Con el séptimo mes de embarazo, que abarca de la semana 25 a 28, se inicia el tercer y último trimestre de gestación. Este período supone el inicio de la cuenta atrás para el parto.
En estos momentos, el cuerpo de la embarazada se va poco a poco preparando para la recta final del embarazo y el momento del parto. Además, la mujer debe tener en cuenta que el embarazo cada vez se nota más, haciendo que sea más difícil soportar el peso del feto.
A continuación, exploraremos los cambios que experimenta tanto la madre como el bebé durante esta etapa crucial, así como consejos para sobrellevar las molestias y prepararse para el parto.
¿A Cuántos Meses Corresponde la Semana 27 de Embarazo?
Para determinar a qué mes corresponde la semana 27 de embarazo, podemos aplicar una regla de conversión. Si 1 semana equivale a 0,23 meses, entonces 27 semanas serían aproximadamente 6,21 meses. Por lo tanto, si estás en la semana 27 de embarazo, estarías alrededor de los 6 meses y casi una semana de gestación.
La semana 27 corresponde a la penúltima semana del séptimo mes de embarazo. Por tanto, la semana 27 pertenece al tercer trimestre de gestación.
Tener claro cómo saber de cuántos meses estoy de embarazo es esencial no solo para calcular cuándo se dará a luz, sino también para llevar un correcto seguimiento y control del embarazo.
27 semanas de embarazo - Sexto mes - EMBARAZOYMAS
Cambios en la Madre Durante la Semana 27
Al llegar a esta etapa del embarazo y hasta casi el momento del parto, los síntomas más típicos son:
- Cansancio y agotamiento.
- Estrías.
- Dolor de espalda.
- Estreñimiento.
- Insomnio.
Las molestias en el séptimo mes de embarazo son muy similares a las de meses anteriores, aunque suelen presentarse de forma más aguda.
En conjunto, el peso del bebé, la placenta, el útero y el líquido amniótico puede llegar a superar los 6 kg. Esto hace que cueste mucho más realizar cualquier tarea rutinaria por el exceso de peso que se debe soportar, lo cual le puede provocar sensación de torpeza. Por ello, es importante ser precavida y llevar especial cuidado al andar o bajar y subir escaleras para evitar accidentes.
El cambio más evidente en el físico de la mujer es el aumento del volumen del vientre, pues el bebé está prácticamente formado y en estos últimos meses se dedica, casi exclusivamente, a ganar peso y tamaño.
En este último trimestre, la placenta aumenta la demanda de flujo sanguíneo para asegurar una buena alimentación y aporte nutricional al feto. Esto, consecuentemente, aumenta el trabajo cardíaco que ha de ejercer el corazón, ya que el volumen de sangre circulante en la madre puede aumentar hasta un 50% de su volumen habitual. Esto puede provocar:
- Edemas.
- Varices.
- Problemas de tensión.
- Mareos.
- Lipotimias.
Debido a los síntomas anteriormente nombrados, es probable que la embarazada retenga más cantidad de líquido durante el séptimo mes de embarazo. Es muy común notar las piernas más hinchadas, especialmente la zona de las pantorrillas, tobillos y pies.
Para contrarrestar este síntoma, se aconseja dormir con las piernas en alto y evitar pasar mucho tiempo de pie.
Los expertos recomiendan que si esta hinchazón se extiende de forma exagerada hacia el tronco superior o incluso el rostro, se consulte con el médico para descartar posibles problemas de tensión arterial.
Durante la semana 27 de embarazo, la mayoría de las mujeres sienten hinchadas sus manos, pies y tobillos debido a la acumulación de líquido.
En las mujeres embarazadas es bastante habitual sentir dolor en la parte baja de la espalda (la zona de los riñones).
Más del 50% de las embarazadas sienten punzadas o dolores en la pelvis, puede que sólo se produzca en un lado o en ambos. Estas molestias se sienten al realizar posturas donde las caderas están dobladas como, por ejemplo, al sentarse en una silla.
También conforme la mujer se va acercando a la semana 30 de gestación, puede que comience a sentir las contracciones de Braxton Hicks. Se trata de contracciones y relajaciones del útero que empiezan a producirse con 6 semanas de embarazo, pero es a partir de estas semanas cuando la madre empieza a ser consciente.
Las contracciones de Braxton Hicks sirven para preparar al útero para el momento del parto, son indoloras y las semanas en las que más pueden sentirse son durante la semana 29 y 30 de la gestación.
Otros de los cambios que tiene lugar en el cuerpo de la madre en la semana 27 de embarazo es la distancia entre el pubis y el útero. La altura del fondo uterino en este momento del embarazo es de unos 27 cm aproximadamente.
En cuanto al pecho, las areolas aumentan de tamaño y se oscurecen. Además, algunas mujeres describen la presencia de pequeños bultos que reciben el nombre de glándulas de Morgagni e incluso sus pezones pueden llegar a expulsar leche.
Estado de ánimo
A partir del séptimo mes de embarazo, es muy normal que la embarazada comience a encontrarse más sensible anímicamente. No obstante, este aspecto depende del carácter de cada persona y de cómo se desarrolla el embarazo.
Los cambios emocionales son mucho más bruscos, no solo por el desajuste hormonal, sino porque el agotamiento que el embarazo conlleva comienza a hacer mella en el ánimo de la futura madre. Además, el momento del parto ya no se contempla tan lejano y, por tanto, es lógico que comiencen a aflorar miedos y preocupaciones sobre cuándo y cómo se producirá el nacimiento.
Practicar ejercicios de relajación, realizar actividades entretenidas y, sobre todo, aprovechar momentos de intimidad con la pareja ayudarán a la embarazada a distraerse, despreocuparse y disfrutar de las últimas semanas de embarazo sin nervios.
Desarrollo del Bebé en la Semana 27
Cuando se alcanza la semana 27 de gestación, el tamaño del bebé es similar a una coliflor. El bebé mide aproximadamente 34-36 centímetros de longitud y pesa alrededor de 1 Kg.
En cualquier caso, si el peso del bebé está entre 615 y 1.350 gramos, no hay que preocuparse puesto que se encuentra dentro de los valores normales para este tiempo de gestación.
A partir de este momento existe una mayor probabilidad de que sobreviva el bebé si se produce un parto prematuro. Todavía quedan 13 semanas para que el feto siga desarrollándose hasta el momento del parto, pero ya está prácticamente formado.
Sin embargo, los pulmones aún están inmaduros pese a estar formados. De manera que si el bebé naciese en este momento, no sería capaz de respirar por sí mismo, sino que necesitaría respiración asistida. El bebé en la semana 27 de embarazo tampoco tiene desarrollada al completo la función hepática y su desarrollo cerebral sigue en proceso.
Al final del séptimo mes de embarazo, el bebé puede llegar a sobrepasar el kilo de peso y medir más de 40 cm.
Uno de los cambios más relevantes en lo que al desarrollo fetal respecta es la disminución de la cantidad de líquido amniótico, lo cual permite que el bebé pueda aumentar su tamaño.
Esta disminución es completamente normal. Por ello, es importante diferenciarla del fenómeno de oligohidramnios, una disminución anómala en la cantidad de líquido amniótico.
El bebé comienza a tener un espacio muy reducido en el útero, lo que le provoca mayor dificultad para moverse. Aún así, sus movimientos son vigorosos y potentes, pues ya responde con facilidad a estímulos externos.
Anatómicamente, el feto ya está formado. Sin embargo, todavía se han de perfeccionar algunas funciones y partes de su cuerpo como el esqueleto, el cual debe terminar de osificarse.
El sistema respiratorio ya está prácticamente controlado por el sistema nervioso central. Los movimientos respiratorios que comenzó a ensayar el mes anterior son más completos. Esto le prepara para el momento del nacimiento.
La actividad cerebral del bebé está más evolucionada: se comienzan a establecer los primeros patrones de sueño y vigilia.
Sus ojos, los cuales ya abre y cierra con facilidad, son más sensibles a la luz. Sin embargo, su pigmentación todavía no está completa. Deberemos esperar unos meses después del nacimiento para descubrir su color final.
La placenta comienza a transferir anticuerpos del organismo materno al feto. De esta forma, el bebé nacerá con inmunidad a ciertas enfermedades.
A partir de ahora será habitual sentir el hipo del bebé en forma de pequeños espasmos muy diferentes a las patadas o movimientos típicos. Éste no suele durar mucho y tampoco es molesto para el feto. No se podrá oír, pues los pulmones del bebé aún no poseen aire.
Molestias Frecuentes en la Semana 27
Otros de los posibles síntomas que puede notar la embarazada a lo largo de la semana 27 de embarazo, al igual que en el resto de la gestación son los siguientes:
- Gases y flatulencias.
- Mareos.
- Sangrado de las encías.
- Insomnio.
- Estreñimiento.
- Cambios de humor.
- Ciática.
- Calambres en las piernas.
- Ardores.
La tripa continúa creciendo y se notará el movimiento del bebé. Además, la futura madre sentirá una mayor tirantez abdominal.
Sin embargo, las náuseas ya no deberían estar presentes puesto que el organismo se ha adaptado a la elevada carga hormonal.
Consejos para la Semana 27 de Embarazo
La alimentación en la semana 27 de gestación, al igual que durante todo el embarazo, se debe cuidar. Hay que tomar una dieta variada y equilibrada. Además, para evitar una posible anemia, es recomendable tomar moluscos como los mejillones, carnes rojas, legumbres, etc.
También hay que prestar especial atención a posibles infecciones alimentarias por parásitos y bacterias. Estos microorganismos podrían transmitirse al feto mediante la placenta.
Otro consejo en la semana 27 de embarazo es continuar con la rutina de ejercicio físico, pero de manera moderada.
Consultas Prenatales
El séptimo mes de embarazo se considera un mes tranquilo en lo que respecta a las pruebas médicas prenatales. Normalmente, en este mes no se realiza ninguna ecografía dado que la correspondiente al tercer trimestre se realiza unas semanas más adelante: en el octavo mes de gestación. No obstante, si fuera necesario un mayor control, se podría realizar una prueba de imagen sin ningún problema.
Como se ha mencionado anteriormente, se ha de prestar especial atención a la posibilidad de que aparezca preeclampsia en este mes de embarazo. Por ello, muchos especialistas recomiendan realizar, al menos, una consulta médica a la embarazada en la que medir la tensión y comprobar la talla y el peso. Se puede complementar la prueba con una analítica de sangre.
Preguntas Frecuentes
¿En qué posición se encuentra el bebé en el 7.º mes?
Ya se encuentra en posición fetal, es decir, con las piernas dobladas, las rodillas cercanas al pecho y los brazos cruzados. Dentro del útero todavía no ha adoptado la posición de parto, es decir, la cabeza encajada en la pelvis y la columna apoyada sobre la de la madre. Habitualmente, esta posición la adquieren a partir de la semana 32 o 34, aunque depende de cada caso.
Estoy embarazada de 7 meses y no consigo dormir, ¿qué puedo hacer?
Evidentemente, no es posible dormir boca abajo dado el volumen del abdomen. Se recomienda dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, lo cual facilita el riego sanguíneo al feto. Mantener las piernas flexionadas y colocar un almohadón entre ellas suele ser una buena solución cuando éstas se encuentran hinchadas en periodos de embarazo como éste.
¿Es normal que a los 7 meses se produzca sangrado vaginal?
El sangrado en el embarazo no siempre tiene por qué ser síntoma de una situación anómala. Sin embargo, en el último trimestre de gestación no es una situación usual. Por ello, se aconseja contactar con el médico de forma inmediata sea cual sea la causa que lo haya podido originar.
¿Es normal sentir contracciones uterinas a los 7 meses de embarazo?
Sí. Cuando una mujer alcanza el séptimo mes de gestación es posible que presente contracciones de Braxton Hicks. Se trata de una contracciones uterinas que preparan a la mujer para el momento del parto. Estas contracciones pueden resultar molestas para la embarazada, pero no debe asustarse puesto que son completamente normales.
