Elegir el mejor cambiador de bebé es fundamental para resolver situaciones comprometidas, tanto cuando sales de casa con él como cuando hay que cambiarlo en tu hogar. Por eso, a la hora de escoger un cambiador de bebé recomendado, son muchos los aspectos que hay que considerar: el espacio disponible, si quieres un cambiador de pared, portátil, plegable, con bañera, etc.
Tipos de cambiadores para bebés
Hay que tener en cuenta que no todos los cambiadores de bebés son iguales y que, al igual que las cunas o las bañeras, los hay de diferentes tipos y diseños. A continuación te contamos todos los tipos de cambiadores de bebé que existen actualmente en el mercado para que reconozcas cuál es el ideal para ti.
- Colchón cambiador de bebé: Se trata de una colchoneta generalmente rellena de una espuma firme y con una superficie plastificada, impermeable y transpirable. Este diseño resulta de los más cómodos porque son más pequeños y ocupan menos espacio. Además, se puede colocar en un mueble o utilizarse en cualquier superficie de la casa, por lo que hace la función de un cambiador portátil. Es ideal si no cuentas con mucho espacio en casa.
- Cambiador de bebé hinchable: Es una buena opción para cambiar los pañales fuera de casa, ya que está diseñado para viajar. Simplemente se tiene que inflar cuando quieras cambiar el pañal del bebé y desinflar y plegar cuando se termine.
- Cambiador portátil: Es un tipo de cambiador de bebé que se pliega y queda completamente compacto. De esta manera, resulta muy práctico a la hora de utilizarlo fuera de casa.
- Bolsa-cambiador: Este modelo además de tener una superficie acolchada para hacer el cambio de pañal (cambiador portátil), cuenta con diferentes compartimentos para guardar pañales, biberones, toallitas, etc. Es el cambiador de bebé más práctico para sacarlo a la calle, pues se pliega formando una bolsa que pueden transportar fácilmente.
- Cambiador con patas: Con una superficie igual que la del colchón, pero con patas que elevan el cambiador a la altura que mejor te convenga. Está diseñado de tal manera que permite colocarlo en el lugar que desees y necesites: sobre bañera, sobre cuna, etc. Para que no ocupen mucho espacio, hay cambiadores plegables que se pueden cerrar. También los puedes encontrar con varios compartimentos que te permite tener al alcance todos los accesorios que necesitarás para la higiene de tu bebé.
- Cómoda cambiador: Es una de las opciones de cambiadores más populares ya que, aunque se trate de un mueble que no se puede desplazar, tiene una vida útil cuando se acaba la etapa de los pañales. Perfecta para tener a mano pañales, toallitas, pezoneras, etc.
- Cambiador de pared: Ideal para una casa con poco espacio o una oficina, ya que se instala en la pared y se despliega para usarlo, pero queda totalmente doblado cuando se termina de utilizar para que no ocupe prácticamente nada.
- Bañera cambiador: Se trata de una bañera común que lleva incorporado un cambiador de bebés para ahorrar espacio, tratándose así de dos muebles en uno, sin necesidad de hacer doble gasto. Generalmente cuentan con ruedas para poder llevarlo de una habitación a otra. Es una opción que muchas familias suelen preferir porque es una de las más útiles y prácticas.
Obviamente, si tienes sitio suficiente, la mejor idea es hacerse con un mueble cambiador de bebé, ya que te ayuda a organizar todo lo que tu pequeño necesita en un solo espacio Así, siempre tendrás a mano pañales, toallitas, etc. Pero si no lo tienes o no quieres gastar tanto, existen cambiadores de bebé portátiles muy cómodos y sencillos. El mejor ejemplo cuando se tiene espacio es, sin duda, el mueble cambiador con bañera Roba. Lo hemos elegido como el mejor cambiador de bebé gracias a su excelente relación calidad-precio, así como por sus prácticos compartimentos de tela para guardar sus objetos de aseo.
Cambiador para bebes. ¿Cómo seleccionar el mejor cambiador?
¿Cómo elegir un cambiador de bebé y qué tener en cuenta antes de comprar uno?
Según los expertos, los factores para comprar un cambiador de bebé que debemos considerar antes de hacernos con uno son los siguientes:
- Seguridad: el cambiador de bebé debe cumplir las normas de seguridad establecidas por la ley, lo que significa que debe estar homologado. Entre las medidas de seguridad principales, hay que comprobar que el niño no pueda rodar y caerse o pillarse los dedos con tapas del cambiador.
- Estabilidad: el material con el que son fabricados es clave, porque algunos cambiadores son utilizados durante los tres primeros años del bebé. Por esta razón, deben ser resistentes y de calidad. La superficie no puede ser ni muy blanda ni demasiado dura, ya que el bebé puede sentirse incómodo. Si el cambiador de bebé tiene ruedas es necesario cerciorarse de que tengan frenos.
- La forma: no debe ser demasiado alto ni demasiado bajo, pues podría causar molestia a los padres. Lo ideal es que tenga unos laterales ligeramente elevados y sea ancho, para así proteger al niño en caso de movimientos bruscos.
- Espacio: es importante analizar las dimensiones a la hora de comprar el cambiador de bebé para ver si, realmente, se puede adaptar a donde pensamos colocarlo. Hay cambiadores de bebé que son muebles bastante grandes, mientras que otros son sólo el colchón para cambiar al bebé.
- Accesorios: todo esto depende también del espacio del que dispongas en casa pero, si tienes suficiente, puedes hacerte con un cambiador de bebé que tenga otros compartimentos para poner accesorios necesarios y evitar así desplazamientos.
¿Qué es un cambiador de bebé?
Un cambiador de bebé es una superficie acolchada, impermeable y fácilmente lavable diseñada para cambiar los pañales al bebé. Aunque su uso principal es la higiene del bebé, este accesorio puede utilizarse como mueble aparte de cambiador, ya que algunos de ellos tienen cajones o espacios para almacenar ropas, cremas, pañales, entre otras pertenencias del bebé.
Medidas recomendadas para un cambiador de bebé
Las dimensiones recomendadas para una cómoda con cambiador que se adapte a las necesidades de un bebé suelen ser alrededor de 80-100 cm de ancho, 50-60 cm de profundidad y 90-100 cm de altura.
Es importante considerar el espacio disponible en la habitación del bebé para asegurarse de que la cómoda se ajuste correctamente. Además, el diseño debe ser seguro y funcional, con bordes redondeados y materiales resistentes.
¿Cómo usar correctamente un cambiador de bebé?
Lo que siempre debemos tener en cuenta, sea cual sea el tipo de cambiador de bebé que vayamos a utilizar, es que los adultos debemos tener al bebé a la altura de nuestros brazos. De esta manera garantizamos la seguridad del bebé y nuestra facilidad para lleva a cabo esta tarea.
La seguridad debe ser siempre máxima a la hora de utilizar un cambiador de bebé Además debemos tener en cuenta las siguientes indicaciones:
- Antes de colocar al bebé en cualquier cambiador, debemos tener a mano todos los artículos que vamos a necesitar, de manera que no tengamos que dejarle solo en ningún momento porque tenemos que desplazarnos a otra estancia, ya sea a por un pañal limpio, toallitas, a por una loción, etc.
- Una vez tengamos todo preparado, colocamos al bebé en el centro del cambiador, evitando así que pueda caerse por los laterales. Además, la cabeza del pequeño debe estar un poco más elevada que el resto del cuerpo.
- Es conveniente mantener entretenido al bebé mientras se le está cambiando. Nos facilitará mucho el trabajo llevar su juguete preferido o cantar esa canción con la que disfruta tanto.
- Cuando hayamos terminado de cambiar al bebé, se debe limpiar el cambiador con toallitas húmedas. Así evitaremos que cualquier mancha se seque y provoque la aparición de bacterias
- Si utilizamos un cambiador portátil, debemos elegir la superficie ideal sobre la que colocar el cambiador. Es conveniente que sea plana y estable y que permita que el adulto tenga libertad de movimientos.
Normas de seguridad para el uso de cambiadores
La norma europea que regula los requisitos de seguridad de los cambiadores es la UNE-EN 12221-1:2009+A1:2013 Artículos de puericultura. Cambiadores para uso doméstico. Según esta normativa, el colchón cambiador debe disponer de bordes elevados para envolver de forma segura al bebé y evitar que ruede y pueda caerse. Asimismo, su base debe ser antideslizante para que se mantenga siempre fija y no se desplace con los movimientos del bebé.
Prepara con antelación todo lo necesario para cambiar a tu bebé: pañales, toallitas, crema de pañal, ropita, etc. De esta forma, tendrás todo al alcance de tu mano y no necesitarás desplazarte para coger lo que necesitas dejando a tu bebé desatendido. No atiendas al teléfono mientras estás cambiando al bebé: mejor tener el móvil en silencio mientras lo cambias, para evitar posibles tentaciones. Entre las lesiones más habituales durante el primer año de vida, se encuentran las producidas por la caída del bebé desde su cambiador. De hecho, según la European Injury Database, cada año, unos 5.000 bebés sufren lesiones relacionadas con los cambiadores.
¿Hasta cuándo se debe usar un cambiador de bebé?
No existe una regla para determinar el tiempo de vida de un cambiador de bebé ya que según el tipo de cambiador que hayamos elegido, alargará más o menos su uso para la atención del bebé. Si hablamos de cambiadores de pañales en general, los fabricantes suelen adaptar sus productos a las necesidades de niños de hasta 3 años, ya que son muchos los padres que reconocen usarlo habitualmente hasta esa edad. Se utilizan los cambiadores de bebé hasta los 12 meses, aunque se puede alargar hasta los 3 años
Para poder responder a esta pregunta de una forma más concreta, debemos especificar si dichos cambiadores son de pared o son cambiadores de tipo mueble. Si son cambiadores de bebé tipo de pared, encontramos que la gran mayoría pueden ser utilizados hasta los 12 ó 18 meses. Si por el contrario, hablamos de cambiadores tipo mueble, al ser más robustos y de mayores dimensiones, aguantan sin problema pesos mayores, por lo que se pueden utilizar con niños de hasta 3 años.
¿Por qué comprar un cambiador de bebé?
No cabe duda alguna que el cambiador de bebé, además de la cuna, es un elemento clave en cualquier dormitorio para los más pequeños de la casa. El principal motivo que te podemos dar es que a partir del nacimiento del bebé, te tocará cambiar sobre unos 2.500 pañales, sólo en su primer año de vida. Es una razón de peso para contar con un espacio cómodo, seguro y adecuado para llevar a cabo esta misión de una manera sencilla. Es por esto que la mayor ventaja que tiene este mobiliario es la seguridad y bienestar tanto de padres como de hijos.
