¿A qué sabe la placenta? Sabor, textura y controversia

La placentofagia, o el consumo de la placenta, es una práctica que ha ganado popularidad en los últimos años, especialmente en Occidente. Aunque controvertida y con riesgos potenciales, algunas culturas la consideran beneficiosa. En este artículo, exploraremos el sabor, la textura y los aspectos culturales y de salud relacionados con el consumo de la placenta.

¿Qué es la placenta?

La placenta es un órgano que se desarrolla en el útero durante el embarazo. Envuelve al feto y proporciona nutrientes y oxígeno, además de eliminar los desechos. Después del parto, la placenta es expulsada y tradicionalmente considerada un desecho biológico.

El sabor y la textura de la placenta

El sabor de la placenta se describe como similar a la carne, con un toque de casquería o riñones. Algunas personas la comparan con el sabor del hígado. La textura puede ser correosa y difícil de masticar, describiéndose como "ñac ñac" al masticarla. Debido a su sabor y textura, a menudo se consume en cápsulas, triturada o en batidos.

Formas de consumo

La placenta se puede consumir de diversas formas:

  • Cruda: En batidos o smoothies.
  • Cocida: Al vapor, a la plancha o frita.
  • En cápsulas: Deshidratada y triturada.
  • Procesada: En polvo para añadir a alimentos.

Algunas personas prefieren comerla directamente, trocearla y echarla a una sopa o, incluso, preparar albóndigas.

¿Es beneficioso COMER la PLACENTA después del parto? | Medicina Clara

Placentofagia: ¿moda o tradición?

La placentofagia es la práctica de comer la placenta, ya sea por la madre después del parto o por otras personas. Figuras del mundo del espectáculo, como Kim Kardashian o Tom Cruise, han defendido sus bondades nutricionales. Algunos estudios consideran que es una práctica que se realiza principalmente en Occidente por mujeres blancas de clase media y que está creciendo en popularidad.

Supuestos beneficios

Quienes consumen la placenta creen que puede ofrecer los siguientes beneficios:

  • Prevenir la depresión postparto.
  • Estimular la producción de leche materna.
  • Aportar hierro y nutrientes.
  • Devolver la energía a la madre.

Estos supuestos beneficios se atribuyen a las hormonas, minerales y nutrientes presentes en la placenta.

Riesgos para la salud

La comunidad médica advierte sobre los riesgos potenciales del consumo de la placenta, incluyendo:

  • Infección: La placenta puede estar contaminada por bacterias o virus.
  • Contaminación: Puede contener sustancias nocivas si la madre ha estado expuesta a toxinas.
  • Falta de evidencia científica: No hay pruebas sólidas que respalden los supuestos beneficios.

Varios medios chinos han alertado esta semana de que las placentas también se venden en populares páginas de comercio electrónico. La mayoría de los vendedores usa nombres en clave para describir sus productos, en lugar de anunciarlos directamente como placentas.

La placenta en la medicina tradicional china

En la medicina tradicional china, la placenta humana (ziheche) se utiliza para tratar el asma y la bronquitis, nutrir el riñón y para los problemas de impotencia e infertilidad en los hombres. Sin embargo, desde 2005 está prohibido su comercio, aunque se sigue permitiendo para producir medicina china. Esto provoca que se siga vendiendo placenta fresca y procesada en muchos mercados.

El mercado negro de placentas en China

Hace muchos años que la ciudad de Bozhou es conocida como el mayor mercado negro de placentas en China. Algunos trabajadores de los hospitales o de las plantas donde acaban las placentas para su eliminación, las venden a los distribuidores. Estos, a su vez, las procesan y las envían a los mercados.

El mercado negro está más activo que nunca. Varios comerciantes dicen que antes el kilogramo de placentas secas solía costar alrededor de 700 yuanes (90 euros), ahora el precio se ha duplicado.

Consideraciones legales y éticas

En algunos países, incluidos España, se puede solicitar la placenta de manera formal, aunque puede haber reticencias por parte del hospital al tratarse de un desecho biológico. Cuando se entrega la placenta, se indican las medidas necesarias para disminuir al máximo los riesgos sanitarios. La base legal es que se debe respetar, tal como recomienda la OMS, el “derecho de la madre a decidir sobre su vestimenta (la suya y la del bebé), comida, destino de la placenta, y otras prácticas culturalmente importantes”.

Tabla comparativa: Beneficios vs. Riesgos

Beneficios (según defensores) Riesgos (según la comunidad médica)
Previene la depresión postparto Infección bacteriana o viral
Estimula la producción de leche Contaminación por toxinas
Aporta hierro y nutrientes Falta de evidencia científica
Devuelve la energía a la madre Riesgo de transmisión de enfermedades

En conclusión, el consumo de la placenta es una práctica controvertida con posibles beneficios y riesgos. Antes de tomar una decisión, es fundamental informarse adecuadamente y consultar con profesionales de la salud.

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