El ácido fólico, también conocido como vitamina B9, es un nutriente esencial, especialmente importante durante el embarazo. Afortunadamente, en España, la mayoría de las mujeres embarazadas, especialmente aquellas que planifican su embarazo, toman ácido fólico de forma preconcepcional.
Desde el Ministerio de Sanidad la consigna es clara: además de llevar una dieta equilibrada, se aconseja a las futuras madres a tomar un suplemento con 0,4 mg (400 mcg) de ácido fólico al día en el mes previo a la concepción y, al menos, durante el primer trimestre.
Alimentos ricos en ácido fólico.
¿Qué es el Ácido Fólico?
El ácido fólico es una forma sintética de una vitamina conocida como folato, que proviene de la familia de la vitamina B, y la usan nuestros cuerpos para crear células nuevas. Los especialistas suelen utilizar indistintamente las palabras folatos o ácido fólico. ¿Son realmente lo mismo? No exactamente. Baladia aclara que “la palabra folatos es un nombre genérico que engloba diferentes formas (llamados vitámeros) de la vitamina B9: ácido fólico, dihidrofolato, tetrahidrofolato, metilenotetrahidrofolato, metiltetrahidrofolato, formiltetrahidrofolato”. La forma química del ácido fólico en concreto, “es una forma sintética fabricada por la industria farmacéutica para servir como suplemento o como vitamina usada, por ejemplo, para enriquecer o suplementar alimentos, como los cereales de desayuno.
El ácido fólico es un nutriente importante que contribuye al crecimiento rápido de las células necesario para crear los órganos y tejidos fetales en las primeras etapas del embarazo. Nuestros cuerpos no pueden almacenar ácido fólico, por lo que necesitas obtenerlo de forma regular de los alimentos o de suplementos.
¿Por Qué es Importante Tomar Ácido Fólico?
El ácido fólico es importante para desarrollar al feto, sobre todo cuando se forma la espina. Se ha demostrado que ayuda a prevenir anomalías importantes de nacimiento como la espina bífida, una condición que afecta a la espina, y otras anomalías del tubo neural como la anencefalia, el desarrollo incompleto del cerebro, el cuero cabelludo o el cráneo.
En las fases tempranas del embarazo, el ácido fólico resulta muy útil, ya que ayuda a prevenir anomalías en el tubo neural y la espina del bebé en desarrollo. El tubo neural del embrión comienza a desarrollarse y cerrarse en la semana 3 y 4 de desarrollo embrionario, es decir, de forma muy temprana. Estas semanas son coincidentes en la gestación con la fecha aproximada de la primera ausencia de menstruación.
Un aporte insuficiente de ácido fólico durante el embarazo se asocia a defectos del tubo neural en el feto. Estos defectos se producen como consecuencia de un fallo en el cierre del tubo neural durante la formación del embrión, entre los días 21 y 27 de vida embrionaria, aproximadamente. Esto significa que el cierre ocurre durante el primer mes y es posible que la mujer ni si quiera sepa que está embarazada.
Por lo tanto, el cierre del tubo neural se va a producir en mujeres que en muchas ocasiones aún no conocen que se encuentran embarazadas. Por ello es imprescindible que todas las mujeres que deseen embarazo se encuentren suplementadas en el momento de desarrollo del tubo neural y la única forma de asegurarlo es tomarlo de forma preconcepcional o preventiva.
Desarrollo del tubo neural y la importancia del ácido fólico.
Beneficios Adicionales del Ácido Fólico
En general, parece que existe una tendencia del beneficio de toma de ácido fólico sobre la disminución de la tasa de aborto, desprendimiento prematuro de la placenta, así como disminución de la aparición de preeclampsia o hipertensión inducida por el embarazo. Por ello, la toma no debería de limitarse tan sólo al primer trimestre sino prolongarse hasta el final de la gestación.
Además, el ácido fólico disminuye las concentraciones de homocisteina sanguíneas, la cual presenta un efecto tóxico a nivel del endotelio vascular por lo que parece tener efectos cardiosaludables a largo plazo. En cuanto a los beneficios para el futuro bebé, parece que existe una asociación es la reducción de riesgo de leucemia linfoblástica aguda infantil.
¿Cuándo Empezar a Tomar Ácido Fólico?
La recomendación actual es tomar ácido fólico desde al menos un mes antes de conseguir la gestación. Por ello, una mujer que planifica quedar embarazada deber de comenzar a tomar este suplemento. Por un lado permitirá restablecer los niveles de ácido fólico recomendables en la mujer fértil, muchas veces deficitarios, y por otro lado para maximizar su beneficio potencial disminuyendo la incidencia de defectos del tubo neural.
El tubo neural de un bebé se desarrolla durante las primeras semanas del embarazo y, a menudo, antes de que sepas que estás embarazada, por lo que es importante empezar a tomar ácido fólico si intentas quedarte embarazada. Los médicos recomiendan que todas las mujeres tomen un suplemento de ácido fólico, ya que hay muchos embarazos no planificados.
Los expertos recomiendan empezar la toma de suplementos de ácido fólico 1 o 2 meses antes de quedarse embarazada y mantener el aporte al menos durante el primer trimestre, aunque generalmente se mantiene la suplementación durante toda la gestación. Como hemos mencionado, el ácido fólico no es capaz de almacenarse en el organismo de forma eficiente, por lo que su consumo recomendado es diario y se ha demostrado que tomarlo de forma irregular puede disminuir su efecto protector ante defectos del tubo neural.
Si se pretende ser madre, es importante solicitar una consulta (consulta preconcepcional) con los especialistas de obstetricia del Hospital La Moraleja para determinar cual es el momento más adecuado para inicar la ingesta de Ác. Fólico antes de la planificación de un embarazo.
¿Hasta Cuándo Tomar Ácido Fólico Durante el Embarazo?
Tradicionalmente el ácido fólico dejaba de tomarse en la semana 12, y si sólo atendemos a los efectos sobre el tubo neural, su beneficio finalizaría al acabar el primer trimestre. Sin embargo, existe controversia científica sobre los beneficios que la toma de ácido fólico durante todo el embarazo tiene respecto a los resultados obstétricos y perinatales.
Esta controversia es amplia ya que se ha propuesto como preventivo de muchas enfermedades asociadas a la gestación, como preeclampsia o parto prematuro. En general, parece que existe una tendencia del beneficio de toma de ácido fólico sobre la disminución de la tasa de aborto, desprendimiento prematuro de la placenta, así como disminución de la aparición de preeclampsia o hipertensión inducida por el embarazo.
Por ello, la toma no debería de limitarse tan sólo al primer trimestre sino prolongarse hasta el final de la gestación. Se recomienda continuar tomando ácido fólico siendo su ingesta primordial durante todo el primer trimestre. ¿Hasta cuándo tomar el ácido fólico en el embarazo? Se recomienda tomarlo durante toda la gestación, ya que sigue siendo beneficioso para la madre y el desarrollo del bebé.
Dosis Recomendada de Ácido Fólico
La dosis recomendada de ácido fólico es de 400 mcg (microgramos) al día. La mayoría de los suplementos de ácido fólico o vitaminas prenatales cuentan con la dosis diaria recomendada, pero comprueba la etiqueta del bote para asegurarte de que obtienes la cantidad que necesitas.
No obstante, puede que necesites una dosis más alta si ya has tenido anteriormente un bebé con una anomalía neural o tienes un historial de anomalías neurales en tu familia. Si crees que necesitas más ácido fólico que la dosis recomendada, habla con tu médico, que puede prescribirte pastillas con una mayor dosis.
En el caso de mujeres que hayan sufrido alguna incidencia en embarazos anteriores, la dosis recomendada sería de 4 mg/día. El ácido fólico es una vitamina muy segura que no suele presentar toxicidad a dosis elevadas. Aún así no se deben sobrepasar los 1000 microgramos (mcg) al día ya que esto podría enmascarar un problema de déficit de vitamina B12, una carencia que podría causar problemas en el sistema nervioso del bebé.
El ácido fólico es una vitamina muy segura que no suele presentar toxicidad a dosis elevadas. Aún así no se deben sobrepasar los 1000 microgramos (mcg) al día ya que esto podría enmascarar un problema de déficit de vitamina B12, una carencia que podría causar problemas en el sistema nervioso del bebé.
De forma general se recomienda que todas las personas tomen una cantidad diaria de 100 μg de ácido fólico, sin embargo, durante el embarazo se recomienda aumentar la cantidad a 400 μg al día. Aunque, como veremos a continuación, el ácido fólico está presente en muchos alimentos, es difícil asegurar que el aporte es el correcto y por ello se recomienda tomar suplementos de ácido fólico durante el embarazo.
¿Qué Ocurre Si No Tomas Ácido Fólico?
Como se ha apuntado previamente, la falta de ácido fólico en una embarazada puede tener consecuencias significativas para la madre y el feto, ya que puede favorecer los defectos de cierre del tubo neural (anencefalia o espina bífida) y la aparición de otros defectos congénitos como el labio leporino. La deficiencia de ácido fólico en la madre también puede dar lugar a problemas de salud, como anemia megaloblástica, que puede causar fatiga y debilidad.
Además de estos daños al bebé, también la madre puede padecer la carencia de ácido fólico en su organismo en forma de eclampsia, una enfermedad grave caracterizada por convulsiones, coma, etc.
La falta de ácido fólico, por tanto, puede acarrear consecuencias graves tanto para la madre como para el bebé, por lo que es esencial seguir las recomendaciones del equipo de ginecología del Hospital La Moraleja y tomar los suplementos de ácido fólico que se pautan en la consulta.
Alimentos Ricos en Ácido Fólico
Durante el embarazo, es crucial obtener suficiente ácido fólico a través de la dieta para promover el desarrollo saludable del feto y prevenir defectos congénitos. Es importante integrar en la dieta semanal de una mujer embarazada algunas de estas fuentes ricas en ácido fólico:
- Legumbres: Las alubias, garbanzos y lentejas son excelentes fuentes naturales de ácido fólico.
- Vegetales de hojas verdes: Espinacas, acelgas y brócoli son ricos en esta vitamina B.
- Aguacates: Una porción de aguacate proporciona una cantidad significativa de ácido fólico.
El ácido fólico está presente naturalmente en una gran variedad de alimentos entre los que destacamos aquellos que presentan una concentración elevada (> 100 μg/100g):
- Verduras: sobre todo en aquellas de color verde como la espinaca o el berro
- Frutas: por ejemplo el aguacate contiene un alto porcentaje
- Alimentos de origen animal: son ricos en ácido fólico algunos quesos como el brie o el semicurado de cabra, y los productos derivados del hígado como el foie-gras
- Legumbres: dentro de las legumbres destacan los garbanzos
- Frutos secos: las pipas de girasol o la nuez son ricas en este micronutriente
Es importante saber que según cómo se prepara el alimento, la cantidad de ácido fólico puede variar. Por ejemplo, la espinaca cruda tiene 192 μg / 100g, mientras que la cocida baja a 140 μg / 100 g.
Conoce los alimentos con más ácido fólico.
Consideraciones Adicionales
Habitualmente una embarazada no suele suplementarse únicamente con ácido fólico, sino que suele recomendarse un preparado multivitamínico que lo contenga. En estos preparados conseguimos los efectos beneficiosos del ácido fólico para el embarazo, se añade la vitamina B12 recomendada, así como otras vitaminas y minerales que permiten tratar los déficits en las gestantes.
Estos déficits, cada más prevalentes en la población española, y en relación a la dieta progresivamente menos saludable que empleamos, tendrán efectos beneficiosos en el embarazo, ya que está claramente establecido que el estado nutricional adecuado de la gestante mejora los resultados del perinatales del mismo.
En cuanto a los posibles perjuicios de su toma, no se han podido demostrar efectos secundarios graves a largo plazo. Su principal efecto es poder enmascarar la posible aparición de una anemia secundaria al déficit de vitamina B12, por lo que suele recomendarse la toma asociada de esta vitamina junto al ácido fólico.
Aunque cada vez la tasa de coberturas es mayor, la realidad en nuestro país es que menos de la mitad de las embarazadas han tomado ácido fólico antes del embarazo. Debemos insistir a todas las mujeres en edad fértil para conseguir tasas de suplementación mucho mayores.
