Desarrollo Fetal en la Semana 3 de Embarazo: Una Guía Completa

El embarazo es un momento muy esperado, y es natural estar atenta a cada señal y síntoma, incluso en las primeras semanas. Aunque pueda parecer confuso, según la forma en que calculamos el embarazo, en realidad no estás embarazada como tal durante las primeras dos semanas. Los profesionales de la salud estiman que un embarazo promedio dura 280 días, es decir, 40 semanas, comenzando desde el primer día de tu última regla, lo que se conoce como FUM (fecha de la última menstruación).

En este artículo, exploraremos en detalle qué ocurre durante la tercera semana de embarazo, los cambios que experimenta tu cuerpo y el desarrollo del embrión. ¡Sigue leyendo para entender mejor qué está pasando en tu cuerpo durante las primeras semanas de embarazo!

El embarazo empieza con la fecundación del óvulo por el espermatozoide que dará lugar a lo que se conoce como Zigoto.

✅ PRIMERA SEMANA DE GESTACIÓN | EMBRIOLOGÍA 📚

Lo más importante en las primeras semanas de embarazo

  • Presta atención a los síntomas: Podrías notar síntomas como sangrado leve, manchado, calambres o hinchazón alrededor de la tercera semana de embarazo, cuando el óvulo se implanta en el útero.
  • Calcula tu fecha de parto: La mayoría de los profesionales de la salud hacen seguimiento del embarazo durante 40 semanas, contando desde el primer día de tu última regla.
  • Cuida de tu salud: Desde el inicio del embarazo, es importante que adoptes hábitos saludables que beneficien el crecimiento de tu bebé.

¿Tres semanas de embarazo cuántos meses son?

Tu médico hablará de tu embarazo en semanas, pero también es habitual calcularlo en meses. El primer mes de embarazo normalmente abarca las primeras cuatro semanas. Por lo tanto, si estás en las semanas 1, 2 o 3 de embarazo, estás en tu primer mes, aunque todavía no hayas notado ningún síntoma ni cambios en tu barriga.

¿Cuáles son los síntomas de las primeras semanas de embarazo?

Al principio puede resultar un poco confuso, y muchas mujeres se preguntan si hay algún síntoma en las primeras 72 horas de embarazo. Es poco probable que experimentes los síntomas de las primeras semanas de embarazo tan pronto.

A las dos semanas, tu cuerpo empieza a experimentar una serie de cambios increíbles:

  • Ovulación: Aproximadamente 14 días después del inicio de tu último período, uno de tus ovarios liberará un óvulo, suponiendo que tu ciclo sea de 28 días.
  • Fecundación: El óvulo se desplazará por una de las trompas de Falopio, donde podría encontrarse con un espermatozoide. Si se encuentran, se unirán en una de las trompas de Falopio para formar una célula única llamada cigoto en un proceso conocido como fecundación. Este proceso determina el sexo del bebé.
  • Primer ADN: El cigoto lleva cromosomas del óvulo y del espermatozoide, y establece los primeros bloques de construcción de la composición genética de tu futuro bebé.
  • Desarrollo: El cigoto avanza por la trompa de Falopio hacia el útero mientras empieza a dividirse en un conjunto más grande de células. Las células continuarán dividiéndose a medida que el bebé se desarrolle a lo largo del embarazo.

Por todo ello, no experimentarás síntomas de embarazo en las primeras dos semanas de embarazo y tampoco en la tercera seguramente. Si aún no se ha producido la concepción, ¡es lógico que no notes nada! Las náuseas no pueden empezar en la primera semana de embarazo y tampoco notarás síntomas el dolor abdominal asociado al embarazo o flujo vaginal en las primeras dos semanas.

Primeros síntomas del embarazo

Durante las primeras semanas, es posible que ni siquiera sospeches que estás embarazada y probablemente no notes ningún síntoma, ya que es muy temprano (y puede que no hayas concebido hasta la tercera semana).

Sin embargo, hay varios síntomas que podrías experimentar en las semanas siguientes:

  • Ausencia de menstruación: Suele ser la primera señal (junto con otros síntomas) de que podrías estar embarazada, pero no ocurrirá hasta alrededor de las 4 semanas de gestación, no antes.
  • Sangrado de implantación: Es otro indicio temprano de embarazo y se produce cuando la pequeña bola de células se adhiere al revestimiento uterino. El manchado, los calambres o el sangrado leve suelen ocurrir entre 10 y 14 días después de la concepción, es decir, a las 3 o 4 semanas de embarazo.
  • Náuseas: Son otro síntoma común del embarazo, pero suelen aparecer entre las semanas 4 y 9.
  • Otros síntomas: Gases, fatiga, sensibilidad en los senos, cambios de humor y micción frecuente también pueden darse en estas primeras semanas.

¿De qué tamaño es un bebé a las 3 semanas?

A las tres semanas de embarazo, tu pequeño mide apenas 0,1 centímetros de largo, todavía demasiado pequeño para que se note.

¿Cuándo se confirma un embarazo?

Es posible obtener un resultado positivo en una prueba de embarazo a las 3 semanas, pero es mejor esperar hasta la ausencia de la regla para hacerte la prueba, porque los resultados serán más fiables. Aunque tus niveles de hCG puedan ser lo suficientemente altos en la semana 3 para dar un resultado positivo, es importante que lo confirmes con tu médico para asegurarte de que estás embarazada.

¿Qué pasa la tercera semana de embarazo?

Al final de la segunda semana o principio de la tercera semana de embarazo, tiene lugar la ovulación. Estos son los días fértiles de la mujer y, por tanto, la pareja debe tener relaciones sexuales sin protección para que ocurra la concepción.

Después del coito, los espermatozoides eyaculados empiezan su recorrido a través del tracto reproductor femenino: ascienden por el cérvix, pasan por el útero y llegan hasta las trompas de Falopio. Aquí es donde tiene lugar el encuentro con el óvulo y la fecundación por parte de un solo espermatozoide.

Inicio del desarrollo embrionario

Una vez se han unido el óvulo y el espermatozoide, se funden sus núcleos, donde está contenido el material genético de ambos padres.

A las 16-20 horas posfecundación, el embrión consta de una sola célula y se denomina cigoto.

A partir de aquí, el cigoto inicia su descenso por la trompa de Falopio en dirección hacia el útero. Al mismo tiempo, se va dividiendo y aumentado el número de células conforme pasan los días de esta tercera semana, tal y como se muestra a continuación:

Día Desarrollo Embrionario
Día 0 Fecundación del embrión por la unión del óvulo y el espermatozoide.
Día 1 A las 16-20 horas posfecundación aparece el cigoto.
Día 2 La segmentación del cigoto da lugar a un embrión de 4 células.
Día 3 El embrión se ha dividido en 8 células aproximadamente.
Día 4 El embrión ya tiene al menos 16 células y se llama mórula.
Día 5 El embrión aumenta su tamaño y se convierte en un blastocisto de unas 200 células.
Día 6 El blastocisto se expande y sigue aumentando el número de células.

Al final de la tercera semana de embarazo, el embrión llega al útero, cuando se encuentra en estadio de blastocisto.

Viaje del embrión por la trompa

Después de la fecundación empieza el desarrollo embrionario y el descenso del embrión por la trompa de Falopio hasta llegar al útero.

La hormona progesterona secretada por el ovario después de la ovulación también ejerce un papel importante durante este trayecto. La progesterona, también conocida como hormona del embarazo, permite la relajación del esfínter que existe entre la trompa de Falopio y el útero, permitiendo así el paso del embrión.

Además, la progesterona también prepara al útero para la implantación del embrión, ya que aumenta la receptividad endometrial.

¿Qué cambios ocurren en la madre?

En la tercera semana de embarazo, cuando ya ha tenido lugar la concepción, la mujer no sufre grandes cambios en su cuerpo y no sienten nada todavía. De hecho, la mayoría de veces ni siquiera sospecha que está embarazada.

A pesar de esto, las alteraciones hormonales durante esta tercera semana de gestación pueden dar lugar a síntomas como los siguientes:

  • Sensibilidad en las mamas.
  • Mayor percepción de los olores.
  • Alteraciones del gusto y mayor salivación.
  • Cambios de humor e irritabilidad.
  • Cansancio.
  • Dolor de cabeza.
  • Aumento de las ganas de orinar.
  • Flujo blanco y denso.

Cuidados durante la tercera semana de embarazo

Los hábitos y el comportamiento de la mujer pueden influir en el desarrollo del bebé desde el inicio de la gestación. Por tanto, es recomendable seguir un estilo de vida saludable, sobre todo si se trata de un embarazo esperado.

Alimentación

El ácido fólico es uno de los componentes vitamínicos más importantes para las embarazadas, ya que ayuda a prevenir los defectos en el tubo neural del feto. El ácido fólico se encuentra en las verduras de hoja verde, como las espinacas o las acelgas, y en las legumbres.

Durante las primeras semanas de embarazo, es posible que los ginecólogos recomienden empezar a tomar alimentos ricos en hierro o suplementos de vitaminas. Este mineral es necesario para la formación de hemoglobina y evitar la anemia.

Otro mineral muy importante en las embarazadas es el calcio, pues ayuda a prevenir la hipertensión o preeclampsia. Los aportes de calcio también contribuyen al desarrollo óptimo del bebé, a su sistema nervioso y muscular. Por tanto, es recomendable seguir una dieta rica en calcio desde el inicio del embarazo.

En cuanto a los alimentos que deben evitarse desde el momento en que la mujer sabe que espera un bebé son los siguientes: el pescado crudo o rico en mercurio, la carne cruda, el café, los huevos poco cocidos, el queso no pasteurizado, etc.

Hacer ejercicio

Además de cuidar la alimentación, también es importante mantener saludable el cuerpo de las embarazadas a través del ejercicio. No obstante, los deportes de alta intensidad deben empezar a sustituirse por aquellos más suaves como el pilates, el yoga, la natación, etc.

También es importante que la mujer descanse adecuadamente y duerma las horas necesarias. Para ello, salir a pasear todos los días puede ayudar a relajar el cuerpo y mantener buenos hábitos del sueño.

Cambios en tu estilo de vida

Incluso pequeños cambios pueden ser útiles al principio del embarazo.

Aunque es importante consultar a tu médico para saber qué es lo mejor para ti, aquí recopilamos algunos cambios y precauciones recomendables:

  • Comer de forma saludable
  • Hidratarte
  • Reducir el estrés
  • Hacer ejercicio regularmente

Ácido fólico

Si estás intentando quedarte embarazada o ya lo estás, el ácido fólico es fundamental, ya que es una vitamina B que ayuda a disminuir el riesgo de ciertas malformaciones que afectan al cerebro y la columna del bebé. Tu médico o comadrona pueden recomendarte una vitamina para el embarazo que contenga al menos 400 microgramos de ácido fólico.

Elimina los malos hábitos

Antes de quedarte embarazada, es un buen momento para dejar atrás algunos hábitos poco saludables, como:

  • Fumar
  • Exposición al humo como fumador pasivo
  • Beber alcohol

Además, tu médico puede recomendarte limitar el consumo diario de cafeína. Habla con tu profesional de la salud de referencia para descubrir cómo cuidar de tu salud y bienestar durante el embarazo.

Publicaciones populares: