Alimentación con Biberón: Guía Completa para una Nutrición Adecuada

Alimentar a tu bebé con biberón es una oportunidad maravillosa para fortalecer el vínculo afectivo y asegurar su nutrición adecuada. Tanto si has decidido dar el biberón desde el principio como si estás combinando el biberón y el pecho, aquí encontrarás la información esencial que necesitas sobre cómo dar el biberón a un bebé.

Conceptos Básicos sobre Cómo Alimentar a un Recién Nacido con Biberón

Volvamos a lo básico sobre cómo alimentar a un recién nacido con biberón. En lo que respecta a la cantidad y la frecuencia de la alimentación con biberón, ambas dependen del peso individual del bebé y de sus períodos de crecimiento, así como de su edad. La mejor forma de saber con qué frecuencia debes alimentar a tu recién nacido con biberón es dárselo cuando tenga hambre. La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos.

Estas son algunas pautas generales que debes seguir para alimentar a tu bebé según su edad:

  • Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.

¿Qué Necesitas para Dar el Biberón a un Recién Nacido?

Aprender a dar el biberón empieza por elegir el biberón adecuado para tu bebé, de modo que pueda alimentarse de forma eficaz y segura. Con tantas opciones de biberones y tetinas, sabemos que, en ocasiones, esta decisión puede resultar abrumadora.

Te recomendamos que elijas un biberón que reduzca las molestias estomacales, como el biberón Philips Avent Natural Response Airfree, específicamente diseñado para una protección adicional frente a cólicos y reflujo. Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba el biberón Philips Avent Natural Response, con una tetina ancha, flexible y suave, que está especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.

Esterilización de Biberones

Antes de comenzar la preparación del biberón los utensilios deben estar bien limpios. Debido a las condiciones de salubridad del agua potable, no es necesario esterilizar tetinas y biberones, sino lavarlos bien con agua caliente y jabón tras cada uso. En caso de que sea necesario esterilizar se pueden utilizar esterilizadores químicos o se puede hervir, introduciendo todas las partes del biberón en un recipiente con agua hirviendo, asegurando que todas las partes estén cubiertas por agua y que no se evapora toda el agua. El tiempo de ebullición recomendado es de unos 5 minutos. Tras este tiempo se puede cerrar el recipiente y dejar así hasta que se necesite el biberón.

¿Cuál es la tetina adecuada para mi bebé? | Tipos de Tetinas | MegaBaby

Cómo Preparar un Biberón Paso a Paso

El primer paso para aprender a dar el biberón a tu bebé es saber cómo preparar un biberón de fórmula. Antes de empezar a preparar el biberón, limpia y esterilízalo con un esterilizador o con un cazo y agua hirviendo. Una vez que hayas limpiado el biberón y la superficie que vas a utilizar, así como tus manos, sigue estos pasos para preparar un biberón:

  1. Limpieza de manos y utensilios: Lávate las manos con agua y jabón antes de manipular el biberón o la leche.
  2. Hierve el agua. Si utilizas un cazo, asegúrate de que el agua hierve y no la dejes más de 30 minutos después de hervir. Es recomendable utilizar agua de consumo (agua fría del grifo) que ofrece los criterios sanitarios que aseguran la protección de la salud. No es preciso calentar, ni hervir el agua. Se puede tomar la leche de fórmula con agua a temperatura ambiente.
  3. Lee las instrucciones del envase de la leche de fórmula. Si le das leche de fórmula a tu bebé, consulta las instrucciones del envase para saber cuánta agua y polvo necesitas. Es importante leer las recomendaciones en el envase para saber la cantidad de agua y leche en polvo que es necesaria, aunque la proporción suele ser de 30 ml de agua por 1 cacito raso de polvo. Por seguridad es mejor trabajar con medidas enteras, no medias medidas.
  4. Añade la leche de fórmula y el agua al mismo tiempo. Primero se echa el agua necesaria al biberón y después se añade la leche en polvo. A continuación se cierra el biberón y se mezcla bien.
  5. Enfría inmediatamente el biberón. Una vez que hayas mezclado la leche de fórmula y el agua, coloca el biberón bajo el grifo de agua fría para que se enfríe hasta la temperatura de alimentación. Asegúrate de que el nivel del agua de refrigeración está por debajo de la tapa del biberón para evitar contaminar la leche. Preparada la fórmula hay que enfriarla hasta temperatura ambiente para su consumo.
  6. Comprueba la temperatura. Echa un poco de leche en la parte interior de la muñeca para comprobar la temperatura. El líquido debe estar tibio y, si no lo está, basta con pasarlo por un poco más de agua fría hasta que alcance la temperatura deseada.

Es aconsejable preparar la leche en cada toma. Si se necesita pueden prepararse para todo el día, siempre que se conserven en la nevera. Siempre hay que utilizar la fórmula recién preparada.

Técnicas para Dar el Biberón Correctamente

Como la mayoría de los padres, seguro que te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón rápidamente. Estos son algunos consejos que puedes utilizar para ayudar a tu bebé a tomar el biberón:

  1. Postura erguida: Sostén al bebé en una posición semivertical, apoyando su cabeza en el hueco de tu brazo.
  2. Ángulo del biberón: Mantén el biberón en posición horizontal, inclinándolo lo suficiente para que la tetina se llene de leche.
  3. Inclina la cabeza. Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
  4. Introduce la tetina. Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
  5. Elige un biberón con el tamaño de tetina/pezón adecuado. Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
  6. Hazlo eructar durante y después. Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón. Lo primero es colocar al bebé en posición vertical, apoyado en tu pecho o en tu hombro, y darle unas palmaditas suaves en la espalda.
  7. Tira el resto. Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón. Después, desmonta el biberón y lava todas las piezas con agua caliente y jabón.
  8. Observación de señales: presta atención a las señales del bebé. Si el bebé muestra desinterés o se niega a comer, no lo obligues. Además, nunca apoyes el biberón en una almohada u otro objeto para alimentar al bebé sin supervisión. Aprovecha este momento para fortalecer el vínculo con tu bebé. Si tu bebé no quiere tomar el biberón, es probable que esté sufriendo algún tipo de incomodidad física o que no se sienta tranquilo y seguro.

Posturas Populares para Dar el Biberón a un Recién Nacido

  • Posición de cuna. Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
  • Sentado. En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
  • Piernas flexionadas. Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.

¿Qué Cantidad de Leche Ofrecer al Bebé?

Respecto a la cantidad a ofrecer será la que vaya determinando el propio niño con su apetito. Si vemos que vacía completamente todos los biberones con una cantidad determinada, habrá que aumentar la cantidad en 1 unidad (30 ml + 1 cacito) para las siguientes tomas. Las cantidades que aparecen en los botes suelen ser excesivas ya que se refieren a los niños con el peso más alto.

¿Leche Materna o Leche de Fórmula?

Nada puede superar a la leche materna, pero a veces no es posible dar el pecho o hay mujeres que prefieren la lactancia artificial. Esta opción -por mucho que hayas oído y leído- no es perjudicial ni para el bebé ni para la madre. Pero, al igual que la lactancia natural, genera dudas y tiene sus ventajas e inconvenientes.

La diferencia esencial está en la composición de la leche: la leche materna aporta anticuerpos y probióticos que no contienen las leches infantiles de formulación, que están elaboradas a partir de proteínas de la leche de vaca. También está adaptada al sistema digestivo del bebé, que es inmaduro, especialmente en las primeras semanas.

¿La Lactancia Artificial Puede Favorecer el Desarrollo de Cólicos?

No tiene por qué, pero puede ocurrir si el bebé no succiona bien y traga aire o ingiere muy rápidamente el alimento. Por eso es importante mantener la frecuencia de las tomas establecida, de manera que no coma con ansia ni nervioso. También hay que vigilar que la tetina sea adecuada a su edad.

Normalmente las deposiciones son más duras y menos frecuentes que las de los bebés alimentados con leche materna, así que te ahorrarás algunos pañales… Pero eso no significa que tengan que ir más estreñidos. Lo primero que debes hacer es informar a tu pediatra para que lo confirme y te indique las posibles alternativas, además deberá hacer un seguimiento más estrecho.

En cuanto a las alternativas, actualmente existen fórmulas infantiles cuya composición evita la proteína de vaca entera. La mayoría están enriquecidas con vitamina D y calcio. Lo que nunca debes hacer es dar a un bebé menor de 6 meses una bebida vegetal de consumo general en tetra brick o hecha en casa, ¡ni se te ocurra! porque es muy perjudicial. Siempre debes utilizar fórmulas adaptadas a su edad y preparadas especialmente para la alimentación infantil.

¿Qué Tipo de Leche de Fórmula Elegir?

Nada especial, hay miles de marcas. Escoged uno que os guste y comprobad si al bebé le va bien. Si no, se cambia por otro, pero no hay que dar muchas vueltas a este tema. La composición puede variar y, de hecho, ha ido cambiando conforme ha avanzado la investigación, pero hay unos requisitos que todas deben cumplir. Su digestión es más lenta, pero no difícil. Por ello, los bebés alimentados con biberón suelen aguantar más tiempo entre toma y toma, y también es posible que empiecen antes a dormir más horas seguidas por la noche (4-5 horas).

Importante: Si es de noche no calientes el agua. Lo mejor es que esté a temperatura ambiente.

Adaptación del Bebé al Biberón si se Combina con la Lactancia Materna

He aquí algunas sugerencias para ayudar a tu bebé a adaptarse a la alimentación con biberón mientras que continúa aceptando tu pecho:

  1. Usa tetinas para biberón que reproduzcan la experiencia del pecho: La forma y el caudal de algunas tetinas para biberón podrían crear un flujo y un posicionamiento de la boca similares a los que se obtienen con el pecho. Considera la posibilidad de usar tetinas para biberón hechas de silicona suave con una base más ancha y un caudal lento.
  2. Amamanta primero: Primero, ofrécele a tu bebé aproximadamente la mitad de una toma normal, y luego ofrécele entre 30 ml y 60 ml de leche materna extraída o de una fórmula infantil. Esto le ayudará a tu bebé a ser más paciente mientras se adapta al biberón. Si tu bebé aún tiene hambre, vuelve a ofrecerle el pecho.
  3. Sustituye una toma cada vez: Si es necesario que sustituyas más de una toma, sustituye una toma con biberón cada 3-5 días. Esto evitará que se te acumule la leche si no puedes extraertela. Si no te extraes la leche corres el riesgo de que tu suministro de leche disminuya.
  4. Calienta el biberón bajo un chorro de agua tibia: Calentar la leche materna extraída será útil para reproducir la temperatura de tu leche naturalmente tibia cuando amamantas a tu bebé. No calientes el biberón a una temperatura más alta que la temperatura corporal. Como siempre, nunca utilices el horno de microondas para calentar un biberón. Siempre verifica la temperatura de un biberón calentado antes de dárselo a tu bebé.
  5. Marca el ritmo de la alimentación: Sostén a tu bebé en una posición vertical cerca de ti para alimentarlo. Sostén el biberón en una posición más horizontal que vertical. Inclina el biberón justo lo suficiente para que la tetina se llene de líquido, permitiéndole así a tu bebé recibir alimento y no solo aire. Luego, toca suavemente su mejilla con la tetina, lo que podría causar que instintivamente voltee hacia ti con la boca abierta.
  6. Permite que alguien más trate de alimentarlo: Algunos bebés aceptan el biberón más fácilmente cuando una persona que no sea su mamá se los ofrece. La persona que le dé el biberón a tu bebé debe acurrucarlo para mantener el contacto íntimo que recibe durante la lactancia.
  7. Continúa sosteniendo el biberón para que tu bebé se alimente: Nunca utilices objetos para sujetar el biberón porque esto podría interferir en la manera en que traga y disminuir esos importantes momentos de interacción física durante la alimentación. Siempre debes cargar a tu bebé mientras lo alimentas.
  8. Toma un receso para permitir que eructe: Haz una pausa para permitir que eructe cada 30 a 45 ml, o si aleja el biberón o voltea la cabeza. Si continúa alejando el biberón, podría estarte diciendo que está satisfecho y que dejes de alimentarlo. Eructar frecuentemente ayuda a disminuir el riesgo de vómito y la irritabilidad a causa de los gases estomacales.

Posiciones para Eructar

  • Posición sentada: siéntalo sobre tu regazo y sostén su cabeza y su pecho con una mano colocada en la parte de adelante. Inclínalo ligeramente hacia enfrente; frota o palmea suavemente su espalda.
  • Posición sobre el hombro: recárgalo sobre ti, con su barbilla descansando sobre tu hombro; frota o palmea suavemente su espalda.
  • Posición sobre tu regazo: colócalo horizontalmente sobre tu regazo con su pecho recargado sobre el mismo y luego frota o palmea suavemente su espalda.

CONSEJO PRINCIPALSiéntate cómodamente. Coloca a tu bebé horizontalmente sobre tu regazo y pon una almohada debajo de tu codo, o apóyate en el brazo de la silla o sillón.Cambia de lado. Hasta los bebés más pequeños comienzan a pesar después de un rato.Habla y toca. Conforme se alimenta, habla tranquilamente, tócalo y mantén el contacto visual.Sé paciente. Si se resiste al biberón, vuelve a ofrecerle tu pecho antes de que cualquiera de los dos se frustre, y luego vuelve a intentar alimentarlo con biberón en la próxima sesión.

La alimentación es una parte muy especial e importante durante los primeros años de la paternidad, por lo que no es de extrañar que queramos hacerlo bien. Es un proceso natural, pero eso no significa que siempre sea fácil. Por tanto, no estás sola si te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón de la mejor forma.

Si sigues teniendo dificultades para que tu bebé tome el biberón, puedes ponerte en contacto con el pediatra si tienes dudas o preguntas, o si crees que tu bebé presenta síntomas de reflujo. Al fin y al cabo, tu médico sabe qué es lo mejor para las necesidades específicas de tu bebé.

Aprender a dar el biberón a un recién nacido puede parecer un poco difícil al principio. Sin embargo, con un poco de preparación y organización, descubrirás tus propios métodos para conseguir que tu bebé tome el biberón antes de lo que imaginas. Asegúrate de que tanto tú como tu bebé estéis cómodos y equípate con una provisión de biberones y tetinas, ¡y ya estás lista para dar el biberón!

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