Cambios Anatómicos y Fisiológicos en la Mujer Embarazada

Los cambios fisiológicos que sufre la mujer a lo largo del embarazo ocurren para adaptar, de manera progresiva, su organismo a la gestación y para suplir todas las demandas que requiere el desarrollo del bebé. Por ello, una vez se ha producido el nacimiento del bebé, los cambios revierten poco a poco en el postparto. Estos cambios durante el embarazo pueden ser más o menos notorios para la mujer y generar más o menos molestias.

Cambios Cardiovasculares

Entre los principales cambios fisiológicos a nivel cardiovascular que la mujer puede experimentar en el embarazo se encuentran los siguientes:

  • Incremento del volumen sanguíneo: Casi de un 50%, que puede llevar a una leve anemia fisiológica (porque la sangre se encuentra más diluida).
  • Aumento del gasto cardíaco: Es decir, del volumen de sangre que bombea el corazón en un tiempo determinado. El gasto cardiaco de la mujer embarazada aumenta entre un 30% y un 40% desde el inicio al final de la gestación debido al incremento de la frecuencia cardiaca de 70 latidos/minuto a 85 latidos/minuto (al final del embarazo).
  • Incremento de la frecuencia cardiaca: Que puede llegar hasta unos 90 latidos por minuto en reposo.
  • Disminución gradual de la tensión arterial: Hasta el segundo trimestre de gestación. No obstante, este cambio se revierte durante el tercer trimestre.
  • Desplazamiento del corazón: Hacia arriba y a la izquierda, por el aumento del tamaño del útero.
  • Estado de hipercoagulabilidad: Para evitar una pérdida excesiva de sangre en el parto. No obstante, esta situación también eleva el riesgo de coágulos sanguíneos.

Además, es frecuente la hinchazón en piernas, pies y tobillos, porque el retorno venoso se encuentra dificultado por el aumento de tamaño del útero. También pueden aparecer varices vulvares y en las piernas.

Cambios a Nivel Gastrointestinal

Los cambios hormonales típicos de la gestación también están relacionados con uno de los síntomas más comunes del embarazo: las náuseas y los vómitos. No obstante, a nivel gastrointestinal también hay otros cambios durante el embarazo, como los siguientes:

  • Relajación del esfínter esofágico inferior: Por acción de la progesterona. Debido a ello, se ve favorecido el reflujo, la acidez y el ardor.
  • Desplazamiento del estómago: Que cambia su posición, por el aumento de tamaño del útero. Este cambio también va a favorecer el reflujo y la acidez.
  • Digestiones más lentas y pesadas: Por los elevados niveles de progesterona. De este modo, es posible que la embarazada tenga gases y padezca estreñimiento. No obstante, también contribuye que el tránsito intestinal se ve dificultado por la presión que ejerce el útero. El estreñimiento, junto a las dificultades en el retorno venoso, también puede llevar a la aparición de hemorroides.
  • Cambios en el gusto y olfato: Finalmente, algunas mujeres embarazadas notan cierto rechazo por alimentos que antes consumían, o antojo por un determinado alimento. La causa puede estar relacionada con los cambios hormonales y con el agudizamiento en el olfato y el gusto.

Cambios en el Sistema Endocrino

Durante el embarazo se producen bastantes cambios en el sistema endocrino. El aumento de la hormona hCG lleva a un aumento de los estrógenos y, especialmente, de la progesterona, ya que mantiene el cuerpo lúteo ovárico. Posteriormente, la placenta adquirirá una importante función endocrina.

Por otro lado, la hipófisis aumenta su tamaño porque las células que producen la prolactina crecen en tamaño y número. De este modo, la prolactina se eleva para preparar a la mujer para la lactancia.

Además, el aumento de ciertas hormonas diabetógenas y una mayor resistencia a la insulina pueden llevar a la aparición de diabetes gestacional.

CARDIOLOGÍA en el EMBARAZO: PLANIFICACIÓN, RIESGO, TRATAMIENTOS... - Ginecología y Obstetricia -

Cambios a Nivel Respiratorio

La frecuencia respiratoria aumenta para poder hacer frente al mayor consumo de oxígeno. Además, también es común la sensación de ahogo y falta de aire, especialmente, al hacer esfuerzos.

Esto es debido a que el útero gestante hace que el diafragma ascienda y hay una menor capacidad pulmonar total. El aumento de volumen del abdomen produce una compresión de la caja torácica, que puede producir sensación de ahogo. La respiración es más superficial y varía la composición habitual de los gases en sangre. Al distenderse también la caja torácica puede aparecer dolor costal o a nivel de la musculatura intercostal, por la compresión de los nervios intercostales, es la «neuritis del intercostal».

Cambios en el Sistema Urinario

Debido al aumento del volumen sanguíneo mencionado anteriormente, los riñones deben aumentar también el volumen de sangre que filtran en el embarazo.

Por otro lado, la vejiga se ve presionada porque el útero ha incrementado su tamaño. Esto causa que durante el embarazo se encuentre aumentada la frecuencia con la que la mujer necesita ir al baño.

Además, hay algunos cambios en el sistema urinario que pueden favorecer el desarrollo de infecciones del trato urinario (ITUs) durante la gestación.

Cambios Músculo-Esqueléticos

Al aumentar el volumen del abdomen, la mujer cambia su postura inclinándose ligeramente hacia atrás. Este cambio postural supone un cambio en el centro de gravedad que la embarazada realiza para compensar y mantener el equilibrio.

Los dolores de espalda se acentúan, si solo se producen a nivel lumbar se denomina lumbalgia, pero si el dolor se irradia a lo largo de la nalga, el muslo y la pierna hasta llegar al pie es una ciatalgia por la compresión del nervio ciático.

Por otro lado, la relaxina es una hormona que hace que articulaciones y ligamentos estén más relajados y laxos. Su objetivo es preparar la pelvis de la mujer para el aumento de tamaño del útero y para el parto, pero puede provocar que la mujer note cierta inestabilidad.

Cambios en la Piel

Es frecuente la aparición de manchas de color amarronado en la piel (especialmente en la cara) durante el embarazo, lo que se denomina melasma, cloasma gravídico o, más comúnmente, paño o máscara del embarazo.

De nuevo relacionado con los cambios hormonales en el embarazo, la producción de melanina aumenta. La melanina es el pigmento que da color a la piel y, por ello, esta hiperpigmentación hace que la piel se oscurezca. De este modo, pueden aparecer ciertas manchas en la piel de la cara de la embarazada. Sin embargo, también se oscurecen areolas y pezones, vulva, periné, axilas, cara interna de muslos y aparece la línea negra (del ombligo al pubis).

Por otro lado, debido al estiramiento al que se ve sometida la piel en el embarazo, es frecuente la aparición de estrías en el abdomen, caderas, mamas, muslos...

Cambios en el Aparato Reproductor

Durante el embarazo, el sistema reproductor de la mujer sufre grandes cambios. Algunos de los cambios principales serían los siguientes:

  • Ausencia del ciclo menstrual.
  • Aumento de tamaño del útero: Este cambio se puede percibir externamente por el abultamiento del abdomen, que va siendo más evidente según avanzan las semanas de gestación. El útero aumenta de 500 a 1.000 veces su capacidad y pasa de pesar unos 60 grs. a 1.000 grs. al final del embarazo. Altura: 32-35cm Ancho: 23-24 cm. El útero recibe una gran cantidad de sangre, que pasa de ser de un 1% del volumen total de sangre sin gestación al 20% a término.
  • Incremento del flujo vaginal: Es normal por los cambios hormonales y el mayor riego sanguíneo a la vagina. No obstante, es importante distinguir cuándo el flujo vaginal es normal y cuándo puede ser indicativo de infección vaginal. Si hay cambios en el color, olor o aspecto del flujo, o se presenta picor o ardor en la zona vaginal, hay que consultar con el especialista.

La vagina se va distendiendo progresivamente durante el embarazo para prepararse para el parto. Al final de la gestación hay un aumento de secreción vaginal con un aspecto blanco y espeso, que juega un papel importante en el control de la flora vaginal. Aumentan las glándulas del cuello uterino y en tercer trimestre segregan gran cantidad de moco que se acumula en el canal cervical y forma el tapón mucoso.

Cambios en las Mamas

Las mamas sufren también cambios evidentes durante el embarazo, por acción de las hormonas, ya que se preparan para la lactancia del bebé. Algunos de los cambios son:

  • Mayor sensibilidad, sensación de tensión e hinchazón: La mujer puede notar este cambio desde las primeras semanas de embarazo.
  • Aumento de tamaño: Debido a que se ve estimulado el desarrollo de las glándulas que producen la leche.
  • Agrandamiento de areolas mamarias y pezones: Que también se oscurecen. Aréolas (zona pigmentada que rodea el pezón) se hacen más grandes y se oscurecen. Pueden cubrirse de pequeños bultitos de color blanco, llamados tubérculos de Montgomery (glándulas sudoríparas que han aumentado de tamaño).
  • Mayor notoriedad de las venas superficiales.

Además, en la recta final del embarazo, también es posible que la mujer aprecie la secreción de calostro. El calostro es el alimento que tomará el bebé en sus primeros días de vida, hasta que comience la producción de leche. Se trata de una secreción más amarillenta que la leche, pero no todas las mujeres comienzan a producirlo antes del parto.

Cambios Psicológicos

Sí, el embarazo es una etapa de grandes cambios para la mujer, también a nivel emocional y psicológico. Los cambios hormonales típicos de la gestación, junto a las preocupaciones y responsabilidades relacionadas con esta nueva etapa, pueden hacer que sean frecuentes los cambios de humor, una mayor irritabilidad, cierta ansiedad... Además, también puede bajar la autoestima de la mujer, por los cambios corporales que conlleva el embarazo.

Hacia el final de la gestación, es habitual que surjan ciertos miedos por el momento del parto, mezclados con la ilusión y la emoción por tener pronto en brazos al bebé.

Por último, es muy importante acudir al especialista cuanto antes si se piensa que la mujer puede estar sufriendo depresión postparto.

Cambios Fisiológicos del Tercer Trimestre del Embarazo

Los cambios fisiológicos que suelen producirse en el tercer trimestre de gestación están muy relacionados con el aumento del tamaño del útero.

Entre los principales, podemos mencionar:

  • Enlentecimiento del tránsito intestinal por la presión que ejerce el útero sobre el intestino.
  • Sensación de ahogo y falta de aire, porque el aumento en el tamaño del útero hace que el diafragma ascienda y que haya una menor capacidad pulmonar.
  • Cambio en el centro de gravedad de la mujer, para compensar el aumento de tamaño de la barriga y mantener el equilibrio.
  • Mayor frecuencia de micción, por la presión del útero sobre la vejiga.
  • Hinchazón de pies, tobillos y piernas, por las dificultades en el retorno venoso.

Además, es posible observar que las mamas han comenzado la secreción de calostro.

Tabla Resumen de Cambios Fisiológicos Durante el Embarazo

Sistema Cambios Fisiológicos
Cardiovascular Aumento del volumen sanguíneo, aumento del gasto cardíaco, incremento de la frecuencia cardíaca, disminución gradual de la tensión arterial.
Gastrointestinal Náuseas, vómitos, relajación del esfínter esofágico, digestiones más lentas, estreñimiento.
Endocrino Aumento de hCG, estrógenos, progesterona, prolactina, posible diabetes gestacional.
Respiratorio Aumento de la frecuencia respiratoria, sensación de ahogo.
Urinario Aumento del volumen de filtración renal, mayor frecuencia de micción.
Músculo-Esquelético Cambio en la postura, relajación de ligamentos y articulaciones.
Piel Aparición de manchas, estrías, oscurecimiento de areolas y pezones.
Reproductor Ausencia de menstruación, aumento del tamaño del útero, incremento del flujo vaginal.
Mamas Mayor sensibilidad, aumento de tamaño, agrandamiento de areolas y pezones.

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