Agua para Bebés: Tipos y Beneficios

Elegir el agua adecuada para tu bebé es una decisión importante. Todos sabemos lo importante que resulta hidratarse para mantener un correcto funcionamiento del organismo y beber agua es una de las mejores formas de hacerlo. En el caso de los niños también lo es, aunque es importante que sepas que necesitan una mayor cantidad para satisfacer sus necesidades diarias. Piensa que su cuerpo está compuesto en un 80% por agua (mientras que en los adultos esta cifra se reduce a un 65%). Por ello conviene acostumbrarlos a beber agua aunque no tengan sed, sobre todo en épocas como el verano.

Como seguro que ya sabes, en los primeros meses de tu bebé tendrá suficiente con la leche materna o de fórmula para mantener un nivel de hidratación óptimo. Es habitual encontrarse con opiniones que recomiendan diferentes bebidas para bebés, pero no le des más vueltas, en este terreno, no hay discusión posible. ¡El agua es la mejor bebida hidratante para bebés y niños! Se trata de una opción sana, que quita la sed y que no contiene calorías y azúcares. Para que estén hidratados es importante inculcarles el hábito de beber agua e incluso ofrecérsela aunque no la pidan, especialmente en épocas de calor, ya que en muchas ocasiones no son conscientes de que tienen sed.

También hay que evitar las bebidas con gas o azucaradas porque además de provocar una pérdida de apetito, contribuyen notablemente a la obesidad y a la formación de caries, entre otras cosas. Eso sí, se puede combinar el agua con zumos naturales sí así se desea pero siempre teniendo en cuenta que el agua debe ser la principal fuente de hidratación infantil. Para los más pequeños es especialmente recomendable utilizar agua mineral natural como Aguas de Sousas. ¿Por qué? Porque se trata de un agua de mineralización débil que procede de un manantial subterráneo con lo que está libre de cualquier tipo de contaminación. Asimismo es un agua natural que no lleva ningún tipo de tratamiento químico.

Con el agua, los más pequeños de la casa no solo reponen el líquido perdido a través del sudor o de la orina sino que también se benefician de todas sus propiedades. No lo dudes, si buscas la mejor manera de mantener hidratados a bebés y niños pequeños, si no quieres estar leyendo cientos de etiquetas para comprobar ingredientes e índices de azúcares, lo mejor es recurrir siempre al agua mineral.

El consumo de agua es esencial para mantener un buen estado de salud, y elegir el tipo de agua adecuado puede marcar una gran diferencia. En este artículo, exploraremos los beneficios del agua mineral y cómo su composición puede influir en nuestra salud.

La Importancia del Agua en la Maternidad

El agua juega un papel crucial en diversas etapas de la maternidad:

  • Durante el embarazo: Es vital que la madre se mantenga bien hidratada.
  • Lactancia materna: Beber mucha agua es imprescindible, asegurando que el bebé reciba la mejor calidad a través de la leche.
  • Alimentación con biberón: El bebé se alimenta directamente con el agua y la leche de fórmula, haciendo crucial la elección del agua correcta.

La industria del agua embotellada ha reconocido este nicho de mercado, ofreciendo productos específicos para bebés y madres, destacando características como equilibrio, seguridad, mineralización débil y bajo contenido de sodio.

¿En qué vaso debo darle agua a mi bebé?

Lactancia Materna e Hidratación Inicial

La lactancia materna es el alimento ideal para los bebés en, al menos, los 6 primeros meses de vida. Durante este periodo, es importante mantener una buena hidratación de la madre, que debe ingerir unos 2.700 ml de agua diarios como consecuencia de una mayor necesidad de agua para la producción de leche (1-3).

A partir del sexto mes de vida, la leche materna no es capaz por sí misma de cubrir los todos los requerimientos del recién nacido. Una adecuada hidratación ayudará a prevenir problemas de estreñimiento, además de otros que podrían desarrollarse a largo plazo, como el sobrepeso y las alteraciones en el metabolismo de la glucosa (5). Los profesionales de la salud deben saber que a partir de los 6 meses la lactancia materna sigue siendo ideal, si bien para las madres que no puedan o no quieran seguir con la lactancia, es en este momento cuando se introducen los preparados de continuación. La diferencia principal con los preparados (de iniciación) para lactantes es su mayor contenido de proteínas y hierro.

Para la preparación de biberones y papillas, así como para el aporte de agua, el agua mineral natural de mineralización muy débil es una buena elección, ya que no altera la composición mineral de los alimentos infantiles (2,3). Este tipo de agua contiene menos de 20 mg de sodio/litro (6) y cantidades muy bajas de flúor y nitratos (7). Además, no necesita ser hervida, ya que garantiza una pureza original (2,3).

El contenido en agua corporal se va asemejando al del adulto, constituyendo el 60 % del peso del niño. La bebida de elección en esta etapa es el agua, si bien se pueden incluir otras como zumos de frutas sin adición de azúcar para promover el consumo de líquidos (2,3), sobre todo ante necesidades aumentadas, como consecuencia de su aprendizaje o en ambientes calurosos (1,2).

Las guías para el consumo de agua después de los seis meses son menos claras que para el primer semestre de vida de un bebé. Al cumplir seis meses, se introducen alimentos sólidos para complementar su alimentación y serán esos tipos de alimentos que coman los que afectarán las necesidades que tengan de agua. El agua adicional puede también recibirse a través de frutas o jugos, verduras o pequeñas cantidades de agua durante las horas de comida.

Pero hay que tomar la precaución de que esos líquidos adicionales no reemplacen a la leche materna. También hay que tener en cuenta que el agua puede reemplazar o diluir el contenido nutricional de alimentos complementarios que se consideran densos en energía, como preparado de cereales poco espesos, sopas, caldos y otros alimentos con alto contenido de agua.

¿Cómo Ofrecer Agua?

Si la criatura nunca tomó biberón, no es necesario ofrecerle agua en uno. Es aconsejable que aprendan a beber como lo hacemos los adultos: en un vaso adaptado, porque todavía no tienen desarrollada una correcta coordinación óculo-manual. Por ese motivo actualmente hay en el mercado vasos específicos de aprendizaje que favorecen que el bebé aprenda beber en vaso (9).

En caso de que la criatura siga tomando biberón, será aconsejable que también se le ofrezca el agua en vasos adaptados, ya que tendrá que deshabituarse a la tetilla tarde o temprano.

¿Agua del Grifo o Embotellada?

Si el agua del grifo de tu casa es potable, no es necesario comprar agua embotellada. Los pediatras y matronas recomiendan que, si el agua del grifo es segura, no hay necesidad de cambiar a agua embotellada durante el embarazo o la alimentación del bebé.

Sin embargo, es comprensible que algunos padres prefieran la seguridad percibida de una botella de plástico bien etiquetada. Si este es tu caso, elige agua embotellada sin preocupaciones.

Tipos de Agua y sus Propiedades

No todas las aguas potables son iguales. El agua mineral proviene de la lluvia filtrada a través de las rocas, mientras que el agua del grifo proviene de ríos y pozos, sometiéndose a procesos de potabilización con cloro y otras sustancias.

Tanto el agua de grifo como el agua mineral tienen sus pros y contras al preparar un biberón. Tu bebé puede beber ambas, pero es crucial considerar la zona en la que vives antes de usar agua del grifo.

Antes de preparar el biberón, hierve el agua de grifo durante unos minutos para prevenir posibles infecciones. El agua mineral embotellada, especialmente la de mineralización débil, es una opción segura que no requiere hervirse, ahorrando tiempo y preocupaciones.

¿Cuál es la Mejor Agua Embotellada para Bebés?

España es uno de los países con mayor consumo de agua embotellada. Aunque el agua del grifo es significativamente más económica, muchos consumidores prefieren el agua embotellada por su sabor o percepción de pureza.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado análisis comparativos de aguas minerales embotelladas, destacando algunas marcas por su calidad y precio:

Marcas Destacadas Según la OCU

  • Agua Mineral Natural La Majuela (DIA): Valorada por su bajo contenido en sodio, mineralización débil y precio económico (aproximadamente 0,15 euros por litro).
  • Aquadeus: Ofrece un producto equilibrado en su composición, con baja mineralización y sin gas, a un precio medio de 0,21 euros por litro.

Marcas Menos Valoradas

  • Font Vella: Penalizada por su precio elevado en relación con la calidad ofrecida.
  • Solán de Cabras: Similar a Font Vella, con un precio considerablemente superior a la media.
  • Bezoya: Cuestionada por su etiquetado, al no reflejar con precisión algunos valores minerales.

Composición Mineral del Agua Embotellada

Todos los elementos que contiene un litro de agua pueden resultar más o menos beneficiosos en función de las necesidades de la persona, siempre y cuando se mantengan dentro de unos límites razonables.

Elemento Beneficios Ejemplos de Marcas
Calcio Recomendable para problemas óseos y prevención de la osteoporosis (superior a 150 mg/L). Monte Pinos (93,8 mg/L), Fontecabras (92,3 mg/L)
Sodio Recomendable bajo en sodio (menos de 20 mg/L) para quienes buscan efectos diuréticos. Fuente Liviana (0,8 mg/L), Veri (menos de 0,5 mg/L)
Magnesio Recomendable más de 50 mg/L, positivo para huesos y dientes, y ayuda a equilibrar el PH. Sierra Cazorla (48,5 mg/L), Fuente Pinar (43,4 mg/L)
Bicarbonato Beneficioso para el sistema digestivo (superior a 600 mg/L), pero en altas cantidades puede formar cálculos renales. Fuente Pinar (372 mg/L), Agua de Mijas (335 mg/L)
Residuo Seco La categoría comercial de 'mineralización débil' es especialmente recomendable para aquellos pacientes con afecciones de riñón (límite de 50 mg/L). Fondetal (23 mg/L), Bezoya (26 mg/L), Solares (29 mg/L), Teleno (31 mg/L)

Consideraciones Finales para la Preparación del Biberón

Preparar el biberón con leche de fórmula es un proceso sencillo, pero es fundamental asegurarse de que el agua utilizada sea segura. Aquí hay algunos consejos útiles:

  • Agua del grifo: Si es potable, hiérvela y déjela enfriar antes de usarla.
  • Agua embotellada: Opta por agua de mineralización débil y, aunque sea segura, considera hervirla para mayor seguridad.
  • Esterilización: Esteriliza siempre el biberón y la tetina antes de preparar la leche de fórmula.
  • Temperatura del agua: Utiliza agua a más de 70 ºC para eliminar bacterias, dejándola enfriar durante 20-25 minutos.
  • Cantidad de leche: Sigue las indicaciones del envase de la leche de fórmula para la cantidad correcta de cucharadas.

El Agua Mineral y sus Beneficios

El agua mineral es aquella que proviene de fuentes subterráneas y contiene minerales y oligoelementos que pueden ser beneficiosos para la salud. El agua alcalina, rica en bicarbonatos, tiene la capacidad de facilitar la digestión y neutralizar la acidez estomacal. Esto la convierte en una opción ideal para quienes sufren de acidez o problemas digestivos.

  • Agua Cálcica: Es una excelente fuente de calcio, que se absorbe fácilmente en el organismo.
  • Agua Magnésica: Es rica en magnesio, un mineral esencial para diversas funciones corporales.
  • Agua Hiposódica: Es ideal para quienes padecen hipertensión o retención de líquidos, ya que tiene un bajo contenido en sodio.
  • Agua Fluorada: Cuando se consume en las dosis adecuadas, puede ayudar a prevenir caries dentales.
  • Agua Carbonatada: Puede estimular el apetito y facilitar la digestión.

Es recomendable optar por agua envasada en vidrio en lugar de PET, ya que el vidrio no contamina el sabor del agua, manteniendo así su pureza y frescura.

El agua mineral se origina en manantiales subterráneos y contiene minerales y oligoelementos de forma natural, a diferencia del agua corriente, que suele someterse a procesos de potabilización y carece de esa riqueza mineral. El agua alcalina es rica en bicarbonatos que contrarrestan el exceso de ácido en el estómago, aliviando la sensación de ardor y reflujo.

  • Agua Cálcica: Aporta calcio fácilmente asimilable, esencial para la formación adecuada de huesos y dientes del feto.
  • Agua Magnésica: Al aportar magnesio en una forma biodisponible, puede facilitar la motilidad intestinal y mejorar el tránsito.
  • Agua Hiposódica: Con bajo contenido de sodio, resulta adecuada para personas con hipertensión arterial o retención de líquidos.
  • Agua Sódica: Puede ayudar a reponer electrolitos en quienes realizan ejercicio intenso, pero su alto contenido de sodio puede ser contraproducente en caso de enfermedad renal o cardíaca.
  • Flúor: Refuerza el esmalte dental y hace los dientes más resistentes a los ácidos producidos por la placa bacteriana.
  • Burbujas de Dióxido de Carbono: Favorecen la secreción de ácido clorhídrico en el estómago y activan receptores sensoriales que dan sensación de saciedad temprana.

Dependiendo de su origen, el agua mineral aporta calcio, magnesio, bicarbonatos y otros oligoelementos como el flúor. El aporte constante de calcio y magnesio provenientes del agua mineral fortalece la densidad ósea y mejora la mineralización del esqueleto.

El vidrio es un material inerte que no transfiere sabor ni compuestos al agua, manteniendo su pureza y frescura originales. El agua alcalina y la ligeramente carbonatada están diseñadas para mejorar la digestión y neutralizar el exceso de ácido en el estómago. El agua mineral hidrata de manera óptima al aportar electrolitos y minerales que ayudan a retener el agua en los tejidos.

Agua Filtrada: Una Alternativa Práctica

Una de las dudas más comunes cuando hay un bebé en casa suele estar relacionada con el consumo del agua. Ten en cuenta que el agua del grifo, en especial en las grandes ciudades, suele presentar más cantidad de cloro.

En el caso del agua filtrada, conseguimos un agua de mineralización débil o muy débil que, además de no contener químicos ni bacterias gracias al proceso al que se somete, favorece la eliminación de toxinas y/o la digestión. El agua filtrada acaba resultando una opción mucho más cómoda y económica que el agua embotellada. No solo estarás optimizando el espacio en casa al no tener que almacenarla, sino que además estarás ahorrando tiempo en ir a comprarla, un aspecto especialmente importante cuando hay un bebé en casa. Ayudan a proteger tu salud.

¿Agua con Gas para los Bebés?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que los bebés menores de 6 meses deberían beber solamente leche materna o leche de fórmula, que contiene toda el agua que el bebé necesita, incluso en climas calientes (de hecho, el 85 por ciento de la leche materna y de la fórmula son agua). Dar agua a un bebé pequeño puede causar una condición peligrosa llamada intoxicación por agua, que sucede cuando hay demasiada agua en el organismo y esto causa una gran pérdida de sodio en los riñones.

Una vez que tu bebé haya cumplido los 6 meses de edad, está bien darle pequeñas cantidades de agua simple (sin gas), si así lo deseas. Pero el agua no proporciona nutrientes ni calorías, así que no le des agua en lugar de leche materna o fórmula, que son mucho mejores para el bebé.

Nunca uses agua como sustituto del alimento. Si das pequeños sorbitos de agua a tu bebé a partir de los 6 meses, el agua natural es siempre mejor que el agua con gas, porque los minerales presentes en el agua con gas usualmente son sodio, calcio y trazas de otros minerales. La composición exacta depende de cómo se haya procesado, así que es difícil saber con exactitud qué concentración estás dando a tu bebé. De hecho, no hay estándares en la composición o en la seguridad que ofrece el agua mineral importada.

Algunos tipos de agua mineral pueden contener demasiado sodio y otros minerales que son difíciles de procesar para los riñones de un bebé o un niño pequeño. El agua carbonatada no es buena idea porque la carbonización proviene del gas y, ¡es eso precisamente lo que causará en tu hijo! Podría provocarle exceso de saliva y eructos e, incluso, dolor abdominal y malestar.

Después de su segundo cumpleaños, un poco de agua gaseosa de vez en cuando no le hará daño porque sus riñones están lo suficientemente maduros como para procesar los minerales que contiene. Sin embargo, no te dejes convencer por los comerciales que aseguran que este tipo de agua ofrece un beneficio extra para tu niño (las etiquetas dicen que es “natural” o que contienen “valiosos minerales” por ejemplo). En realidad, no ofrece ventajas respecto al agua sin gas.

Las bebidas carbonatadas o gaseosas no son aconsejables, ni siquiera después de los 2 años de edad. El proceso de añadir gas a la bebida puede causar malestar estomacal a cualquier edad y es frecuentemente la causa de dolor abdominal y molestias en niños pequeños.

Otra razón por la que no es recomendable usar bebidas carbonatadas es que, una vez que el niño se acostumbra a beber agua gaseosa sin sabor, le es fácil comenzar a beber refrescos que, en su mayoría, contienen grandes cantidades de sodio, azúcar, sabores artificiales u otros químicos que no son buenos para su salud en general o para los dientes (el ácido fosfórico de los refrescos es malo para el esmalte dental).

No es peligroso que tu pequeño de 2 años tome un poco de tu bebida con gas. Sin embargo, por lo general, lo más seguro es que tu niño tome agua sin gas. El incluir agua mineral o bebidas carbonatadas en la alimentación de un niño, puede tener desventajas potenciales.

La presencia de bebidas carbonatadas en el mercado es un verdadero reto para los padres, pero si eliges opciones saludables desde temprana edad, puedes inculcar a tus hijos hábitos saludables que les durarán de por vida.

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