Alimentos Prohibidos Durante el Embarazo: Guía Completa para una Alimentación Segura

El embarazo es un proceso fisiológico en el que llevar una vida saludable cobra especial importancia. No solo debes preocuparte de proporcionar a tu bebé todos los nutrientes necesarios para que pueda crecer bien, sino también evitar comer aquello que pueda causarle algún daño. Es esencial seguir una alimentación saludable y segura durante el embarazo.

Con la ayuda de expertos en nutrición, te ayudamos a descubrir qué alimentos están prohibidos en los nueve meses de gestación, protegiendo así tu salud y la de tu bebé.

¿Por qué es importante una alimentación segura durante el embarazo?

Durante el embarazo, se producen cambios hormonales que afectan al sistema inmunológico materno, haciéndolo más susceptible a infecciones. Todos, en cualquier momento, somos vulnerables a las enfermedades transmitidas por los alimentos, pero las mujeres embarazadas y el feto lo son especialmente.

La mayoría de los productos ingeridos y bebidos por una mujer se transportan en concentraciones variables con la sangre a través del cordón umbilical hasta el feto. Por ello, es importante saber qué alimentos se deben evitar, cómo conservarlos, elaborarlos y cocinarlos.

El control del embarazo, incluidas las recomendaciones nutricionales en cada caso, debe realizarlo un profesional sanitario. Estos consejos son generales.

Alimentos que DEBES COMER en el embarazo (10 nutrientes recomendados)

Alimentos que debes evitar durante el embarazo

A continuación, te presentamos una lista detallada de los alimentos que debes evitar durante el embarazo, junto con las razones por las cuales son peligrosos:

Quesos no pasteurizados

Si acudes a cenar con amigos y te proponen pedir una tabla de quesos, asegúrate de que no incluya algunos quesos como el brie, camembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar, a menos que te digan que sí han sufrido este proceso. Pueden contener bacterias peligrosas como Listeria, responsable de causar enfermedades transmitidas por los alimentos.

Si la infección con la bacteria se produce durante el embarazo, cuando las defensas están debilitadas, puede haber riesgo de aborto por muerte fetal intrauterina y la aparición de otras enfermedades, que se manifestarán en el bebé después del parto como afectaciones en el sistema nervioso.

Al contrario de lo que puedas creer, no todos los quesos que se venden en el supermercado están pasteurizados. Antes de tomar cualquier queso, lee atentamente la etiqueta para comprobar que están elaborados a partir de leche pasteurizada.

Carne cruda o poco cocinada

La carne cruda o poco cocinada puede contener la bacteria Listeria, además de producir toxoplasmosis. Cuando vayas a comer una hamburguesa y el camarero te pregunte: ´¿Al punto o hecha?´, responde sin dudar: ´Bien hecha´. Para evitarlo, debes cocinar siempre la carne por encima de 65ºC.

Si la infección de toxoplasmosis tiene lugar por primera vez durante la gestación, puede transmitirla al feto a través de la placenta, poniendo en peligro su salud, e incluso su vida. Las consecuencias para el feto dependerán de la etapa del embarazo en que se produzca la transmisión: cuanto menos tiempo haya transcurrido desde el comienzo del embarazo, más graves serán los daños.

Puede aparecer retraso en el crecimiento intrauterino, aborto espontáneo, muerte del feto o afectaciones en cerebro, pulmones, ojos, hígado, músculos, corazón o tubo digestivo del niño.

Jamón serrano y embutidos

El jamón serrano y los embutidos como el chorizo o el salchichón, se elaboran a partir de carne cruda (no así con los fiambres, como el jamón york) y pueden contener el parásito toxoplasma gondii. Además, el cerdo es el animal que más lo trasmite. Si en los análisis que te hacen en el primer trimestre de embarazo señala que no has pasado la toxoplasmosis, entonces debes tener un especial cuidado.

En la actualidad, algunos estudios han concluido que sí que es seguro el consumo de jamón que tenga más de 18 meses de curación, o 24 si se trata de un producto ibérico.

Pescado crudo

Los pescados crudos pueden contener un parásito llamado anisakis. Si te ponen una tapa de boquerones mientras tomas el aperitivo con tus compañeros de trabajo, asegúrate bien de que antes se han congelado durante cinco días a -20ºC (y para alcanzar esta temperatura se necesita un frigorífico de al menos tres estrellas).

Cuando alguien ingiere uno de esos animales infectados crudos (como los boquerones en vinagre o el sushi) puede ocurrir desde una sencilla gastritis, una úlcera estomacal o provocar un cuadro clínico muy similar al de una apendicitis, con fuertes dolores estomacales, vómitos… No causa ningún daño ni al embarazo ni al feto, pero sus síntomas pueden ser verdaderamente molestos.

La inactivación de las larvas se puede garantizar por congelación o con la cocción, pero antes hay que lavar bien el pescado y sacar las vísceras tan pronto como sea posible. Esa es la razón de que haya que congelar el pescado cinco días A -20ºC. Pero la mejor manera de prevenirlo es cocinar el pescado a una temperatura mayor de 60º durante 10 minutos.

En ese caso, sientes darte malas noticias porque en los nueve meses de embarazo conviene que elijas pescado ya cocinado. No es recomendable consumir ningún pescado crudo ya que puede alojar parásitos como el anisakis. Evítalos, a no ser que estés completamente segura de que han estado congelados a -20º C durante 24 horas o más.

Mayonesa y salsas caseras

Los huevos crudos pueden contener una bacteria llamada salmonella. No lo vamos a discutir: la mayonesa casera está mucho más rica que la industrial, pero en el embarazo, no es la más indicada.

Aunque no afecta directamente a la gestación ni pone en peligro al feto, sus síntomas (fiebre alta, vómitos, diarrea) pueden ser muy molestos, sobre todo en el embarazo. Los huevos y los productos que contienen huevo crudo, como la salsa holandesa o el aderezo para la ensalada César, se encuentran entre las categorías de alimentos que pueden causar mayor riesgo de salmonelosis. Opta por las salsas elaboradas por la industria alimentaria, ya que utilizan huevos pasteurizados.

Pastelería casera

En muchos postres que se hacen en casa se utilizan huevos crudos, como las cremas para el relleno o el tiramisú, lo que conlleva riesgo de contraer salmonelosis. Pero si no quieres renunciar a estos pequeños placeres puedes utilizar huevo pasteurizado, a la venta en comerciales especializados en alimentación.

Pescados grandes con mucho mercurio

Algunos pescados acumulan en su carne importantes cantidades de mercurio. Este tipo de pescado grande durante el embarazo puede provocar a la madre daños renales y también puede verse perjudicado el sistema nervioso, pulmones y riñones del bebé. Si las cantidades son demasiado elevadas puede verse afectada la visión y audición.

Los pescados que más concentraciones tienen son las especies más grandes y depredadoras (las que se alimentan de otros pescados) porque tienden a contener mayores rastros de contaminación: tiburón, pez espada, caballa, atún y blanquillo.

Ahumados y marinados

La bacteria Listeria se encuentra muy presente en nuestro entorno y que tiene la particularidad de sobrevivir a grandes cambios de temperatura (desde 5ºC hasta 60ºC). Por ello, es un patógeno muy resistente. Los alimentos ahumados y marinados, tanto de pescados como de carne, pueden contenerla intacta, ya que la única forma de destruirla es cocinando bien los alimentos, por encima de esos 60ºC y en el proceso de ahumado o marinado no utiliza el calor, por lo que el alimento permanece crudo. Conclusión: no te conviene consumir ahumados y marinados durante el embarazo.

Patés y foies no envasados

Para evitar la infección por Listeria, aparte de las necesarias medidas higiénicas en la cocina, se recomienda cocinar muy bien todos los alimentos, sobre todo las carnes, marcos y pescados. Los patés y los ´foies´, si no están pasteurizados (lee bien las etiquetas, pero generalmente los que se comercializan sí lo están) son muy peligrosos.

Así que si un amigo te dice que hace paté o foie o te ofrece el que ha hecho un conocido, sugiérele que te invite tras el parto y que de momento te ofrezca otro alimento más saludable para el embarazo. Además, contienen mucha grasa. Igualmente, si el chef te los recomienda, pregúntale si han pasado por el proceso de pasteurización. Si te dice que lo hacen ellos mismos, por mucho que te gusten, recházalos.

Ensaladas fuera de casa

Las verduras son sanísimas en el embarazo y crudas mantienen todas sus vitaminas. Pero también pueden ´contener virus como la hepatitis, bacterias como la Listeria, salmonella o E. Coli o parásitos como el toxoplasma´. Así que si optas por una buena ensalada, asegúrate de que las hortalizas se han lavado con algún desinfectante para uso alimentario. Como este punto es difícil de averiguar en algunos restaurantes, mejor opta por un plato de verdura cocida. Y en casa, usa siempre este tipo de productos desinfectantes, de venta en supermercados.

Brotes germinados

Los brotes germinados son una gran fuente de nutrientes… y de bacterias que no se eliminan con el lavado. De hecho, hace unos años se levantó una importante polémica porque en Alemania descubrieron bacteria de E. Colli en algunos germinados. Muchos piensan que fue un bulo, pero mientras los expertos discuten y se ponen de acuerdo, tú evítalos en el embarazo por precaución.

Ostras crudas

Algunos alimentos considerados como auténticos manjares no debes ni probarlos, como las ostras. Este fruto del mar, al que se le atribuyen poderes afrodisiacos, contiene dentro de su concha bacterias y gérmenes que normalmente se eliminan con la cocción, pero la gracia de la ostra es comérsela cruda; así que los gérmenes se quedan tan ´frescos´ por mucho limón que se le eche. Cuando nazca tu bebé, podrás hartarte a comer ostras.

Alcohol

Durante el embarazo es recomendable abstenerse de tomar alcohol. Las investigaciones demuestran que tomar alcohol durante el embarazo causa daño al bebé dentro del útero y puede llevar a problemas médicos prolongados en el niño después de su nacimiento. Se sabe que el alcohol afecta a la absorción, metabolismo y excreción de nutrientes como el zinc, el magnesio, el cobre o el hierro, por lo que su consumo puede afectar los niveles de esos elementos en la gestación. Además atraviesa la placenta y el riesgo de aparición de síndrome alcohólico fetal es más elevado.

Café

Muchos estudios afirman que el café tomado con moderación no es perjudicial durante el embarazo. Pero siempre que no haya contraindicaciones como en el caso de la hipertensión arterial o preeclampsia. El consumo excesivo de cafeína durante el embarazo puede estar relacionado con un mayor riesgo de bajo peso al nacer o incluso aborto espontáneo en casos extremos.

Por eso, se debe evitar tomar más de una taza de café al día.

Otros alimentos a moderar

  • Atún en grandes cantidades: Especialmente el atún rojo y el atún enlatado, contiene niveles moderados de mercurio.
  • Alimentos ricos en azúcares refinados: Como bollería, pasteles o refrescos.
  • Infusiones no recomendadas: Evita plantas como poleo, ruda o salvia.

Alimentos recomendados durante el embarazo

Si bien hay alimentos que debes evitar, existen muchos otros que son beneficiosos tanto para ti como para tu bebé. Una dieta equilibrada es buena para todas las mujeres, estén o no embarazadas. Se considera una dieta equilibrada aquella que se compone sobre todo de fruta, verdura, proteínas, legumbres, cereales integrales y lácteos saludables.

  • Carnes con poca grasa: Como la de ternera, pavo o pollo, son bienvenidas por sus niveles ricos en vitamina B, proteínas y minerales. No es conveniente abusar de la carne roja, con una o dos veces por semana es suficiente.
  • Pescado blanco cocinado: No suele suponer problemas, lo mismo que el bacalao, las sardinas y los boquerones, el salmón, el gallo, los calamares y los mariscos cocinados. Incluso el atún de lata es mucho más seguro que el rojo y tiene menos contenido en mercurio.
  • Frutas y verduras: Bien lavadas, la fruta y la verdura son muy necesarias para una embarazada.
  • Hidratos de carbono: Son necesarios porque proporcionan la energía para la madre y también para el bebé en formación, pero deben ser hidratos sanos, de absorción lenta, que mantengan constantes los niveles de azúcar en sangre, como los presentes en los cereales integrales, las patatas o en las frutas.
Nutriente Beneficio
Ácido fólico Previene defectos del tubo neural.
Hierro Esencial para prevenir la anemia.
Calcio Fundamental para el desarrollo óseo del bebé.
Yodo Importante para el desarrollo neurológico fetal.
Omega-3 Favorece el desarrollo cerebral.

Además, es recomendable que la embarazada tome un suplemento vitamínico para evitar que las deficiencias de determinados nutrientes provoquen problemas en el bebé.

Medidas higiénicas para una alimentación segura

Además de tener en cuenta los alimentos prohibidos en el embarazo mencionados anteriormente, es importante prestar especial atención a realizar un buen lavado, sobre todo de frutas y verduras antes de su consumo, especialmente si se comen crudas. Antes de consumirlas, lávalas siempre bajo el chorro del grifo, aunque vayan a ser consumidas sin piel. En caso de que la verdura o fruta se coma cruda y con piel, aún debe prestarse más atención a su lavado bajo el chorro del grifo, siendo meticulosos en su limpieza.

Recuerda estas normas básicas de manipulación higiénica de los alimentos:

  • Lávate las manos con jabón y agua caliente, al menos durante 20 segundos, antes y después de manipular los alimentos, tras contactar con cualquier material sucio (pañales, residuos, animales) y especialmente después de usar el cuarto de baño.
  • Las manos, las superficies y los utensilios de cocina utilizados se deben lavar a fondo después de manipular carne, pescados, aves de corral, frutas y vegetales no lavados y cualquier otro alimento crudo.
  • Guarda los alimentos cocinados en el frigorífico el menor tiempo posible y mantenlos en recipientes cerrados, separados y lejos de los quesos y los alimentos crudos. Si los compras ya cocinados respeta la fecha que se indica en la etiqueta.
  • Asegúrate de que tu frigorífico mantiene la temperatura correcta (4ºC o menor).
  • Cuando utilices un horno microondas, presta atención a las instrucciones del fabricante para asegurar una temperatura uniforme y suficiente en los alimentos.
  • Lava las frutas y hortalizas crudas. Puedes utilizar agua con lejía apta para desinfección del agua de bebida (consultar la etiqueta), a razón de 4 gotas por litro de agua. Sumerge las frutas y hortalizas durante al menos 10 minutos y después realiza un enjuagado abundante con agua potable.
  • Cocina completamente las carnes hasta alcanzar los 71ºC (debe cambiar de color en el centro del producto)
  • Las comidas así como las sobras de comida, no deben consumirse frías. Asegúrate de calentarlas a más de 75 °C.
  • Si necesitas algún complemento alimenticio a base de vitaminas y minerales, toma sólo aquellos que te prescriba tu médico.
  • Lee detenidamente el etiquetado de los alimentos, especialmente las advertencias y condiciones de uso.

Si estás embarazada, no olvides tener en cuenta estas recomendaciones sobre alimentos prohibidos en el embarazo, para proteger y cuidar a tu bebé.

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