Durante esta etapa, al final del tercer trimestre del embarazo, en la semana 39 de embarazo, la emoción y la anticipación se intensifican. Las futuras madres están a punto de conocer a sus bebés, lo que genera una mezcla de ansiedad y entusiasmo. El enfoque principal en esta etapa es estar atentas a los signos de parto y asegurarse de que todos los preparativos para la visita al hospital estén completos.
La maleta para el hospital debe estar lista, así como el plan de parto, si se ha elaborado uno. ¿Aún no has hecho la maleta para el hospital o la bolsa del bebé?
Señales de Parto
Uno de los aspectos más importantes en la semana 39 de embarazo es reconocer los signos de que el parto se acerca. Algunas mujeres experimentan una expulsión repentina de líquido amniótico, mientras que otras sienten un goteo constante. La mayoría de las mujeres empiezan a tener contracciones regulares antes de romper aguas, pero en algunos casos la rotura se produce antes que éstas. En cualquier momento se puede producir el parto, por lo que es importante reconocer los síntomas, las contracciones y la rotura del saco amniótico, que es conocido popularmente como romper aguas. Si esto ocurre llama al médico, estás de parto.
¿Cómo comienza el parto? ¿Rotura de aguas? ¿Contracciones? Ambas son señales seguras, pero a veces la cosa no está tan clara. Nuestro cuerpo casi siempre nos indica que ha llegado el momento.
¿Qué es el parto?El parto es la experiencia por la que tu bebé sale del útero cálido al mundo exterior. Probablemente, llevas un tiempo esperando este momento con entusiasmo y ansiedad, pero debes saber que es un proceso lento de varias fases. Depende de cada mujer y cada embarazo. Dicho esto, el parto tiende a seguir un patrón general en la mayoría de las mujeres.
Tan sólo en un 15 por ciento de los casos, el saco amniótico se rompe justo antes de empezar el parto. De todas formas, si rompes aguas estate tranquila, porque todavía pueden pasar horas hasta que sientas la primera contracción. Fíjate en el color de las aguas y sólo debes acudir al hospital inmediatamente si son de color marrón ya que son significativos de aguas meconiales, es decir, de sufrimiento fetal. Si el líquido es transparente lo mejor que puedes hacer es darte una ducha, salir a dar un paseo o ver una película que te guste.
Expulsión del Tapón Mucoso
Un signo importante es la expulsión del tapón mucoso en el embarazo, el cual es una sustancia espesa y gelatinosa que sella el cuello uterino. Su expulsión indica que el cuerpo se está preparando para el parto, aunque no significa necesariamente que el nacimiento sea inminente. Este tapón puede tener una apariencia transparente, amarillenta o con hilos de sangre. Expulsión del tapón mucoso. Al dilatarse el cuello uterino, la mucosa que cierra el orificio del útero puede caer y salir ser expulsada por la vagina. Es un flujo gelatinoso, transparente y espeso y puede que ni siquiera notes que ha salido.
El tapón mucoso en el embarazo desempeña un papel clave en la protección del bebé contra infecciones. Es normal que algunas mujeres lo pierdan varios días antes del parto, mientras que otras lo expulsan justo antes de que comiencen las contracciones activas. Aunque la pérdida del tapón mucoso es un signo de progreso, no siempre indica que el parto ocurrirá de inmediato.
Presión Pélvica y Molestias
A medida que el bebé desciende en el canal de parto, se experimenta un aumento de presión en la pelvis. A medida que el bebé se acomoda en el canal de parto, es normal sentir un aumento en la presión pélvica. Este síntoma puede ir acompañado de dolores lumbares y calambres en la parte baja del abdomen. El síntoma más visible es que la barriga descenderá. Esto se debe al descenso del feto hacia la cavidad pélvica (el bebé coloca la cabeza en la parte inferior de la pelvis y descansa en el cuello del útero). Esto lo verás entre las dos y cuatro semanas antes del parto. Notarás que la presión sobre el diafragma y el estómago es menor, por lo que podrás respirar mejor y tendrás digestiones más ligeras.
Contracciones de Braxton Hicks
Las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse más intensas y frecuentes en la semana 39 de embarazo. A diferencia de las contracciones del parto real, estas son irregulares y no aumentan en intensidad. Puedes presentar picor generalizado por todo el cuerpo acompañado de pequeños granitos. Este cuadro se llama foliculitis pruriginosa y está desencadenado por los cambios hormonales. El tratamiento suelen ser corticoides y/o antihistamínicos. Este picor puede remitir o persistir hasta el parto.
En la semana 39 de embarazo te encuentras a las puertas del parto. Estás muy incómoda y cansada, te cuesta mucho moverte y seguramente notas muchas contracciones a lo largo del día. Con 39 semanas de embarazo estás muy pesada: te cuesta caminar, vestirte y realizar las tareas cotidianas tanto fuera como dentro de casa. Estás muy incómoda en posiciones normales como, por ejemplo, estar sentada o tumbada.
Instintos de Anidación
Muchas mujeres experimentan un repentino aumento de energía y un fuerte deseo de limpiar y organizar la casa antes del parto. Este fenómeno, conocido como «síndrome del nido», es una señal común de que el parto está cerca. Es normal experimentar un aumento repentino de energía en los días o semanas previos al parto. También puede tener la necesidad de «anidar» o preparar tu hogar para el bebé. Aunque esta etapa puede comenzar en cualquier momento durante el embarazo, muchas mujeres la experimentan justo antes del parto.
Desarrollo del Bebé en la Semana 39
A las 39 semanas de embarazo, el bebé está completamente desarrollado y listo para nacer. En esta etapa, mide entre 50 y 51 cm de la cabeza a los pies y pesa entre 3200 y 3400 gramos. Los pulmones y el cerebro están completamente desarrollados y listos para funcionar fuera del útero. El bebé también ha acumulado grasa corporal, lo que le ayudará a mantener su temperatura después del nacimiento. El sistema digestivo del bebé está listo para procesar la leche materna o la fórmula una vez que nazca. El sistema inmunológico del bebé sigue fortaleciéndose, preparándose para enfrentarse al mundo exterior.
Cuando el embarazo está a punto de finalizar, el bebé prácticamente no sufre cambios. En la semana 39 de gestación, los fetos pesan alrededor de 3,2 Kg y miden unos 46 cm de largo aproximadamente. Como consecuencia de este tamaño, es normal que la madre no sienta mucho movimiento del bebé puesto que no queda prácticamente espacio para ello. No obstante, las pataditas continuarán y se sentirán.
Revisiones Finales con el Médico
Las consultas médicas en esta etapa incluyen controles para asegurarse de que el bebé está en óptimas condiciones. Es común realizar un monitoreo del latido fetal para verificar que todo esté bien y evaluar los niveles de líquido amniótico. El médico también puede realizar un examen del cuello uterino para determinar si ha comenzado la dilatación.
Con la exploración cervical valoramos la dilatación, consistencia, borramiento del cuello, que nos indicará si el parto está cercano o no. Si te van a realizar una cesárea, debes hacerte análisis preoperatorios y visitar al anestesista previamente. Si el parto se prevé que va a ser vaginal, no es necesaria la cita con el anestesista ni las analíticas. Esto también varía en cada centro.
En esta fase final del embarazo, los médicos pueden realizar un ultrasonido para verificar la posición del bebé y evaluar los niveles de líquido amniótico.
Cuidados y Recomendaciones en la Semana 39
Es fundamental seguir cuidando tanto el cuerpo como la mente en esta última fase del embarazo. Mantener una alimentación equilibrada, rica en proteínas y fibra, ayuda a prevenir el estreñimiento y mantener niveles de energía adecuados. El descanso sigue siendo una prioridad, aunque pueda resultar difícil dormir bien. Realizar actividades físicas suaves, como caminatas cortas, puede aliviar la incomodidad y favorecer el inicio del parto.
Algunos de las molestias y síntomas más habituales en la semana 39 de embarazo son:
- Mayor número de contracciones, similares a los retortijones.
- Pérdida del tapón mucoso.
- Diarrea.
- Náuseas.
- Dolor en la espalda.
- Cansancio.
- Aumento de las ganas de dormir.
Por ello, uno de los consejos para la semana 39 de gestación es intentar dormir y descansar. Además, es recomendable caminar en la medida de lo posible, salvo que el médico diga lo contrario. Las contracciones pueden ir en aumento durante esta etapa. Cuando tengas contracciones cada vez más fuertes y disminuya la frecuencia, es posible que estés de parto. Llegado este momento, deberás acudir al médico.
En la semana 39 de embarazo la expulsión del tapón mucoso puede indicar que falta poco para el parto, tal vez horas o días. El tapón mucoso es un flujo claro, rosado o con algo de sangre que sella el cuello uterino durante el embarazo y mantiene las bacterias a raya. Algunas madres no se enteran de que lo han expulsado, pero otras sí. Si la secreción es diferente a la que acabamos de describir, consulta al médico inmediatamente.
Si crees que puedes estar de parto, comienza a medir las contracciones para asegurarte de que no son contracciones de Braxton Hicks. En las primeras fases del parto tendrás contracciones en intervalos de 5 a 15 minutos, y cada una de ellas durará entre 60 y 90 segundos. Si son regulares y no desaparecen al cambiar de posición, llama al médico. A medida que avanza el parto, las contracciones son más frecuentes y aumentan de intensidad.
¿Qué ocurre en la semana 39 de embarazo? Cambios en la mujer y en el bebé
Tabla Comparativa: Parto Verdadero vs. Parto Falso
A veces puedes notar que te has puesto de parto, pero no es así. ¿Cuál es la diferencia entre las señales de parto verdadero y falso (también denominadas contracciones de Braxton Hicks)?
| Característica | Parto Verdadero | Parto Falso |
|---|---|---|
| Regularidad de las contracciones | Las contracciones son regulares y siguen un patrón predecible (por ejemplo, cada ocho minutos). | Las contracciones son irregulares e impredecibles (por ejemplo, en intervalos de diez minutos, seis minutos, dos minutos, ocho minutos, etc.). |
| Progresión de las contracciones | Notas tres tipos de progresión: las contracciones se vuelven más frecuentes, más duraderas y más fuertes. | No se observa progresión con el tiempo en la frecuencia, la duración ni la fuerza de las contracciones. |
| Ubicación del dolor | Las contracciones comienzan en la parte baja de la espalda e irradian hacia la parte delantera, en la zona baja de la ingle. | Las contracciones se sienten en la parte delantera. |
| Efecto del cambio de actividad | Un cambio de actividad o de posición no retrasa ni detiene las contracciones. | Un cambio de actividad o de posición puede hacer que las contracciones disminuyan o se detengan. |
| Cambios cervicales | El médico notará que el cuello uterino adelgaza, se ablanda o se dilata. | No se producen cambios cervicales. |
La semana 39 de embarazo es un momento emocionante, lleno de expectativas y preparación. Es fundamental estar atentas a los signos del trabajo de parto, incluyendo la expulsión del tapón mucoso en el embarazo, las contracciones regulares y la rotura de aguas. En la semana 39 de embarazo te encuentras a las puertas del parto.
