Ácido Fólico Alto en el Embarazo: Riesgos y Beneficios

Cualquier mujer que sea o haya deseado ser madre ha oído hablar del ácido fólico, conocido también como vitamina B9. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es que "todas las mujeres, desde el momento en que comienzan a intentar quedarse embarazadas hasta las 12 semanas de la gestación, deben tomar suplementos de ácido fólico (400 μg de ácido fólico al día)".

Cada mes, la edición on line de novedades en el mundo de la medicina MEDSCAPE, publica la lista de las diez noticias (top ten) másclicadas del mes anterior. En el mes de junio, una de las diez más revisadas, voy a comentarla porque considero muy útil su conocimiento.

Desde hace muchos años sabemos que el déficit de ácido fólico durante el embarazo, es la causa principal de defectos del tubo neural y concretamente de espina bífida, además de ocasionar nacimientos de niños con bajo peso, y a veces de desprendimiento de la placenta. Es por este motivo que se suplementa a las embarazadas con folato (vitamina B9) y también con vitamina B12, pues ambas vitaminas forman parte muy importante de un ciclo bioquímico funcional, involucrado en muchos procesos metabólicos como es el ciclo de la metilación.

Alimentos ricos en ácido fólico.

El ácido fólico es esencial para el crecimiento celular y promueve el crecimiento del desarrollo neurológico. Las deficiencias tempranas del embarazo se han relacionado con defectos de nacimiento y con un mayor riesgo de desarrollar un trastorno del espectro autista. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos estiman que una de cada cuatro mujeres en edad reproductiva en el país tienen niveles de folato insuficientes.

¿Por qué es importante el ácido fólico?

El ácido fólico - forma sintética de la vitamina B9- y los folatos que obtenemos de los alimentos son esenciales para fabricar ADN y para que las células se dividan y se reparen correctamente. Esto cobra especial importancia en las primeras semanas del embarazo, cuando el desarrollo es vertiginoso: mantener buenos niveles de esta vitamina puede marcar una gran diferencia para la salud del bebé y también de la madre. Y, aunque no estés embarazada, el folato sigue siendo fundamental para la formación de la sangre, el funcionamiento del sistema nervioso y el metabolismo de la homocisteína.

En Tekderma Calderona Wellness, somos especialistas en salud femenina y acompañamos a nuestras pacientes en todas las etapas, incluyendo la planificación y el cuidado del embarazo. Te contamos por qué el ácido fólico es tan importante y cómo tomarlo correctamente. ¡Sigue leyendo!

Beneficios del ácido fólico para embarazadas

En el embarazo, el beneficio mejor demostrado es la disminución del riesgo de defectos del tubo neural, como la espina bífida y la anencefalia. Además, un estado adecuado de folato contribuye a prevenir la anemia megaloblástica, motivo por el que la mayoría de vitaminas prenatales lo incluyen junto con hierro. De forma más amplia, una buena disponibilidad de folato en la ventana periconcepcional se asocia con mejores resultados obstétricos y favorece un entorno epigenético saludable para el desarrollo fetal. El control de la homocisteína -en el que cooperan folato, vitamina B12 y B6- añade un posible beneficio vascular materno.

Ácido Fólico durante el embarazo: ¿Qué debes saber? - Tu Farmacéutico Informa

¿Tiene ventajas el ácido fólico sin estar embarazada?

Fuera del embarazo, el folato sigue siendo importante. Ayuda a producir bien las células de la sangre y a que el sistema nervioso funcione como debe. Cuando falta, la homocisteína -una sustancia que circula en la sangre- puede acumularse, y eso no es bueno para el corazón y los vasos. Por eso, corregir la falta de folato forma parte del cuidado cardiovascular. Si tomas medicamentos que interfieren con el folato (como algunos usados en reumatología u oncología) o llevas mucho tiempo con metformina, es recomendable controlar tus niveles de folato y, sobre todo, de vitamina B12, y ajustar la suplementación según te indique tu médico.

Hombres y fertilidad

El folato también es relevante para ellos. Participa en la espermatogénesis y en los procesos de metilación del ADN espermático, de modo que una ingesta adecuada es un pilar más del estilo de vida fértil masculino. En varones sanos no se recomienda una dosis distinta a la habitual para cubrir las necesidades diarias; en casos de subfertilidad, la indicación debe individualizarse por el especialista.

Riesgos de niveles altos de ácido fólico

Pero a pesar de estas recomendaciones, una nueva investigación realizada en la Universidad de Hopkins (Baltimore, Maryland) añade un dato preocupante. Los autores de este nuevo estudio concluyen que consumir mucho ácido fólico puede aumentar los riesgos para el futuro pequeño de padecer autismo. Exactamente los investigadores hallaron que si una madre tiene un alto nivel de folato -vitamina B que se encuentra principalmente en frutas y verduras- en sangre, justo después de parir -como cuatro veces más del recomendado-, el riesgo de que su hijo padezca un trastorno del espectro autista (TEA) es el doble con respecto a aquellas madres que tienen unos niveles normales de este componente. Así mismo, aquellas que tienen altos niveles de B12 triplican el riesgo a desarrollar un TEA. Si tuvieran los dos factores muy altos, esta predisposición aumentaría 17,6 veces, explican en un comunicado. Este trabajo se presenta esta semana en el Congreso Internacional de Autismo y Trastornos del Desarrollo 2016, que este año se celebra en Baltimore.

Para el estudio, los investigadores analizaron los datos de 1.391 parejas de madre e hijo en la Cohorte de Nacimientos de Boston, una población predominantemente minoritaria de bajos ingresos. Los investigadores encontraron que una de cada diez de estas mujeres tenían lo que se considera un exceso en la cantidad de ácido fólico (más de 59 nanomoles por litro) y el 6 por ciento presentaba una cantidad excesiva de vitamina B12 (más de 600 picomoles por litro).

Una gran mayoría de las madres en el estudio informó de que había tomado multivitaminas --que incluyen ácido fólico y vitamina B12-- durante todo el embarazo, pero los investigadores dicen que no saben exactamente por qué algunas de las mujeres presentaban niveles tan elevados en la sangre.

Los científicos dicen que se necesita más investigación con el fin de determinar cuánto ácido fólico debe consumir una mujer durante el embarazo para tener presentar niveles óptimos de folato en sangre que aseguren la salud de su descendencia.

El estudio fue el seguimiento de 1.391 mujeres embarazadas y sus hijos. Se tomaron valores en plasma del ácido fólico y Vit B12 a las madres durante el embarazo y se siguió la evolución de los niños hasta el año 2016. De este grupo en las fichas de pediatría constaban 107 casos que se diagnosticaron de autismo o síndrome de Asperger y los englobaron en el término de “Espectro Autista”.

Nivel de folato maternoRiesgo de TEA en el hijo
Alto (después del parto)Riesgo doble
Alto nivel de B12Riesgo triple
Niveles altos de folato y B12Riesgo aumentado 17,6 veces

Los autores señalan como causas tomar demasiados suplementos vitamínicos o que algunas mujeres están genéticamente predispuestas a la absorción de mayores cantidades de folato, un metabolismo más lento o una combinación de ambos.

“Tomar dosis adecuadas de ácido fólico tiene un efecto protector”, tranquiliza la doctora M. Daniele Fallin PhD, directora del Centro Klag Wendy para el Autismo y Problemas del Desarrollo, en el mismo comunicado. “Durante años, hemos creído que una deficiencia de este componente en mujeres embarazadas era perjudicial para el desarrollo del feto. Con este estudio, también hemos descubierto que cantidades excesivas también producen daño. Hay que conseguir el equilibrio”, añade.

“Hay que hacer más estudios a este respecto, al fin de determinar cuánto ácido fólico debe consumir una mujer durante el embarazo para presentar niveles óptimos de folato en sangre que aseguren la salud de su descendencia”, concluyen.

Recomendaciones y fuentes de folato

Si existe posibilidad de embarazo, lo recomendado es tomar 400 microgramos de ácido fólico al día de forma continua. Si estás planificando quedarte embarazada, empieza al menos un mes antes y mantén la dosis hasta completar las primeras 12 semanas. Después, muchos profesionales aconsejan continuar con un prenatal durante el resto del embarazo por el aporte de otros nutrientes.

En situaciones de alto riesgo de defectos del tubo neural -como tener antecedentes personales o familiares, tomar ciertos antiepilépticos, tener problemas de absorción, diabetes mal controlada u obesidad- el médico puede indicar dosis más altas y temporales hasta la semana 12, siempre con seguimiento.

Respecto a las formas disponibles, el ácido fólico tradicional es la presentación más común, estable y eficaz. El L-metilfolato (como Metafolin® o Quatrefolic®) es la forma activa que el cuerpo usa directamente; puede ser útil si hay malabsorción o intolerancia al ácido fólico convencional. Para la población general, cualquiera de las dos opciones, a dosis equivalentes, cumple el objetivo preventivo.

Fuentes de folato

No hay que olvidarse de las fuentes naturales de folato: verduras de hoja verde (espinaca, acelga), legumbres, cítricos, aguacate y frutos secos. Aunque en muchos países se fortifican harinas y cereales con ácido fólico, solo con la dieta a veces no se llega a la cantidad recomendada, por lo que el suplemento diario sigue siendo importante.

Se encuentran grandes cantidades de folato en una variedad de alimentos, entre los que se incluyen:

  • hígado de ternera
  • verduras de hoja verde oscuro
  • legumbres y alubias (como alubias rojas, edamame y guisantes negros)
  • verduras crucíferas, como el brócoli
  • aguacate
  • espárragos
  • algunos cereales, como el arroz y el trigo

Otros alimentos, como la pechuga de pollo, la carne picada, la leche y el fletán, contienen pequeñas cantidades de folato. Consulta la lista completa de fuentes de folato en la dieta del USDA (PDF).

¿Ácido fólico “demasiado alto” es perjudicial?

En suplementación, “más” no siempre es mejor. En adultos, el límite máximo seguro de ácido fólico sintético (el de suplementos y alimentos fortificados) es de 1.000 microgramos al día. Superarlo de forma habitual no ofrece más protección frente a los defectos del tubo neural y, en cambio, puede ocultar un déficit de vitamina B12, dificultando su diagnóstico. Por eso, salvo en situaciones de alto riesgo en las que un profesional indique dosis altas de manera temporal y controlada, lo sensato es mantener dosis fisiológicas.

Una vez más insistimos: medicamentos los necesarios y las dosis precisas, porque los excesos nunca son beneficiosos.

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