Los niños necesitan experimentar con su entorno para poder desarrollar sus capacidades y así crecer como personas. Durante la pequeña infancia, de 0 a 6 años, es muy importante que los niños estén en contacto con la naturaleza para que puedan impregnarse de todos los estímulos que hay a su alrededor, desarrollando así todos y cada uno de los sentidos. Para los bebés, estar en contacto con la naturaleza les permite estimular sus sentidos, creando así conexiones neuronales que les ayudan a aprender e interactuar con ese entorno.
Además, no debemos perder de vista los beneficios a nivel motor que nos puede proporcionar. ¡Hacer actividades en la naturaleza no es peligroso para los más pequeños! Eso sí, es muy importante que siempre se lleven a cabo bajo la supervisión de una persona adulta para evitar posibles riesgos. Tengamos cuidado de que no se puedan poner en la boca o tragar algunos elementos, o vigilar posibles heridas.
Intentar que los bebés pasen ratos a diario en contacto con la naturaleza es muy importante. Parecen elementos muy simples, pero es importante que los tengamos presentes e intentemos que desde pequeños tengan este contacto.
Beneficios de las Actividades Sensoriales en la Naturaleza
- Libertad de movimientos: Independientemente del desarrollo del bebé, los movimientos en la naturaleza pueden ser totalmente libres. Pon una manta en el suelo si el niño todavía no camina, deja que toquen la arena o el barro, que salten los troncos y pongan los pies en el agua.
- Gran variedad de actividades: Hay miles de posibilidades de actividades que se pueden realizar en el medio natural, desde observar pájaros o ranas, oler las plantas, identificar hojas, correr por el campo, hacer land art o construir cabañas.
- Favorece el sistema vestibular: Es el encargado de mantener el equilibrio y una posición correcta del cuerpo, coordinando nuestros movimientos con todas las partes de nuestro cuerpo. Estar en suelos irregulares, saltando o corriendo permite que el sistema vestibular se desarrolle más fácilmente.
Ideas de Actividades Sensoriales en la Naturaleza
1. El Barro
El barro es un elemento natural que podemos encontrar fácilmente en la naturaleza, sólo necesitamos un poco de arcilla y agua para crear esta masa que permitirá a los más pequeños experimentar con el tacto, las formas, y la imaginación. Aprender experimentado es una de las mejores herramientas educativas que tenemos, además el barro proporciona felicidad, ¿lo sabías? Hay muchas formas de jugar con el barro: jugar libremente, poner las manos y los pies en los charcos, pintar con el barro, dibujar en él o simplemente hacer bolitas.
2. Jugar con el Agua
Jugar con el agua ayuda a los más pequeños a desarrollar las percepciones y sensaciones del propio cuerpo frente a este elemento y todas sus posibles formas. Diferenciar cuando una superficie está seca, húmeda, empapada o helada son algunos de los ejemplos. Monta una mesa sensorial, pon agua en cubos y regaderas, pinta con cubitos de hielo o haz pompas de jabón. Ya ves que hay mil ideas que puedes hacer para pasar ratos refrescantes en los días más calurosos.
3. Land Art
El Land Art es la actividad de crear obras artísticas únicamente con elementos naturales, una idea ideal para favorecer el contacto con la naturaleza de los niños. Podrás ver cómo este rato de juego les lleva a un mundo nuevo, donde la naturaleza es la protagonista y ellos se convierten en artistas que experimentan con los colores, las formas, las texturas… Es importante que con los niños más pequeños controlemos el uso de los materiales para evitar ningún accidente.
4. Escuchar a los Pájaros
A veces en las grandes ciudades es difícil identificar los sonidos de los pájaros, o simplemente con todo el ruido que hay no nos fijamos en ellos. Es por eso que te proponemos que te lleves a los bebés a un ambiente natural donde sepas que podrás oír el canto de los pájaros sin interrupciones. Se puede convertir en una actividad tranquila para realizar en la naturaleza. Coge una manta, tumbaros y escuchad los pájaros, también podéis intentar identificar los diferentes tipos. ¡Tienes apps que te pueden ayudar a explicar a los niños qué pájaro es el que canta!
Las Aves para niños - Animales vertebrados - Ciencias naturales para niños
5. Plantas Aromáticas
Hay plantas aromáticas que podemos encontrar todo el año, pero es cuando empieza la primavera y con el buen tiempo que este tipo de plantas están en su momento más espectacular. Sólo con el simple hecho de observarlas, identificar sus colores o partes y sobre todo oliendo su fragancia, crearéis una actividad de experimentación sensorial muy interesante. ¡Ah! Y piensa que también es muy fácil tener plantas aromáticas en casa que los niños puedan cuidar y disfrutar, así que no lo pienses dos veces, incluso puedes hacer bolsas aromáticas para tenerlas.
6. El Juego Libre
El juego es un derecho de los niños, y es que jugar permite experimentar, aprender, equivocarse, desarrollar habilidades… Es la mejor herramienta para los más pequeños para crecer y aprender, y es que tienen esta capacidad innata de jugar con cualquier cosa. Basta con ver que cuando están jugando se convierte en un momento de atención plena para ellos, a su alrededor no existe nada más.
7. Circuito en la Naturaleza
La naturaleza es un lugar ideal para poder propiciar este desarrollo y por eso te proponemos que hagas un circuito en la naturaleza donde los más pequeños puedan experimentar diversos desniveles y texturas.
8. Huertos Urbanos
Que los niños tengan la oportunidad de saber de dónde salen los alimentos que empiezan a ingerir es muy beneficioso. Es cierto que cada vez tenemos menos posibilidad de tener huerto, y sobre todo si vivimos en ciudades, pero quizás podemos disfrutar de los huertos urbanos o hacer uno en el balcón o patio de casa. Es interesante que los bebés puedan empezar a participar en el proceso de plantación y de cuidado del huerto, tocando la tierra, plantando las semillas o el plantel, regando y, si todo va bien, recogiendo sus frutos. Con esta actividad no sólo aprenderán de dónde salen las lechugas, por ejemplo, sino que también podrán experimentar con la tierra o la regadera y empezar a sentir el sentido de la responsabilidad para cuidarlo.
9. Juego Heurístico
A partir de los 12 meses, cuando el niño empieza a andar, los niños tienen la necesidad de explorar y de mucha curiosidad. El juego heurístico permite que estos descubrimientos tengan lugar. Por eso te proponemos que te lleves a la naturaleza algunas cestas o recipientes en los que puedas poner varios elementos naturales como piedras, piñas, conchas, frutos, palos, hojas, etc. A partir de aquí dejemos que sean los niños los que experimenten e interactúen con estos elementos como deseen.
10. Búsqueda del Tesoro
Te proponemos esta actividad con aquellos niños que ya empiezan a andar. ¡Podemos hacer una salida a la naturaleza más mágica planteando que vamos a buscar un tesoro! Podremos hacerlo más fácil o más difícil en función del desarrollo de cada niño, desde esconderlo bajo una piedra, detrás de un árbol, entre la arena, colgado de un tronco… hay muchas posibilidades que te pueden permitir adaptar este juego a las capacidades de los niños. Esto les permitirá descubrir y experimentar con la zona donde se encuentran, tocar elementos, levantarlos, observar… ¡Un juego ideal para descubrir y aprender!
Actividades Sensoriales Montessori para Bebés de 0 a 3 Años
Aquí tienes algunas ideas para jugar con bebés de 0 a 3 años basadas en el método Montessori y especialmente pensadas para despertar la curiosidad, pintar y experimentar con las texturas, estimulando así su aprendizaje.
1. Pintura Comestible
- Cómo hacerlo: Mezclamos la leche condensada con los colorantes alimentarios que hayamos elegido sin abusar de ellos. Si queremos añadir sabores a la pintura, podemos poner un poco de canela o vainilla, por ejemplo.
- Beneficios: Una actividad segura y creativa para experimentar con colores, sabores y texturas si, además, les proporcionamos esponjas, hilos, trapos o cualquier otro elemento para pintar y estampar en el papel. Como los bebés no tienen la motricidad fina desarrollada, debemos elegir elementos que no requieran movimientos precisos.
2. Arroz o Macarrones de Colores
- Cómo hacerlo: Primero teñimos el arroz o los macarrones. Para ello, lo separamos en partes iguales en bolsitas de plástico. Vertemos dentro una cucharadita del colorante elegido y otra de alcohol o vinagre de vino blanco o manzana. Cerramos bien la bolsa y agitamos hasta que todo el arroz o la pasta estén cubiertos de color. Retiramos el arroz o la pasta de las bolsas y dejamos secar bien.
- Beneficios: Una forma de que los niños conozcan nuevas texturas, sonidos y colores mientras interactúan con su entorno para estimular su desarrollo sensorial, concentración, imaginación y motricidad fina.
3. Caja de Pelotas
- Cómo hacerlo: Hacemos unos agujeros un poco más grandes que la pelota en una caja de cartón para que el bebé la cuele por ellos. Damos al bebé una botella de plástico y le ponemos cerca un cuenco con pompones de colores para que las vaya metiendo en la botella.
- Beneficios: Una propuesta divertida para estimular la coordinación ojo-mano y la motricidad fina. Podemos aprovechar la actividad para aprender colores y tamaños.
4. Manta Sensorial
- Cómo hacerlo: Con una tela grande y acolchada cosemos diferentes elementos para hacer una manta sensorial con telas, formas y objetos de diferentes texturas como se muestra en las imágenes.
- Beneficios: Las mantas estimulan el desarrollo motor de los bebés al poder tumbarse, sentarse, gatear o caminar sobre ellas. Además, podrán desarrollar el sentido del tacto experimentando con nuevas texturas. Este tipo de juego permite que se entretengan solos y potencia su autonomía.
5. Panel de Texturas
- Cómo hacerlo: Cortamos el cartón pluma o el cartón de un tamaño aproximado de 1m x 1m. Vamos pegando en el cartón los diferentes elementos asegurándonos de mezclar bien las texturas y colores.
- Beneficios: Una herramienta de aprendizaje muy útil para estimular los sentidos y el interés por el mundo que les rodea. Su uso sistemático contribuye a mejorar la motricidad fina, así como algunas habilidades motoras gruesas.
Otras Ideas Sensoriales para Bebés
Aquí tienes una tabla con algunas ideas adicionales para estimular los sentidos de tu bebé:
| Sentido | Actividad | Descripción |
|---|---|---|
| Tacto | Saquitos con texturas | Crear saquitos con material transparente y sonoro, rellenándolos con botones, bolitas de gel, arena o arroz. |
| Vista | Piedras de colores | Forrar piedras con diferentes materiales (rugosa, suave, áspera) para que el bebé aprenda a diferenciarlas. |
| Oído | Botellas sensoriales | Rellenar botellas con diferentes materiales que hagan ruido al agitarlas (arroz, lentejas, etc.). |
| Olfato | Tarjetas con olor | Utilizar tarjetas con diferentes olores (vainilla, canela, café) para estimular el sentido del olfato. |
| Gusto | Probando gelatina | Ofrecer gelatina de diferentes sabores y colores para potenciar el sentido del gusto y conocer nuevas texturas. |
Además de las actividades, la presidenta de la Asociación Española de Masaje Infantil, Elsa Rodríguez, afirma también la importancia de los masajes dentro de una buena estimulación temprana: “el tacto favorece un sueño reparador, al mismo tiempo que ayuda a la regulación de las funciones respiratorias, circulatorias y gastrointestinales de los más pequeños”. Estos también podemos hacerlos en casa con estos sencillos trucos que te contamos aquí.
