El embarazo es una etapa crucial en la vida de una mujer, marcada por adaptaciones fisiológicas significativas y la llegada de un nuevo ser. Durante este período, prestar especial atención a la alimentación es fundamental, ya que juega un papel clave en el desarrollo saludable del bebé. Sin embargo, la nutrición también influye en la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres.
En las últimas décadas, se ha observado un incremento en la prevalencia de infertilidad en la población. En España, se estima que alrededor del 15% de las parejas en edad fértil tienen problemas para concebir. Numerosos estudios señalan que una situación nutricional adecuada juega un papel clave en la fertilidad.
Existen diversos factores asociados con la infertilidad, tales como la edad avanzada, la presencia de alteraciones estructurales en el aparato reproductor y enfermedades como la obesidad, la contaminación ambiental y el estilo de vida.
Nutrientes esenciales para la fertilidad
Algunos nutrientes tienen un papel especialmente relevante en los procesos reproductivos:
- Ácido fólico: Esencial tanto en mujeres como en hombres. En la mujer participa en el desarrollo embrionario temprano y su déficit se ha relacionado con un mayor riesgo de aborto espontáneo y malformaciones. En el varón, influye en el número y la movilidad de los espermatozoides. Se encuentra de forma natural en verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos y cereales, aunque en muchas ocasiones se recomienda suplementación.
- Vitaminas A y betacarotenos: Contribuyen a la regulación del ciclo menstrual y al desarrollo adecuado de la placenta. Están presentes principalmente en frutas y hortalizas de color rojo y naranja.
- Vitamina E: Con un alto poder antioxidante, protege las células reproductivas del daño oxidativo. Puede obtenerse a través de aceites vegetales y frutos secos.
- Hierro: Es especialmente importante en la mujer, sobre todo durante el embarazo, ya que las necesidades aumentan. Un déficit puede afectar al bienestar materno y al desarrollo fetal. Está presente en carnes, pescados, legumbres, verduras y frutos secos.
- Ácidos grasos omega-3: Son beneficiosos para el sistema cardiovascular y participan en procesos hormonales y celulares relacionados con la fertilidad.
Alimentos que debes evitar durante el embarazo
Durante el embarazo, es crucial evitar ciertos alimentos que pueden representar un riesgo para la salud de la madre y el bebé:
- Pescado crudo: Puede contener anisakis, un gusano que puede ocasionar diversos problemas en el feto.
- Leches y quesos no pasteurizados: Pueden contener listeria, que al igual que el anisakis puede ocasionar problemas en la formación del bebé.
- Embutidos y carne cruda: Pueden contener toxoplasma que produce toxoplasmosis. El toxoplasma muere a altas temperaturas, por lo que durante esta etapa debemos asegurarnos que la carne que comamos esté muy bien cocinada.
- Cafeína: El café y otras bebidas que contienen esta sustancia también deben ser suprimidas de la dieta pues impiden la absorción del hierro, que es un mineral muy importante durante esta etapa.
- Alcohol: Al igual que la cafeína, el alcohol disminuye la absorción de muchas vitaminas y minerales esenciales en el buen desarrollo del bebé.
Dieta y fertilidad: ¿Qué debes saber?
En relación con la alimentación, se destaca que la ingesta en exceso de grasas saturadas, ácidos grasos trans y proteínas de origen animal podría tener un efecto perjudicial en la fertilidad, mientras que la ingesta de hidratos de carbono complejos, fibra, grasas monoinsaturadas y ácidos grasos omega-3 podría tener un efecto beneficioso. Asimismo, es indispensable tener un aporte adecuado de ácido fólico, B12, vitaminas A, D, C y E, calcio, hierro, zinc, selenio y yodo para evitar problemas en la fertilidad.
La situación ponderal, y especialmente la composición corporal, juegan un papel fundamental en la fertilidad en ambos sexos. Diversos estudios han constatado que tanto el bajo peso como el sobrepeso u obesidad aumentan el riesgo de infertilidad. La asociación entre el exceso de tejido adiposo y la infertilidad se explica, por una parte, por el aumento de las concentraciones de leptina, lo que origina alteraciones en el eje hipotálamo-hipófisis (ovario/testículo) y que, en consecuencia, produce un aumento de las concentraciones de testosterona y la disminución de la progesterona en las mujeres y la disminución de la testosterona y un aumento de los estrógenos en el hombre.
Por otra parte, el exceso de grasa corporal favorece la resistencia a la insulina, lo que contribuye a aumentar la síntesis y la liberación de andrógenos ováricos en la mujer y una disminución de la globulina transportadora de hormonas sexuales, lo que tiene un impacto negativo en la ovulación y en la calidad de los espermatozoides.
La evidencia disponible indica que tanto el tipo como la cantidad de hidratos de carbono pueden condicionar la fertilidad de hombres y mujeres. En este sentido, se ha observado que el seguimiento de una dieta rica en alimentos con una carga glucémica baja se relaciona con una mejoría de la fertilidad relacionada con la ovulación a través de una mejoría en la sensibilidad de la insulina en las mujeres y de la calidad del semen.
En cuanto a las grasas, se ha observado que la ingesta elevada de grasas saturadas se asocia negativamente con la cantidad de espermatozoides y que las grasas trans incrementan la resistencia a la insulina, por lo que aumenta el riesgo de presentar alteraciones en la ovulación y en la calidad de los espermatozoides.
La suplementación con omega-3 puede ayudar a reducir la concentración de testosterona y a mejorar la resistencia a la insulina en mujeres con SOP. Un aporte adecuado de vitaminas es fundamental para la fertilidad. El ácido fólico juega un papel esencial en la síntesis de ADN y ARN y, por tanto, en la reproducción. Un estatus inadecuado se ha asociado con un mayor riesgo de presentar alteraciones en la ovulación, defectos del tubo neural, retraso del crecimiento intrauterino y nacimiento prematuro.
Es importante vigilar la ingesta de folato no solo en la mujer, sino también en el hombre, ya que se ha observado que contribuye a la mejora de la cantidad y de la calidad de los espermatozoides. La vitamina B12 es necesaria para el desarrollo y la función de la placenta. También se ha observado que la suplementación con la vitamina puede ayudar a mejorar la calidad de los espermatozoides y a prevenir los abortos espontáneos.
Tabla 1: Recomendaciones Nutricionales para Mejorar la Fertilidad
| Nutriente | Alimentos Recomendados | Beneficios |
|---|---|---|
| Ácido Fólico | Verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos, cereales | Desarrollo embrionario, calidad del esperma |
| Vitaminas A y Betacarotenos | Frutas y hortalizas de color rojo y naranja | Regulación del ciclo menstrual, desarrollo placentario |
| Vitamina E | Aceites vegetales, frutos secos | Protección antioxidante de células reproductivas |
| Hierro | Carnes, pescados, legumbres, verduras, frutos secos | Bienestar materno, desarrollo fetal |
| Omega-3 | Pescado azul, semillas de lino, nueces | Salud cardiovascular, procesos hormonales |
La prevención y el tratamiento de las alteraciones en la fertilidad de hombres y mujeres debe contemplar el abordaje nutricional, dada su importancia en la reproducción. Las parejas que presenten infertilidad deben mejorar su situación nutricional a través de una alimentación adecuada y la realización de actividad física.
