar arrancarlo ni manipularlo para acelerar su caída.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
Es importante estar alerta a cualquier cambio en el aspecto del muñón umbilical. Tras el nacimiento y hasta que el cordón umbilical cicatriza, los gérmenes habituales de la piel pueden provocar una infección del cordón umbilical. Si los restos del cordón umbilical se mantienen siempre limpios y secos normalmente no suelen surgir complicaciones durante el proceso de cicatrización. Pero si el ombligo está excesivamente húmedo o sangra debes informar a tu matrona. En cualquier caso, debes consultar al pediatra o a la matrona si la zona del ombligo aparece enrojecida o hinchada.
Debéis acudir al pediatra para que valore cordón del bebé en caso de:
- Mal olor
- Secreción amarillenta
- Enrojecimiento de la zona de piel que rodea el ombligo
- Sangrado persistente
En estos casos lo más importante es descartar una infección del cordón (u onfalitis). El ombligo es una zona muy sensible.
Una vez desprendidos los restos del cordón umbilical es posible que al principio aparezca un poco de secreción que también puede ser algo sanguinolenta. El proceso de cicatrización concluirá enseguida.
Signos de infección en el cordón umbilical
Tabla resumen de cuidados del cordón umbilical
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Limpieza | Agua y jabón neutro diariamente |
| Secado | Mantener el área seca y ventilada |
| Pañal | Doblar el pañal para evitar cubrir el cordón |
| Signos de alarma | Mal olor, secreción, enrojecimiento, sangrado persistente |
No hay que olvidar que tu hijo ha estado unido a ti durante 9 meses a través del cordón umbilical. Ahora hay que cuidar adecuadamente de su pequeño ombligo hasta que desaparezcan los últimos restos del cordón.
Una observación más, ni el corte del cordón tras el parto ni el tipo de cuidado que se aplique en esa zona influyen en el aspecto que tendrá después del ombligo de tu hijo.
La primera semana de la llegada del bebé a casa será un periodo de crecimiento y aprendizaje (tanto para ti como para tu pequeño). Debes saber que, con el cuidado del cordón umbilical de tu hijo, un acto en apariencia tan simple, estás haciendo realmente mucho más. Tu delicado tacto cuando lavas y secas esa zona tan delicada refuerza la confianza de tu bebé en sí mismo y favorece la creación de tu vínculo afectivo con él.
