Agatha Christie: Biografía de la Reina del Crimen y el Misterio de su Desaparición

Agatha Mary Clarissa Miller, mundialmente conocida como Agatha Christie, nació el 15 de septiembre de 1890 en Torquay, Devon, Inglaterra, en el seno de una familia de clase media alta. Era la hija menor del matrimonio compuesto por Fred Miller y Clara Boehmer. Su madre, Clara Boehmer, era originaria de Belfast.

Agatha Christie vivió años felices en este pueblo costero de Torquay. Ella y sus hermanos tuvieron una feliz y típica infancia británica. Creció rodeada de mujeres fuertes e independientes. De niña tuvo un carácter tímido y retraído, y rechazaba sus muñecas para jugar con amigos imaginarios. Esto le ayudó mucho para su trabajo como escritora.

Su vida alternaba entre su casa de Devonshire y las residencias de su abuela y tías en Ealing, West End y algunas partes del sur de Europa, que su familia frecuentaba durante las vacaciones de invierno. De educación cristiana, fue criada en un hogar de creencias esotéricas y, al igual que sus hermanos, estaba convencida que su madre Clara era una psíquica con percepciones extrasensoriales.

Sus padres insistieron en que su hija recibiera una educación hogareña que incluía lectura, escritura y operaciones aritméticas básicas. Lectora voraz desde niña, entre sus libros preferidos se hallaban los infantiles escritos por la señora Molesworth. Más adelante pasó a leer versos surrealistas de Edward Lear y Lewis Carroll. Si bien pasaba mucho tiempo con sus mascotas, gran parte de su infancia transcurrió en soledad y aislada de otros niños.

Agatha Christie en 1920

Su padre, que vivía de rentas y se pasaba el día jugando a las cartas, murió cuando ella tenía once años, dejando a su mujer e hijos en bancarrota. Agatha Christie declararía más tarde que la muerte de su padre, que se produjo cuando contaba con once años, marcó el fin de su infancia. En 1902, Agatha comenzó a recibir una educación formal en la Escuela de Niñas de la Señorita Guyer en Torquay pero encontró dificultades para adaptarse al régimen disciplinario.

Cuando cumplió 15 años, en 1905, la enviaron a estudiar a París, durante cinco años. Cuando regresaron a Torquay, Agatha ya tenía más de 20 años y andaba en búsqueda de un marido.

En 1910, cuando contaba con 20 años, regresó a Torquay. Su madre estaba enferma y ambas decidieron pasar tiempo juntas en un lugar de clima más templado. Fue entonces cuando visitó monumentos egipcios antiguos como la Gran Pirámide de Giza pero no mostró interés en ese momento por la arqueología y egiptología que llegaron a ser un aspecto relevante en su obra años más tarde. De regreso a Gran Bretaña, continuó con sus actividades sociales, la escritura y la realización de teatro para aficionados.

Algunas de sus primeras obras fueron publicadas pero Agaltha Christie no intentó en ningún momento centrar su futuro profesional en la escritura. Mientras se recuperaba en la cama de una enfermedad, escribió su primer cuento, The House of Beauty, que versaba sobre el mundo de «la locura y los sueños». El biógrafo Janet Morgan comentó más tarde que a pesar de desaciertos de estilo, la historia era convincente.

Primeros Años y Matrimonio

Tuvo breves relaciones infructuosas hasta que conoció a Archibald «Archie» Christie (1889-1962). Se trataba de un aviador de la Royal Flying Corps nacido en la India hijo de un juez civil. Ambos se enamoraron rápidamente; Archie le propuso matrimonio, y Agatha aceptó la propuesta. Se casó por primera vez a los 24 años durante la Primera Guerra Mundial con Archie Christie, un piloto de aviación. Éste fue el padre de su única hija, Rosalind.

En 1914 estalla la Primera Guerra Mundial. Archie fue enviado a Francia para combatir a las fuerzas alemanas. Agatha se quedó en Londres y trabajó en la farmacia del University College. Agatha se unió a la Voluntary Aid Detachment (VAD), donde atendió soldados heridos en el Hospital de Torquay. Definió su labor de enfermera como «uno de los trabajos más gratificantes que cualquiera pueda tener».

Durante la Guerra Mundial trabajó de enfermera voluntaria en un hospital y un día se le ocurrió escribir una historia policial cuya víctima moría envenenada. Agatha Christie era lectora de relatos detectivescos. Le gustaron La dama de blanco y La piedra lunar de Wilkie Collins así como las primeras historias de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle. Inspirada por dichas obras, en 1920 escribió su primera novela policíaca, El misterioso caso de Styles, donde presentó al detective Hércules Poirot retratado como un exoficial de la policía belga que se había refugiado en Gran Bretaña después de la invasión alemana en Bélgica.

La novela fue rechazada por seis editoriales. John Lane en The Bodley Head tras varios meses de análisis se ofreció a publicarla si Christie modificaba el final. La envió a varias editoriales; seis la rechazaron y una aceptó publicarla, a condición de que Agatha modificara el final. En agosto de 1919, Christie había dado a luz a su hija Rosalind en Ashfield, donde el matrimonio pasaba gran parte de su tiempo.

Hércules Poirot

La novela en cuestión fue 'The mysterious affair at Styles', con Hércules Poirot como protagonista. Al acabarla la presentó a la editorial Hodder and Stoughton que la rechazaron de inmediato. Tras esta negativa prueba suerte en otra editorial: The Bodley Head, que tardó casi dos años en contestarle. En 1920, después de hacerle modificar el capítulo final, le publican el libro. De este libro se vendieron unos 2000 ejemplares, una cifra muy buena para el primer libro de una escritora desconocida. Pero más importante que esto fue que el periódico The Weekly Times compró el manuscrito para publicarlo en entregas.

En la primera edición, se vendieron rápidamente 5.000 ejemplares. Muchas de ellas elogiaban la perspicacia de Hércules Poirot. Agatha no veía su futuro en la literatura, pues para ella su familia estaba ante todo, pero la mala situación económica que pasaban su madre y ella le animó a escribir otro libro. A partir de entonces nunca dejaría de escribir.

El Misterio de su Desaparición

A finales de 1926, Archie reveló que estaba enamorado de otra mujer, Nancy Neele, y solicitó el divorcio. El 3 de diciembre de 1926, Christie y Archibald mantuvieron una discusión y él abandonó su residencia de Berkshire para pasar el fin de semana con su amante en Surrey. Esa misma noche, Agathe Christie desapareció. La desaparición de Agatha Christie tuvo al Reino Unido en vilo.

Agatha Christie desaparecida

AGATHA CHRISTIE | La biografía de Agatha Christie y su extraña desaparición | ESPAÑOL

Su automóvil fue encontrado más tarde en Newlands Corner, al lado de un lago cercano a Guildford, junto con prendas de ropa y un permiso de conducir caducado. El hecho provocó una severa conmoción entre sus seguidores y atrajo la atención de la prensa. La noticia apareció en la primera plana de The New York Times. A pesar de la intensa búsqueda, no fue encontrada hasta once días después del hecho.

El 4 de diciembre de ese año, su coche apareció abandonado en una cantera del condado de Surrey, en su Gran Bretaña natal. En el interior del vehículo, la policía halló el permiso de conducir, un abrigo de piel y una maleta con la ropa revuelta. Ni rastro de Christie, eso sí. Durante los siguientes días, montones de agentes y más de cinco mil voluntarios participarían en las tareas de búsqueda. Las especulaciones se dispararon, aunque muchos apuntaban a una calculada maniobra publicitaria de Christie para promocionar su última novela.

El 14 de diciembre de 1926, fue identificada como una huésped del Swan Hydropathic Hotel en Harrogate, donde se registró como Teresa Neele -el apellido de la amante de su marido-. La escritora no sabía por qué estaba ahí y tampoco fue capaz de reconocer a su marido cuando este llegó a su encuentro.

Christie nunca dio explicaciones con respecto a su desaparición. En el hotel se registró bajo el nombre de Theresa Neele, usando el apellido de la amante de su marido. Dijo ser viuda y de Sudáfrica y haber perdido a su recién nacida. El superintendente Kenward, por su parte, estaba convencido de que tenía ante sí un caso de asesinato, y todas las pistas señalaban a su marido infiel, Archie Christie. Este declaró a la policía que Agatha había dicho en más de una ocasión que podía desaparecer siempre que quisiera y, ya que era escritora de novelas detectivescas, sería muy natural para ella disfrazarse para pasar desapercibida.

Aunque dos médicos por entonces le diagnosticaron fuga psicogénica, la opinión en cuanto a las razones de su desaparición continúa dividida. Una indica que habría sufrido una crisis nerviosa ocasionada por su propensión a la depresión, agravada por la muerte de su madre a principios de año y la infidelidad de su marido. El autor Jared Cage entrevistó a múltiples testigos y familiares de la escritora para su libro biográfico, Agatha Christie y los 11 días perdida. Una gran cantidad sugirió que la escritora llevó a cabo su desaparición intencionalmente como venganza a Archibald sin imaginar la notoriedad pública que tomaría el hecho.

Según algunos testigos, ella misma leyó las noticias sobre la desaparición de la famosa novelista con curiosidad, notando su parecido físico, pero sin sospechar que era ella misma. A partir de entonces empezaron a surgir las teorías sobre lo que había ocurrido. De entrada, el público reaccionó mal, como si lo hubieran estafado.

Andrew Wilson, el autor de la novela publicada en mayo a la que me refería más arriba -titulada A Talent for Murder-, se ha basado en parte en estas declaraciones para elaborar su teoría. Según él, la intención de Agatha Christie fue suicidarse, pero después del golpe en la cabeza se avergonzó de haber siquiera contemplado la idea pues el suicidio iba en contra de su ideología cristiana.

Wilson también ha tomado nota de la novela semiautobiográfica Unfinished Portrait (Retrato inacabado) que Agatha publicó en 1934 bajo el seudónimo de Mary Westmacott y en la que la protagonista, Celia, intenta suicidarse después de la infidelidad de su marido y consecuente divorcio. Wilson alega que Agatha Christie era una experta en despistar «alejando la atención del lector de las pistas que, con una inspección más meticulosa, parecen obvias.

Agatha Christie no volvió a hablar nunca más sobre los acontecimientos de ese diciembre de 1926, ni siquiera en su autobiografía, publicada póstumamente en 1977. En la película Agatha de 1979 se ve a una Agatha Christie ficticia planeando su suicidio de manera que incrimina a la amante de su marido por asesinato. Un periodista americano, interpretado por Dustin Hoffman, la vigila de cerca y consigue detener su plan. Los herederos de Agatha Christie intentaron detener la producción y distribución del largometraje, sin éxito.

Personalmente, me convence más la teoría de Norman, no solo porque fue médico sino porque su libro es una biografía, no una novela, así que al menos ha intentado ser fiel a los hechos. Norman estudió otros casos médicos para llegar a la conclusión de que Agatha Christie padeció una condición mental rara conocida como estado de fuga, fuga disociativa o trance psicogénico. Se trata de un tipo de amnesia provocada por el estrés, el trauma o la depresión. Las señales de este estado en ella fueron el adoptar una nueva personalidad y el hecho de no reconocerse a sí misma en las fotografías de los periódicos.

Así pues, el caso sigue abierto, o el retrato inacabado. Dicen que Agatha Christie se llevó el secreto a la tumba. Que de verdad sufriera una fuga disociativa o pérdida de memoria temporal o que, por el contrario, fuera perfectamente consciente de lo que hacía es algo que quizá no se sepa nunca. Pasado el tiempo, puede que no lo supiera ni ella misma, pues la memoria es traicionera y más aún en las personas altamente imaginativas. Y a fin de cuentas, ¿qué más da que se resuelva el misterio o no?

Segundo Matrimonio y Éxito Literario

Los Christie se divorciaron en 1928, Archie se casó al poco tiempo con Nancy Neele y Agatha recibió la custodia de su hija Rosalind. Separada de su marido y con su hija internada en un colegio, Agatha viajó sola a Bagdad a bordo del Orient Express, tren que le sirvió de inspiración para una de sus novelas más famosas: 'Murder on the Orient Express'. En esta época era muy arriesgado que una mujer cruzara sola toda Europa para visitar Oriente.

En el transcurso de este viaje conoce a Max Mallowan, un arqueólogo quince años menor que ella con quien se casa a pesar de las críticas. Ella tenía 40 años. Tras un breve noviazgo, contrajeron matrimonio, en septiembre de 1930. A partir de entonces la escritora vive entre Oriente Medio e Inglaterra, siendo su matrimonio un éxito.

Durante su matrimonio, publicó seis novelas, una colección de historias cortas y una serie de cuentos en revistas. Su primer gran éxito llegó en 1926 con la publicación de El asesinato de Roger Ackroyd . Se comercializaron 5000 ejemplares en la primera tirada. La novela, provocó una controversia por la forma en que cambia las reglas tradicionales de la novela policíaca.

Se estima que se han vendido dos mil millones de copias de sus obras, posicionándose sus trabajos como los terceros más vendidos en el mundo, solo por detrás de las obras de William Shakespeare y la Biblia. Según el Index Translationum, Christie es la autora individual más traducida, con ediciones en al menos 103 idiomas.

En 1930 Muerte en la vicaría. Esta novela fue la primera con Miss Marple. Su novela de 1934, Asesinato en el Orient Express, fue escrita en el Hotel Pera Palace de Estambul. Este establecimiento mantiene intacta la habitación en la que permaneció Agatha Christie como un reconocimiento a la autora.

En una ocasión le preguntaron por qué nunca reunió en una novela a Hércules Poirot con Miss Marple. Riéndose dijo que estaba segura de que a ellos no les agradaría encontrarse. A Poirot no le gustaría que una vieja solterona le explicara cómo hacer las cosas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Agatha Christie desempeñó labores en la farmacia del University College de Londres, donde adquirió más conocimientos sobre venenos. Sus estudios sobre químicos a menudo se vieron reflejados en sus historias publicadas en los años de posguerra. El jefe farmacéutico Harold Davis, posteriormente trasladado al Ministerio de Salud del Reino Unido, le informó sobre el uso del talio. Dichos conocimientos los aplicó en El misterio de Pale Horse, (1961).

A comienzos de la década de 1950, Christie disminuyó su ritmo de vida y escribió con menor asiduidad, aunque dedicó gran parte de su tiempo a producciones teatrales. Su mayor éxito, La ratonera (1952), estuvo treinta años en cartel en el Teatro St.

La Ratonera

En 1952, en el Teatro St. Martin de West End, se representó su obra “La ratonera”. En 1982, el Teatro celebró 30 años de representaciones y 12.483 escenificaciones.

Con toda justicia puede ser llamada la “dama del crimen”. La mayoría de sus novelas y relatos han sido adaptados al cine, televisión y teatro. Sus dos personajes predilectos, Poirot y Miss Marple, han aparecido en numerosas películas, programas de radio y representaciones teatrales.

Rosalind Christie: Guardiana del Legado

Agatha Christie was much more than a mystery novelist - she was a cultural phenomenon. But behind her enduring success stood someone who protected her work with a combination of discretion, determination, and deep loyalty: her only daughter, Rosalind.

Rosalind Christie

Rosalind Margaret Clarissa Christie was born on 5 August 1919 at Ashfield, her grandmother’s house in Torquay. Her childhood was far from peaceful: at the age of seven, she endured the traumatic disappearance of her mother for eleven days, following her father’s confession of infidelity. Agatha never spoke to her daughter about the episode, and that silence left a mark on Rosalind - deep, though invisible.

Educated at the prestigious Benenden School, and later in Switzerland and France, Rosalind grew up surrounded by culture. However, her mother was not always a constant maternal presence. In 1940, Rosalind married Hubert Prichard, a captain in the British Army. They had a son, Mathew, in 1943, but tragedy struck again the following year when Hubert was killed in Normandy (France) during the Second World War.

Upon Agatha’s death in 1976, Rosalind inherited much of her estate, including a substantial share in Agatha Christie Limited (ACL), the company created to manage the rights to her works. But her role was far from symbolic. She rejected offers of excessive commercial exploitation and firmly opposed unauthorised biographies.

It wasn’t until 1984 - and with many reservations - that she authorised Janet Morgan’s official biography. In 1998, she was unable to prevent the publication of Agatha Christie and the Eleven Missing Days by Jared Cade, which explored Agatha’s 1926 disappearance in ways that displeased her.

Her control was such that, for years, she personally supervised who should portray characters like Hercule Poirot and Miss Marple. David Suchet - the most beloved Poirot among audiences - received the highest praise from Rosalind: “I believe my mother would have loved your performance.” She likewise approved Joan Hickson as Miss Marple.

Rosalind never sought the limelight. Her work was quiet, consistent, and deeply effective. Thanks to her careful stewardship, her mother’s works have continued to be published and adapted while maintaining their essential spirit. She inherited and managed an estate valued at £600 million at the time of her death, safeguarding the commercial and cultural relevance of her mother’s legacy.

Rosalind died on 28 October 2004, aged 85.

Últimos Años y Legado

Desde 1971 a 1974, la salud de Christie se deterioró considerablemente aunque continuó trabajando. Su última aparición pública data de 1974 cuando asistió al estreno de la versión cinematográfica de Asesinato en el Orient Express protagonizada por Albert Finney.

La última parte de su vida fue muy triste. Murió en el año 1976. Tenía 85 años y su marido sólo la sobrevive dos años. Sus restos fueron inhumados en el cementerio de Santa María en Cholsey.

Christie publicó 66 novelas policiacas además de obras de teatro, seis novelas románticas, historias cortas, un libro infantil y dos autobiografías publicadas después de su muerte. Una de sus facetas menos conocidas fue la poesía, género al que se dedicó en sus años de adolescencia y durante la Primera Guerra Mundial.

Tumba de Agatha Christie

También publicó seis novelas románticas bajo el seudónimo de Mary Westmacott, la primera en 1930 y la última en 1956. Utilizó ese apelativo debido a su carácter introvertido y su dificultad para expresar emociones y sentimientos.

Parece indudable que, con sus novelas, Agatha Christie ha entretenido a más personas durante más horas, que cualquier otro escritor de su generación.

Aspecto Detalles
Nombre completo Agatha Mary Clarissa Miller
Fecha de nacimiento 15 de septiembre de 1890
Lugar de nacimiento Torquay, Devon, Inglaterra
Fecha de fallecimiento 12 de enero de 1976
Género literario Novela policíaca, misterio
Personajes famosos Hércules Poirot, Miss Marple
Seudónimo Mary Westmacott

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