La Posición del Bebé en la Semana 23 de Embarazo y la Ecografía 5D

El embarazo es una etapa emocionante y llena de cambios tanto para la madre como para el bebé en desarrollo. La semana 23 de embarazo corresponde al sexto mes de gestación y, por tanto, está comprendida en el segundo trimestre.

A medida que va avanzando tu embarazo, que te vas notando cada vez más tripita y sintiendo mucho más al chiquitín que llevas dentro, a veces te planteas cómo estará colocado.

Clásicamente la colocación del feto se averiguaba y averigua mediante las “maniobras de Leopold”, que permitían, mediante la palpación del útero de la mami, saber dónde estaban situadas la cabeza, el dorso y las partes fetales pequeñas; aunque, hoy en día, la tecnología que nos aporta la ecografía ha facilitado muchísimo dicha tarea, permitiéndonos una mayor exactitud y precisión a todo esto.

En los dos primeros trimestres de embarazo, el feto es aún pequeño y puede moverse de manera más libre en el interior del útero materno. Sin embargo, a partir del séptimo mes de embarazo, las posibilidades de movimiento del bebé se vuelven más limitadas debido al aumento de tamaño.

Aquí te detallaremos los elementos esenciales.

¿Qué se ve en la Ecografía Prenatal 5D por Semanas?

Antes de comenzar con la descripción de lo que se verá en la ecografía prenatal 5D, debes saber que este tipo de examen se puede desarrollar a partir de la semana 12 de embarazo. Desde este momento, son muchas las emociones que vivirás al poder apreciar en imágenes casi reales de lo que será tu bebé al nacer.

Gracias a la ciencia y a la evolución de los equipos de control del embarazo, estos han permitido que la ecografía prenatal 5D se pueda realizar con una nitidez y una calidad insuperable. Para los padres esta es una experiencia única y sensacional, poder apreciar la evolución del nuevo ser dentro de útero de la madre.

A continuación, detallaremos lo que verás en las diversas semanas:

La ecografía 5D desde la semana 12 a la 20

En esta primera ecografía, podrás observar una imagen de cuerpo completo del pequeño(a) en desarrollo. En esta semana, ya los padres podrán conocer el sexo del bebé sin ningún fallo y con mucha más precisión que cuando se desarrolla una ecografía tradicional. En este punto, basta con tener el ángulo adecuado del feto y dejar que la nitidez de la imagen, muestre sus manitas, pies y demás áreas. Los movimientos que apreciarás son sensacionales aun cuando la madre no los siente con fuerza.

La ecografía 5D a partir de la semana 23

Cuando llegas a la semana 23 de gestación y acudes a realizar la ecografía prenatal 5D, debes saber que aquí el especialista se enfocará a mostrar con más detalles los gestos y las facciones que tendrá el bebé al nacer. Las emociones aumentan, ya que es cuando los padres comienzas a debatir a quien se parece más el nuevo ser.

La ecografía 5D después de la semana 30

En estas últimas semanas previas a la llegada del bebé, las imágenes que se pueden tener del rostro serán mucho más completas a las que verán cuando este salga del útero materno. No obstante, una de las particularidades en estas semanas es que como el bebé está mucho más grande, las imágenes que se podrán obtener son segmentadas. En este punto, es posible que los especialistas más allá de que veas al pequeño(a), se analice la posición, el líquido amniótico, la ubicación de la placenta, entre otros elementos importantes para recibir al bebé de forma segura.

Como puedes ver, cada una de las sesiones que tengas con ecografías prenatales será una experiencia única. Lo esencial es que, disfrutes de cada una de ellas con imágenes de calidad que te dejarán ver mucho más allá de lo que te ofrecen las antiguas ecografías.

¿Qué tener en cuenta antes de realizar la ecografía prenatal 5D?

Para que contribuyas en la ejecución de la ecografía 5D, es indispensable que tengas en cuenta algunas recomendaciones, entre ellas podemos mencionar:

  • No te pongas cremas hidratantes en la tripa el día de la cita. Ya que esto, podría dificultar la visibilidad del ultrasonido.
  • Consume suficiente agua antes de la consulta, esto es una técnica que ayuda mucho a los profesionales.
  • Otro de los métodos, si el medico lo autoriza es que consumas un alimento dulce para que el bebé tenga muchas más energías de moverse.
  • Utiliza ropa cómoda y comienza por relajarte para que puedas disfrutar de las bellezas que verás en el monitor del ecógrafo. Muchas veces los padres corren con suerte de percibir una sonrisa de su bebé.

Con esto, puedes vivir la mejor experiencia de tu vida.

Posición del Bebé: Cefálica vs. Podálica

No te creas que es difícil reconocer cómo está situado tu pequeño: si está en posición cefálica (con la cabeza hacia abajo) podrás sentir sus movimientos (las “pataditas”) en la parte superior del útero; si está en posición podálica o de nalgas (con la cabeza hacia arriba) tal vez notes sus movimientos bajo las costillas.

También son indicadores de que el futuro bebé está bien encajado en la pelvis ciertas sensaciones como una mayor necesidad de orinar (la cabeza del pequeño hacia abajo presiona más la vejiga) o si ves que puedes hacer respiraciones profundas sin dificultad (al estar el bebé colocado hacia abajo, el diafragma tiene más espacio).

Otra postura que podrías detectar es sobre qué lado está colocado. En general, que el bebé esté colocado sobre el lado derecho puede representar una pequeña desventaja de cara al parto, pero puedes hacer ejercicios para que cambie de posición hacia el lado izquierdo sin forzar la situación.

Aproximadamente entre la semana 28 y la 32 de embarazo, el bebé suele colocarse en posición cefálica, es decir, presentando la cabeza hacia abajo, orientada hacia la pelvis materna. Al final de la gestación, alrededor de un 3-4% de los bebés estarán en posición podálica presentando las nalgas.

A medida que transcurren las semanas de embarazo, cada vez será más infrecuente que, si el bebé está de nalgas, se gire espontáneamente para adoptar la presentación cefálica. No obstante, la embarazada puede hacer ciertas cosas para tratar de favorecer que el bebé se dé la vuelta hacia la posición cefálica.

¿Qué significa que el bebé viene de nalgas?

La presentación de nalgas, pelviana o podálica es el nombre que recibe la presentación en la que la pelvis fetal está en contacto con la pelvis materna (en concreto, con su estrecho superior). Por tanto, el feto se encuentra "sentado" sobre la pelvis de la madre.

Sin embargo, se pueden distinguir tres tipos de presentación de nalgas:

  • Presentación de nalgas francas o puras: las piernas del bebé se encuentran estiradas hacia arriba. Por tanto, los pies estarán cerca de la cabeza. Es la presentación de nalgas más frecuente, entre un 65-70% de los casos.
  • Presentación de nalgas completas: el feto está sentado sobre la pelvis materna, con las rodillas dobladas y los pies cerca de las nalgas. Se encuentra en un 5% de los casos de presentación de nalgas.
  • Presentación de nalgas incompletas: en un 25-30% de ocasiones, el bebé se encuentra de nalgas, pero con uno o ambos pies en la vagina. Es en el momento del parto cuando puede producirse este prolapso de los pies.

El especialista puede comunicar a la embarazada que su bebé se encuentra de nalgas tras una palpación del vientre (maniobras de Leopold), auscultación del bebé o durante una ecografía.

No obstante, cuando se necesita confirmar la presentación podálica (por ejemplo, antes de realizar una versión cefálica externa) se emplea la ecografía que, además, proporciona más información.

¿Por qué el bebé se presenta de nalgas?

Hay ciertos factores que pueden dificultar que el bebé se dé la vuelta espontáneamente para colocarse en posición cefálica. Entre ellos, se encuentra:

  • Bebé prematuro o con bajo peso.
  • Alteraciones en la morfología del útero materno.
  • Placenta previa.
  • Cordón umbilical corto.
  • Problemas con el volumen de líquido amniótico: oligohidramnios y polihidramnios.
  • Embarazo múltiple.

No obstante, en muchas ocasiones (50-80%), las causas por las que el bebé se encuentra en posición podálica son desconocidas.

¿Qué hacer cuando su BEBÉ se viene DE NALGAS? || Por Ginecóloga Diana Alvarez

¿Qué puedo hacer para cambiar la posición del bebé?

Entre las semanas 28 y 30 la mayoría de los bebés se colocan con la cabeza hacia abajo esperando el momento de nacer, aunque si es pequeño y todavía tiene espacio para moverse puede cambiar varias veces de posición antes de colocarse de forma definitiva.

Si hacia la semana 34 ó 36 el bebé aún no se ha colocado cabeza abajo, tú misma puedes intentar ayudarlo a que se gire con alguno de los ejercicios que te sugerimos. Si nos mantenemos activas en el parto, escuchamos a nuestro cuerpo, y nos movemos hacia aquellas posiciones que por lo general alivian el dolor, ayudaremos al bebé a girarse a la posición anterior durante el trabajo de parto.

A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del tercer trimestre), es posible realizar ciertos ejercicios o técnicas para intentar que el bebé se coloque en presentación cefálica. Si se realizan antes, aún puede ocurrir con frecuencia que el bebé se gire de manera espontánea.

Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden ayudar y favorecer que el bebé gire y se coloque con la cabeza hacia abajo.

Ejercicios

Hay una serie de ejercicios que la embarazada puede realizar, incluso en casa, para intentar favorecer que el bebé que viene de nalgas se dé la vuelta. No obstante, se debe consultar primero con el ginecólogo o matrona para comprobar que no existe ninguna contraindicación.

Estos ejercicios incluyen:

  • Gatear sobre una manta o esterilla, para no hacerse daño en las rodillas.
  • Practicar yoga adaptado al embarazo. Muchas de las posturas adaptadas en el yoga para embarazadas ayudarán al bebé a girarse. Una de ellas es la posición del gato.
  • Ponerse a cuatro patas apoyando rodillas, pies y manos, para luego apoyar los antebrazos y bajar la cabeza y los hombros hacia el suelo. Esta postura final se puede mantener durante unos 10 minutos.
  • Realizar ejercicios en el agua y matronatación.

No obstante, también es importante recordar la importancia de mantenerse activa durante todo el embarazo y realizar ejercicio adaptado a cada periodo gestacional si el especialista no lo ha contraindicado.

Moxibustión

La moxibustión es una técnica de medicina tradicional china que utiliza artemisa para elaborar una especie de puro, el cual se acerca caliente a un punto del pie en la parte externa del dedo meñique (en este caso de presentación fetal de nalgas).

Lo recomendable es consultar al ginecólogo/matrona y a un especialista en medicina tradicional china acerca de su eficacia, sus contraindicaciones y cómo realizarla correctamente (ya que una vez aprendida, esta técnica podría realizarse en casa).

Versión cefálica externa

La versión cefálica externa (VCE) es una maniobra obstétrica llevada a cabo en el hospital por un especialista (o dos) entrenado en esta técnica. Consiste en intentar girar poco a poco al bebé que se presenta de nalgas para que adopte la posición cefálica.

La VCE se realiza, como su nombre indica, de manera externa, es decir, el especialista coloca sus manos por fuera del vientre materno.

Esta técnica se suele realizar en la semana 36 o 37 de gestación si no existe ninguna contraindicación y la embarazada decide someterse a ella. Además, ya que la VCE trata de evitar la cesárea a la que se recurre en muchos casos de presentación de nalgas, la embarazada no debe tener contraindicado el parto vaginal

La realización de la VCE es molesta y quizá algo dolorosa, pero es un procedimiento breve y suele ser tolerado. No obstante, se puede realizar tras la administración de analgésicos (siempre por parte del especialista) o con el uso de anestesia.

Finalmente, es importante mencionar que puede que no se consiga girar al bebé o que, incluso, este vuelva a darse la vuelta después del procedimiento. Además, la VCE puede tener algunos riesgos o complicaciones (los más graves son poco frecuentes), por lo que la mujer debe ser informada previamente de todo.

¿Y si no se da la vuelta?

Si no lo has conseguido entre la semana 37 ó 38, puedes recurrir a la ayuda profesional.

Es cierto que en los últimos años (a partir del año 2000), cuando un bebé venía de nalgas, se optaba por la cesárea programada, ya que se pensaba que era mejor respecto al parto vaginal en bebés de nalgas a término.

No obstante, estudios posteriores han mostrado que, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y con un adecuado control y atención al parto, el parto vía vaginal es una opción razonable en el caso de un bebé a término que viene de nalgas.

Entre estos requisitos se encuentra:

  • Crecimiento intrauterino adecuado y peso estimado inferior a 4000 gramos.
  • Actitud de la cabeza fetal (evaluada preferiblemente por ecografía al inicio del trabajo de parto) en flexión o indiferente.
  • Presentación de nalgas puras o completas. La presentación de nalgas incompletas se asocia más a problemas relacionados con el cordón umbilical o a un riesgo mayor de atrapamiento de la cabeza fetal por una dilatación del cérvix incompleta.

En el caso de intentar el parto por vía vaginal, adoptar una posición en cuclillas es una buena idea. No obstante, si el parto no progresa bien, se realizará una cesárea.

Por todo ello, es importante que la mujer cuyo bebé viene de nalgas se informe previamente de todas sus posibilidades.

Lo importante es no desanimarse ni programar una cesárea; algunos bebés pueden darse la vuelta a última hora y, de todas formas, muchos pueden nacer de nalgas de forma natural.

De todas maneras, puedes pedirle a tu comadrona o tu fisioterapeuta que te enseñe a palpar tu abdomen para reconocer la postura del bebé.

¿Cuándo y por qué puede estar “mal” colocado el bebé?

Si el líquido amniótico es muy abundante o insuficiente. Si coincide que la pelvis de la madre es estrecha y la cabeza del bebé es grande. Si hay placenta previa. Si la musculatura del útero está floja.

Desarrollo del Bebé en la Semana 23

El tamaño del bebé en esta semana se asemeja al de una mazorca de maíz. Además, el vello que lo recubre se oscurece y su aparato respiratorio continúa desarrollándose.

En la semana 23 de su desarrollo fetal, el bebé pesa casi medio kilo y mide unos 25 centímetros de longitud.

En esta semana de embarazo, el lanugo (vello fino) cubre ya todo el cuerpo del futuro bebé y se va oscureciendo. Además, el bebé tiene pelo en la cabeza y ya se han formado las cejas y las pestañas.

Es posible que la embarazada perciba como el bebé responde a los ruidos de gran intensidad durante la semana 23 de embarazo, ya que el sistema auditivo del bebé se desarrolla rápidamente.

Por otro lado, los órganos internos del bebé como, por ejemplo, los pulmones y el sistema digestivo continúan su maduración en la semana 23 de embarazo. En este momento, los pulmones aún no están completamente funcionales, pero se forman los alvéolos para permitir el intercambio gaseoso. Pese a ello, el bebé continúa respirando a través del cordón umbilical, es decir, el transporte de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono se produce a través de este.

Su piel va adquiriendo color y haciéndose más gruesa y opaca. Se va acumulando grasa en la superficie de la piel y debajo de ella. Sin embargo, el color definitivo de la piel no lo adquirirá hasta que se produzca el nacimiento y el bebé tenga un año de vida.

El sistema límbico (sistema formado por estructuras cerebrales que gestionan respuestas ante estímulos emocionales) está en pleno desarrollo. Puede sufrir cambios de estado de ánimo y sentir emociones.

Es sorprendente que durante la semana 22 de embarazo, dentro de las encías se están formando sus primeros dientes.

En la ecografía se verá como ha crecido, como se estira aunque aún le falta ganar peso y ganar capas de grasa para regular su temperatura corporal.

Si estás esperando un niño, sus testículos ya tienen algunos espermatozoides, si es una niña, sus ovarios ya contienen óvulos en su interior.

La formación de los huesos sigue su desarrollo en la 23 semana de embarazo. El cartílago poco a poco se va osificando, proceso que comienza desde el centro del hueso y progresa hacia los extremos del mismo.

Cambios en la Madre en la Semana 23

En relación a la madre, también ocurren cambios en su cuerpo. La mujer habrá ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio del embarazo, lo que puede hacer que se sienta pesada y tenga dolores de espalda.

Gran parte de las embarazadas ya notan los movimientos de su bebé cuando se alcanza la semana 23 de embarazo, lo que les transmite tranquilidad de que todo evoluciona bien. Además, la barriga continúa aumentando de tamaño y el útero se va expandiendo. En concreto, el tamaño del útero en la semana 23 de embarazo ronda los 23-23 cm y alcanza el nivel del ombligo aproximadamente.

Muchas embarazadas sienten molestias y tirantez en los costados como consecuencia del crecimiento uterino.

A continuación, se enumeran otros cambios que tienen lugar en la embarazada:

  • Aumento de los senos, ya que se van preparando para el momento de la lactancia.
  • Cambios en la piel, volviéndose más oscuras y pueden aparecer manchas. Esto es debido a las fluctuaciones hormonales.
  • Aparición de varices y estrías.
  • El ritmo cardíaco durante esta semana y a lo largo de todo el embarazo puede aumentar y ser acelerado. Por ello, algunas embarazadas tienen palpitaciones en esta etapa.

Síntomas Comunes en la Semana 23 de Embarazo

Cada embarazo es diferente y, por ello, algunas mujeres presentarán molestias y otras no. En cualquier caso, algunas de las molestias más habituales entre las embarazadas a las 23 semanas de gestación son las siguientes:

  • Dolor similar al de la regla, es decir, pinchazos en la parte inferior del vientre ocasionados por la distensión muscular del útero.
  • Calambres en las piernas: este síntoma es bastante común a lo largo de todo el embarazo, incluido en la semana 23, debido al aumento de peso y a la presión de los nervios y músculos.
  • Dolor de espalda producido por el aumento de peso y el cambio del centro de gravedad.
  • Ardores o gases al comprimirse los órganos abdominales por el crecimiento del útero.
  • Fatiga o cansancio.
  • Sensibilidad y/o sangrado de las encías.
  • Aparte de estos síntomas, la mujer también puede tener sueño interrumpido o dificultad para dormir en la semana 23 de embarazo.

Con 23 semanas de embarazo el bebé ya alcanza casi el medio kilo. Aunque los síntomas disminuyen, la barriga puede empezar a molestarte.

La barriga de 23 semanas de embarazo no es algo que se pueda disimular.

Consejos para la Semana 23 de Gestación

Una vez alcanzada la semana 23 de embarazo es normal si la mujer ha ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio de la gestación. Sin embargo, lo mejor es consultarlo con el médico por si hiciera falta establecer alguna dieta. Llevar una dieta equilibrada y saludable durante el embarazo es fundamental, ya que hay que aportarle al bebé los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo.

Además de seguir una dieta adecuada, otras recomendaciones para la semana 23 de embarazo son:

  • Mantenerse activa: hacer ejercicio de bajo impacto durante el embarazo ayuda a mejorar la circulación de la sangre y a aliviar ciertas molestias. Por ello, es aconsejable que las embarazadas realicen paseos a diarios, natación, yoga, etc.
  • Controlar el estrés: se pueden realizar técnicas de relajación como la respiración profunda y la meditación, por ejemplo.
  • Cuidar la postura al dormir: para que la circulación sanguínea fluya lo mejor posible, la mujer debe intentar descansar tumbada sobre tu costado izquierdo, nunca boca arriba.
  • Emplear cremas y aceites en la zona abdominal: permiten aliviar los picores en la barriga y evitar la aparición de estrías.
  • También se aconseja beber bastante líquido para evitar posibles infecciones urinarias, así como usar calzado cómodo, evitar superficies que puedan provocar resbalarse o evitar coger peso, entre otras cosas.

Sabemos que las ganas de tener a tu bebé en brazos son enormes, pero aunque quede todavía para ese momento, puedes ir ya creando ese vínculo tan especial, por lo que puedes acariciarle, hablarle, ponerle música…

Una de tus preocupaciones ahora que estás embarazada es el correcto desarrollo de tu bebé. Y en tu alimentación tienes una aliada. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran.

El desarrollo del cerebro de tu bebé es un proceso complejo que comienza ya en las primeras semanas del embarazo continúa a lo largo de la gestación y no finaliza en el parto, sino años después de su nacimiento.

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